sábado, 28 de junio de 2008

Educación diferenciada: pedagogía y eficacia.


lunes, 23 de junio de 2008
Entrevista de Marta Vázquez-Reina a María Calvo Charro.

Se llama educación diferenciada a un tipo de organización escolar que educa teniendo en cuenta las particularidades de aprendizaje de cada sexo, y que se traduce en la diferenciación por géneros en todas o algunas de las clases, aun manteniéndose un mismo currículo para niños y niñas. María Calvo Charro es Profesora Titular de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III, y una de las mayores defensoras de este modelo educativo en nuestro país. En la actualidad es la Presidenta académica en España de la Asociación europea de centros de educación diferenciada (EASSE), que defiende una libertad educativa que permita implantar sin dificultad un modelo diferenciado en los centros escolares.

¿Realmente son tan grandes las diferencias entre los modos de aprendizaje de niños y niñas como para tener que diferenciar su formación?

No hay ninguna duda en que niños y niñas son iguales en derechos y deberes, en cuanto a objetivos que cumplir y en inteligencia. Pero aparte de esas igualdades, las diferencias están en la forma de aprender, en la forma de jugar, en la forma de comportarse y en los ritmos de maduración. Son grandes diferencias que determinan un modo diferente de aprendizaje.

Sin embargo, separar la educación por sexos puede entenderse como una idea retrógrada.

Así es. Cuando se habla de educación diferenciada lo más habitual es relacionarlo con una ideología muy conservadora, con la religión o con pautas y normas morales. Esto es una equivocación. La educación diferenciada que se propone hoy en día no tiene que ver con la de hace 40 o 50 años, tiene que ver con pedagogía y con eficacia.

¿Se puede hablar de una base científica que respalde esas diferencias que comenta?

Efectivamente. Gracias a los avances tecnológicos de los últimos 15 años, se han podido desarrollar nuevos métodos de investigación de la estructura y del funcionamiento cerebral. Los scanners y las resonancias magnéticas han permitido a los científicos analizar un cerebro en actividad, comprobar las diferencias entre ellos y cómo responden a distintos estímulos, demostrando que existe un diformismo cerebral desde el punto de vista sexual. Hasta entonces se pensaba que eran los roles, las pautas culturales o la educación que dábamos a los niños y niñas los que determinaban que fueran de una manera u otra, ahora, gracias a estos avances, se puede afirmar que los cerebros de un hombre y de una mujer son diferentes desde el nacimiento, y que cada sexo sigue un desarrollo cerebral distinto, algo que si se hubiera dicho hace 20 años, se consideraría una aberración.

¿Cómo se manifiestan estas diferencias cerebrales en los niños en edad escolar?

En Infantil y Primaria se ha demostrado que el ritmo cognitivo de maduración es mucho más rápido o precoz en las niñas, y que el hemisferio izquierdo, que es el que se dedica a las defensas verbales y a las habilidades lingüísticas, madura hasta dos años antes que en los varones. De manera que las niñas hablan antes, hacen frases más completas, utilizan más calificativos y además, escriben mejor y antes, porque la psicomotricidad fina la tienen también más desarrollada.

¿Afecta esto al rendimiento escolar?

Por supuesto. Los niños se quedan atrás respecto a las niñas en esta etapa educativa. Esto queda demostrado en los recientes informes sobre resultados educativos, como PISA, que refleja que los niños en comprensión lectora están muy por debajo de las chicas. Hay que tener en cuenta que si los niños van retrasados en lectura y escritura en Infantil y Primaria, pasan a Secundaria con un déficit muy grande.

En Secundaria, ¿siguen siendo diferentes los ritmos de maduración?

En Secundaria ocurre el efecto contrario. Cuando llegan a la pubertad, el nivel de testosterona de los chicos se dispara drásticamente, esta subida de testosterona tiene efectos evidentes en el interior del cerebro. Los chicos adquieren una capacidad de razonamiento lógico-matemático y abstracto y una visión espacial superior a la de las chicas, aportándoles mayor facilidad para las materias relacionadas con estas capacidades. En este caso son las chicas las que se quedan atrás.

Si chicos y chicas aprenden de forma diferente, significa entonces que hay que enseñarles de modo distinto.

