Extraigo de You Tube ésta información y los enlaces en los que se puede entrar para ver los sucesivos videos del programa editado a principios del mes de mayo.
El "diálogo molecular" entre madre e hijo desde el momento de la fecundación, y cómo se forma el "cerebro maternal"
El cerebro de la mujer embarazada libera la hormona de la confianza y desactiva la del estrés
- La Universidad de Navarra divulga últimos avances científicos publicados sobre embriología y neurobiología del vínculo afectivo en la gestación
El proceso biológico natural del embarazo reduce el estrés en la mujer, al desactivar la hormona cortisol, y aumenta la confianza, al liberar oxitocina. Esta transformación se suma a otros cambios hormonales del cerebro de la mujer a partir del día 15 cuando, implantado en el útero, el embrión se comunica con los tejidos de la madre. Estas explicaciones aparecen en el Informe científico sobre la comunicación materno-filial en el embarazo: células madre y vínculo de apego en el cerebro de la mujer.
Este documento de la Universidad de Navarra es resultado del trabajo de expertos en Biología Molecular, Neurobiología, Neuroimagen, Psiquiatría, Sociología y Comunicación. La dirección ha corrido a cargo de Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica. En 18 páginas se explican los momentos decisivos en el cerebro de la mujer embarazada. El documento ofrece una lectura divulgativa con referencias a los últimos avances publicados en Nature, Science, Cell, PNAS, TRENDS in Neurosciences, etc.
Se incluyen nuevos conocimientos científicos que están revolucionando el paradigma de la Embriología, por ejemplo, al observarse la asimetría de la primera célula del embrión, el cigoto. Una división asimétrica el día 1 genera el eje dorsal-ventral en el embrión bicelular. Este eje, junto con el rostral-caudal (rostro-cola) y el derecho-izquierdo dan lugar a la forma corporal. En este sentido, guardamos memoria de nuestro primer día, tal y como se publicó en Nature.
La Dra. López Moratalla explica que, aunque el embrión resulta extraño a la madre, la atmósfera de tolerancia inmunológica creada en el diálogo molecular hace que la mujer perciba al embrión como algo no propio y, sin embargo, sin señales de peligro que activarían las defensas. Esta tolerancia se inicia a petición del embrión, a través de una red de sustancias que liberan y desactivan todas las células maternas que generarían el natural rechazo hacia lo extraño: las células denominadas asesinas naturales (NK o natural killers); los linfocitos T, tóxicos para las células extrañas; y los linfocitos B, que producen los anticuerpos de rechazo.
Células del feto en órganos de la madre
Otra novedad es el denominado microquimerismo, por el que los órganos de la madre contienen células procedentes del feto que ha gestado (de 2 a 6 células por mililitro). Estas células tienen gran capacidad para regenerar y rejuvenecer el cuerpo de la mujer. Se han encontrado células de feto varón convertidas en cardiomiocitos de la madre. Técnicamente, es fácil advertir este fenómeno al identificar en la mujer el cromosoma Y, exclusivo del varón. Además, existen datos de la participación de esas células, por ejemplo, en la reparación del corazón de madres con cardiopatías.
El informe de la Universidad de Navarra resume avances científicos relevantes, desconocidos para muchos investigadores no especializados y para la ciudadanía. Se expone de forma cronológica la evolución de las células madre: embrión tricelular (día 2), embrión con células madre pluripotenciales de las que derivan los más de 200 tipos de células maduras del cuerpo humano (día 5), inicio de la formación del sistema nervioso y el esbozo cardiaco (día 16), comienzo de la circulación sanguínea propia del embrión (día 20), el primer latido