Exacto. La educación diferenciada persigue atender las distintas cualidades para aprender que tienen tanto los chicos como las chicas. El currículo es el mismo, las asignaturas y los objetivos iguales, pero hay que tener en cuenta siempre los distintos modos de aprendizaje.

¿Cuáles son estas cualidades?

Por ejemplo, que los chicos son más competitivos y por tanto se amoldan mejor en un sistema de enseñanza en el que se les exijan retos individuales y plazos breves, mientras que las chicas son más colaborativas y aprenden mejor con trabajos en grupo, exposiciones, etc. Por otra parte, el pensamiento de las niñas es mas inductivo, están al tanto de los pequeños detalles y llegan a una conclusión general, mientras que el de los chicos es deductivo, parten de una norma general y luego llegarán a las conclusiones. Esto lleva a que las niñas retengan más los datos subjetivos, mientras que los niños retienen los objetivos; son capacidades de aprendizaje diferentes y por tanto habría que aprovecharlas.

Uno de los argumentos por la educación diferenciada es que los alumnos escogen las opciones académicas más libremente.

Cierto. Por poner un ejemplo, en Alemania, en el Lander de Berlín, se han separado en 156 colegios públicos a las niñas en clases de matemáticas y los resultados están siendo espectaculares. Un reciente estudio, llevado a cabo a raíz de esta experiencia, demuestra que las niñas educadas en estos centros acceden en mayor medida a carreras técnicas que las educadas en centros totalmente mixtos, y es que la presión ambiental que provoca el ver que los chicos van por delante de ellas en esta asignatura, sólo lleva a radicalizar los estereotipos de que los niños son de ciencias y las niñas de letras, cuando lo que ocurre es que cada uno necesita aprender estas materias de manera diferente.

Antes ha hablado de Alemania, ¿qué cambios se están produciendo en este sentido en otros países?

Muchas investigaciones recientes están llevando a diferentes países a plantearse la educación diferenciada como la solución idónea al fracaso educativo en las aulas. En el Reino Unido, por ejemplo, en el informe "2020 Vision" elaborado por OFSTED (Office for Standards in Education) en colaboración con los mejores científicos del país, la conclusión más importante es que el fracaso escolar y la violencia en las aulas no se va solucionar hasta que no se separe a niños y niñas en determinadas materias. De hecho, en este país el 50% de los colegios públicos ya son diferenciados. Por otra parte, en Estados Unidos se aprobó en el 2006 una ley según la cual se permitía que en cualquier colegio hubiera clases separadas por sexo en determinadas materias, y se está invirtiendo muchísimo dinero en programas experimentales en este ámbito.

¿Se están reflejando estos cambios en los resultados académicos?

Por supuesto. En Australia, donde los centros públicos diferenciados superan ya a los mixtos, el Australian Council for Educational Research se realizó en 2001 un estudio comparando los resultados de ambos centros, haciendo un seguimiento de la evolución de 270.000 estudiantes durante seis años. El informe afirmaba que los alumnos educados en aulas de un solo sexo habían obtenido resultados académicos entre un 15% y un 22% mejores que los que iban a escuelas mixtas. El caso del Reino Unido viene avalado por las estadísticas, en el ranking de las 50 mejores escuelas públicas un 68% corresponden a escuelas con educación diferenciada por sexo, y entre las 10 mejores, 8 son diferenciadas y sólo 2 son mixtas.

jueves, 26 de junio de 2008

Margaret Atwood, premio Príncipe de Asturias de las Letras


Margaret Atwood, premio Príncipe de Asturias de las Letras
Firmado por Daniel Capó. Aceprensa.
Fecha: 26 Junio 2008


Candidata desde hace unos años al Premio Nobel de Literatura, la canadiense Margaret Atwood (Ottawa, 1939) ha ido labrando una vasta y original obra que ahonda en la ficción, el ensayo e incluso la poesía y la literatura infantil. Catalogada, por algunos, como ardiente feminista, Atwood es, indudablemente, una escritora política en el sentido griego de la palabra. Su obra refleja un interés moral por la crisis social de nuestro tiempo y por el profundo desarraigo de las personas, como pone de manifiesto su última novela, Desorden moral.


En una serie de once relatos que abarcan un periodo de sesenta años, "Desorden moral" narra la historia de una mujer canadiense, Nell. Cada uno de los relatos se concentra en un aspecto particular de la vida de su protagonista: sus padres, la infancia, el matrimonio con Tig, su relación con los hijos del matrimonio anterior de su marido, su hermana, etc. Combinando el uso de la primera con la tercera persona, la novela parece surgir desde las profundidades de la memoria, seleccionando unas escenas –o unos hechos– y olvidando otras.

La idea que se oculta tras esta técnica narrativa tiene que ver con el título de la obra: Atwood busca encontrar un hilo moral que enhebre la vida de su protagonista; una especie de orden o de sentido último que cohesione su existencia. En lugar de esto, lo que aparece es una especie de desorden moral, de ausencia de un claro sentido unificador. La moraleja habla del desarraigo existencial del hombre contemporáneo, de su profunda soledad y del sinsentido de la vida.

Margaret Atwood es una magnífica narradora que trabaja con la acumulación de pequeños detalles. Su inteligencia es esencialmente descriptiva y se centra en los matices emocionales de los protagonistas. La prosa, transparente y fluida, un punto melancólica, facilita la lectura de cualquiera de sus libros.

Desorden moral no es la mejor de sus novelas, quizá porque se nota que los once relatos que componen el libro no fueron pensados originalmente para formar una sola obra. Los capítulos dedicados a la infancia de Nell son especialmente hermosos. Otros, como Malas noticias, tienen más de trabajo de aliño, como si la autora necesitara completar estos relatos y darles una coherencia mínima para formar la novela. Al final, como en un álbum de fotos, vamos saltando de página en página, buscando las mejores instantáneas. La sensación última es agridulce, de un cierto fracaso. Quizá porque la historia que cuenta Atwood es triste, de una tristeza amarga y desesperanzada.

miércoles, 25 de junio de 2008

“Sexo en Nueva York”:



Firmado por Ana Sánchez de la Nieta (Aceprensa)
Fecha: 25 Junio 2008


Cuatro mujeres adultas, liberadas de compromisos, desinhibidas en lo sexual… y absolutamente esclavizadas por la dictadura de la imagen y el poder de las marcas. Si Simone de Beauvoir resucitara y viera los resultados en taquilla de la película Sexo en Nueva York, volvería deprimida a su tumba. Afortunadamente, la autora de El segundo sexo no ha tenido que contemplar las oleadas de público –sobre todo femenino– que acudía en masa al estreno de una cinta que –al igual que la serie en la que se inspira– recoge una visión de la mujer situada en las antípodas de cualquier tipo de feminismo.


Mientras tantas personas han luchado y siguen luchando para hacer entender al mundo que la dignidad del hombre y la mujer es la misma y, por lo tanto, deben ser iguales sus derechos y deberes, las protagonistas de Sexo en Nueva York se muestran más preocupadas por los efectos del Botox.

Parece que para ellas, la lucha terminó en cuanto adquirieron una tarjeta de crédito para fundir. Una vez conseguida, los graves problemas a los que se enfrentan son dónde meter varias decenas de pares de zapatos, cómo enfrentarse a la mudanza del guardarropa, dónde beber el mejor cóctel o cómo disimular las patas de gallo (los michelines no entran en la categoría de problema sino directamente en la de drama, y me remito a la película).

A las protagonistas de la cinta no les interesa la política, ni tampoco les quita el sueño sus derechos y deberes, no se las ve leyendo un libro (como mucho hojean revistas) y, aunque se supone que trabajan, no hablan jamás de temas profesionales (en realidad, de lo único que hablan es de ropa y de hombres, y de esto último como camioneros, quizás sea por lo de la igualdad).

La única liberación que conocen les viene por la vía del consumo: ante un desplante, una enfermedad o una dificultad, compran. Y la propia película se convierte así en un enorme catálogo publicitario: coches, vestidos, muebles de diseño, zapatos, accesorios, viajes y hoteles. Una revista de 140 minutos con cientos de anuncios adosados en forma de fotogramas. Todo lo que una persona necesita para ser feliz o al menos para no pensar (que en la película parecen sinónimos). En definitiva, el encumbramiento de la frivolidad. Y la paradoja de convertir una de las más feroces y patentes tiranías –la del consumismo compulsivo– en símbolo de liberación.

Por supuesto, ante este planteamiento, la industria de la moda y el lujo se frota las manos. La lucha por la cultura, por los derechos, por la conciliación no da excesivo dinero, pero la competición brutal de las marcas, la carrera desenfrenada por envejecer sin arrugas, la olimpiada para adquirir el mejor ático o el deportivo más moderno reportan beneficios, y muchos.

Y la prueba es el aluvión de marcas que se han sumado a la película. Por ejemplo, uno de los personajes abandonará su cóctel favorito para beber vodka Skyy, una de las marcas que han llegado a un acuerdo con la productora New Line Cinema para promocionarse mutuamente. Contratos parecidos han firmado Bag Borrow or Steal (bolsos y joyas), Coty (perfumes), Glacéau Vitaminwater (agua perteneciente a Coca-Cola) y Mercedes-Benz. Estas marcas son las verdaderas protagonistas de la película. Ellas y los 300 vestidos que Patricia Field elaboró para la película (de paso ha lanzado una página web donde vende los artículos de la cinta en formato low cost).

La protagonista y coproductora de la película, Sarah Jessica Parker, sostenía hace unos días que Sexo en Nueva York haría historia en el cine. Lo dudo. Igual que dudo que contribuya a mejorar un ápice la situación de las mujeres, que, vistas en este espejo, acaban deformadas. Otra cosa es que haga historia enterrando bajo kilos de frivolidad cualquier pensamiento serio sobre el papel de la mujer en la sociedad.

lunes, 23 de junio de 2008

Una mujer valiente, Simone Veil.



Simone Veil, una mujer valiente

sábado, 21 de junio de 2008
Gaceta de los Negocios

Simone Veil recibió este martes el Premio Europeo Carlos V. En 1981 le fue concedido el Premio Internacional Carlomagno, y en 2005 el Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional. La comunidad internacional ha reconocido a lo largo de su vida sus méritos.

Nacida en 1927, sobrevivió al Holocausto, que acabó con la vida de sus padres. Fue la primera presidenta del Parlamento Europeo, y antes, una prominente ministra de Sanidad en los gobiernos de Chirac y Barre.

Desde su cargo al frente de este ministerio llevó a fin varias polémicas leyes: en 1974, reguló el uso de anticonceptivos, y en 1975 legalizó el aborto en Francia. Su postura se apoyaba en el argumento de que demasiadas mujeres morían víctimas de la mala praxis efectuadas en las intervenciones médicas clandestinas.

Hoy por hoy, Simone Veil ha madurado sus ideas. En su discurso de aceptación del Premio Europeo Carlos V, ha admitido que la regulación del aborto facilita e incluso promueve la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo. Ya en 2007, según recogía la agencia de noticias Zenit, a raíz de la emisión de un documental en la televisión francesa en el que se mostraba cómo mujeres de toda Europa acudían a España a abortar, ya que aquí estaba permitido hacerlo hasta el octavo mes de embarazo, Simone Veil afirmó que la ciencia, cada vez más avanzada, estaba demostrando que el feto es un ser vivo desde el momento de su concepción: "cada vez es más evidente científicamente que desde la concepción se trata de un ser vivo".

Gobierno español y aborto.


En España, el gobierno clausura las ayudas a las asociaciones provida
Firmado por Aceprensa
Fecha: 19 Junio 2008

Cuando se habla del aborto todos, incluso muchos de los más acérrimos defensores de políticas pro choice, sostienen que se trata de una solución extrema, un recurso extraordinario y último al drama que vive la mujer después de un embarazo indeseado. Hay un cierto acuerdo de mínimos en que es necesario reducir el número de abortos y hay que evitar que las mujeres se vean abocadas a la traumática decisión de acabar con la vida que se construye en sus entrañas.

Son muchos los Estados que, en pro de reducir el número de abortos, ven con buenos ojos que la sociedad civil dedique tiempo y esfuerzos en acciones como la asistencia a la mujer sola, en situación de marginación, pobreza e inseguridad, con hijos menores a su cargo; o la atención gratuita médica, psicológica y de acogida a las mujeres que necesitan apoyos ante una maternidad difícil; o las campañas de recogida de fondos para asegurar la alimentación y alojamiento de mujeres y niños afectados por estas dramáticas condiciones.

La mayoría de esos Estados estarían dispuestos a asistir con beneficios económicos a quienes, promoviendo la reflexión social, realizaran actividades de sensibilización pública que favorecieran el respeto a la vida humana.

Siendo así, resultan extrañas las trabas que desde hace años se ponen en España a la Federación Española de Asociaciones Provida, cuyos objetivos son precisamente los anteriormente indicados.

La Federación, que agrupa a 26 asociaciones españolas, recibió 88.000 euros en el primer ejercicio de subvenciones concedidas por el gobierno socialista en el año 2005, con cargo a la asignación tributaria del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. En el siguiente ejercicio, Provida solicitó de nuevo 200.000 euros para los mismos proyectos, pero el gobierno les redujo aún más la ayuda, hasta los 25.000 euros: divididos entre las 26 asociaciones, la cantidad empezaba a ser ridículamente exigua (961 euros de media por asociación). Pero en el tercer año, el ejecutivo optó por dar una negativa total a la petición de ayudas y decidió finalmente anular todo tipo de asistencia a la Federación. Según declaraciones de responsables de la ONG al diario ABC, la respuesta del gobierno al recurso presentado fue que el proyecto presentado no “resultaba innovador”.

La razón argüida por el gobierno no sostiene una mínima comparación con las ayudas prestadas a otras asociaciones con una presunta mayor actitud innovadora. Como explica el citado diario “la Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas ha presentado a los cuatro ejercicios un programa idéntico de año en año. No ha cambiado ni una coma, pero sí se han modificado al alza las subvenciones recibidas del Gobierno: 460.000, 463.000, 525.000 y 545.000 euros”.

La presidenta de la Federación de Asociaciones Provida, Alicia Latorre, explicaba a ABC que la negativa gubernamental a subvencionar sus programas de ayuda, principalmente a la mujer embarazada en dificultades, muestra su deseo de “silenciarnos porque somos una voz incómoda, pero autorizada”. Además anticipa que “no vamos a dejar de funcionar porque no haya ayudas oficiales”, pero recuerda a los responsables del ejecutivo que “en muchos sitios de España no hay otra ayuda a mujeres embarazadas”.

jueves, 19 de junio de 2008

Publicidad sexista: presencia de las mujeres en la publicidad.


Los hombres protagonizan la información, los programas, la ficción y la publicidad, según un estudio del CAC sobre la radio y la televisión
18/06/2008
El Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) ha presentado hoy, 18 de junio, un estudio sobre la paridad de género en TV3, el 33 y Catalunya Ràdio. Las principales conclusiones son que los hombres monopolizan los espacios de información, los programas de no-ficción, los de ficción y la publicidad. La única categoría en la que las mujeres tienen más presencia que los hombres es cuando aparecen personas desnudas o semidesnudas en la publicidad.

El estudio destaca que la mayoría de papeles protagonistas en los programas de ficción de los canales de televisión analizados corresponden a uno o varios hombres, más concretamente, en un 78% de los casos. Por el contrario, en el 39% de los programas aparecen una o varias mujeres como protagonistas. Con referencia a los presentadores de televisión, el porcentaje de hombres es del 68%.

En la radio, los hombres también tienen más presencia que las mujeres. En el 80% de los programas analizados figura, como mínimo, un hombre en las tareas de presentación.

Entre las conclusiones del análisis, destaca que los hombres tienen más protagonismo en las publicidades y promociones, tanto en la radio como en la televisión. En las autopromociones publicitarias, aparecen mayoritariamente hombres, en un 92% de las que se hacen en la televisión y en un 75% de las de la radio.

La utilización de voces masculinas para prescribir productos o servicios es más frecuente que el uso de voces femeninas, tanto en la radio como en la televisión, con un 75% de hombres prescriptores en la televisión y un 76% en la radio.

La única categoría en la que hay más presencia de mujeres que de hombres es cuando aparecen personas desnudas o semidesnudas. En este supuesto, hay un 84% de los casos en los que se usa este recurso publicitario con mujeres.

El análisis también concluye que los cargos de dirección están ocupados mayoritariamente por hombres. En el 88% de los puestos de dirección hay como mínimo un hombre.

El informe La paritat de gènere a la ràdio i la televisió públiques ha sido realizado por la consultoría Ecos, dirigida por Sílvia Cóppulo.

Este análisis se hace público posteriormente a la difusión, el 3 de junio, del estudio del CAC sobre el pluralismo social en las televisiones catalanas, que, en este caso, recoge datos sobre la presencia de los hombres y de las mujeres en los teleinformativos y otros programas informativos.

La paritat de gènere a la ràdio i la televisió públiques parte del análisis de las 24 horas de programación de Catalunya Ràdio, TV3 y el 33 del sábado 15 de septiembre de 2007 y del lunes 17 de septiembre de 2007.

El acto de presentación del estudio ha tenido lugar en el Colegio de Periodistas de Cataluña (CPC) y ha contado con la presencia del presidente del CAC, Josep Maria Carbonell, y del decano del CPC, Josep Carles Rius. Asimismo, han intervenido la consejera del CAC Dolors Comas d'Argemir; la periodista Sílvia Cóppulo; la directora general de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, Rosa Cullell, y Anna Solà, directora del Plan de políticas de mujeres del Institut Català de les Dones.

miércoles, 18 de junio de 2008

Noticia de libro: La diferencia prohibida.



Sin padre no hay familia
(Aceprensa)

La ausencia del padre es la principal causa del retroceso en el bienestar de los niños. También es un factor crucial para comprender la crisis actual de la familia. Así lo explica el francés Tony Anatrella, experto en psiquiatría social y consultor del Consejo Pontificio para la Familia, en su libro La diferencia prohibida (2), del que resumimos algunos párrafos.
Firmado por Juan Meseguer Velasco
Fecha: 18 Junio 2008


Anatrella advierte que la devaluación de la función paterna tiene consecuencias sobre la estructuración psíquica de los individuos y sobre la sociedad: debilitamiento de la imagen masculina, trastornos de la filiación, aumento de las conductas adictivas, pérdida del sentido de los límites (toxicomanías, bulimia/anorexia, prácticas sexuales reaccionales), dificultades para socializarse, etc.
La sociedad actual valora mucho la figura de la madre. Es verdad que ésta es una fuente de seguridad para el niño, pero la relación de la madre y el hijo necesita completarse con la función paterna. “El padre es el que dice que no (tanto al hijo como a la madre, lo que permite justamente diferenciar a los dos padres), el que introduce la negatividad y el que declara la prohibición, es decir el límite de lo posible”.


La figura del padre es necesaria para el desarrollo psicológico equilibrado de los hijos. El padre es el mediador entre el niño y la realidad; permite al hijo tomar iniciativas, “porque él ocupa una posición de tercero, de compañero de la madre, y no de madre bis”. Gracias a la figura del padre, el bebé aprende a diferenciarse de la madre y a adquirir autonomía psíquica. El niño descubre que él no hace la ley, sino que existe una ley fuera de él.

Gracias a la relación con el padre, el niño y la niña adquieren también su identidad sexual. “La diferencia de sexos encarnada por el padre juega por otra parte un papel de revelación y de confirmación de la identidad sexuada. Tanto la chica como el chico tienen en efecto tendencia, al comienzo, a identificarse con el sexo de la madre, y es el padre, en la medida en que es reconocido por ella, el que va a permitir al hijo situarse sexualmente”.

El padre excluido

¿Por qué se ha impuesto en nuestra sociedad esta idea de la ausencia del padre? Hoy se divulga la figura del padre indigno o incompetente, sostenida por la legislación y estereotipada por los medios de comunicación. “Así, en la mayor parte de los guiones de las series televisivas, es presentado como incapaz de situarse en la relación educativa, de ocuparse de adolescentes, menos todavía de proclamar las exigencias necesarias a la vida en sociedad, incluso de reprender cuando es necesario”.

Muchas mujeres reprochan a los hombres no cumplir con el papel de padre cuando, más o menos conscientemente, ellas se las han arreglado para no dejarles el lugar que les corresponde. “La madre aleja así al padre, con el riesgo de culparlo en un proceso perverso que le permite confirmar su poder y su sentimiento de omnipotencia sobre sus hijos, sobre el hombre y sobre el padre”.

La que está valorada sobre todo es la relación madre/hijo y el padre cree que tiene que ser una segunda madre para hacerse aceptar. Algunos hombres, condicionados por este conformismo, han llegado a identificarse con “el modelo de ‘papás gallinas’, es decir, no un padre, sino más bien un hermano mayor o un tío”.

La ausencia del padre se explica también por la confusión entre procreación y maternidad. Para Anatrella, esta confusión “remite al fantasma femenino de la partenogénesis (es decir, de la fecundación sin macho). La sociedad ha confirmado demasiado fácilmente este fantasma acreditando la idea de que, al no concernir la procreación y la maternidad más que a la mujer, ésta puede educar a un hijo sin padre”.

El desarrollo de los anticonceptivos y la trivialización del aborto han contribuido a sostener esta ilusión de que la mujer domina ella sola la procreación. De aquí ha surgido un eslogan: “Mi cuerpo me pertenece”. Afirmar esto es sobrentender que “la procreación me pertenece”, algo que es muy discutible. “Si la maternidad concierne a la mujer, la procreación es compartida por el hombre y la mujer: no es sólo competencia de la mujer”.

Hijos objeto

Los países occidentales han contribuido a reforzar esta concepción del padre excluido de la procreación. Así ocurre cada vez que se legisla pensando únicamente en “la madre en solitario”. El ejemplo cercano que describe Anatrella es el de las leyes francesas que, en caso de divorcio, hacen depender los derechos del padre de las buenas o malas relaciones que tenga con la madre. Lo mismo ocurre con las decisiones judiciales, al confiar sistemáticamente la custodia del hijo a la madre.

Lo más grave del asunto es que la exclusión del padre penaliza también a los hijos. “¿No se ha creado, al privilegiar los derechos de la madre, una doble categoría de excluidos, por una parte los padres biológicos rechazados, por otra los hijos, propuestos a un padre de sustitución tras otro, o incluso confiados a terceros especializados, ‘hijos-objeto’, ‘hijos-capricho’, ‘hijos-prótesis’, que se ofrecen como valedores?”

La ausencia del padre tiene efectos muy negativos en el desarrollo de los hijos. Según encuestas citadas por Anatrella, en Estados Unidos un niño tiene seis veces más riesgo de crecer en la pobreza y dos veces más de abandonar la escuela si ha sido educado por una madre sola que si pertenece a una familia constituida por dos padres, capaces de ofrecerle puntos de referencia.

La consecuencia última de la ausencia del padre se manifiesta en el aumento de la violencia. Al no llegar a aceptar lo real, por falta del sentido de los límites que debería inculcar el padre, los hijos se rebelan y se multiplican los actos de violencia. Pero la agresividad también se vuelve contra uno mismo y se convierte en autodestrucción.

Repensar la familia

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Para Anatrella, el problema de la ausencia del padre está íntimamente ligado a otro problema más general: el de la desmembración de la familia constituida por un padre y una madre con hijos. “La familia se rompe, en efecto, sobre todo bajo la presión de la pareja actual en la que los individuos, en cuanto tales, no buscan más que su beneficio a través del otro. Se rompe también porque, muy a menudo, omite su papel educativo”.

La crisis de la familia se manifiesta en el descenso de matrimonios y la extensión de las uniones de hecho, la baja fecundidad, la multiplicación de divorcios. Pero tiene una causa más profunda: el problema está en las representaciones sociales de la familia, en la concepción que tenemos de ella.

Para revalorizar la figura del padre, Anatrella propone recuperar el sentido de la familia. Se trata de redescubrir qué significa la experiencia del parentesco y la diferencia de generaciones. Ha de afirmarse que padre y madre son necesarios, que ninguno es más que el otro, que ninguno de ellos es sustituible o canjeable por el otro.

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(2) Tony Anatrella. La diferencia prohibida. Sexualidad, educación y violencia. Encuentro. Madrid (2008). 336 págs. 30 €. T.o.: La différence interdite. Traducción: Lázaro Sanz.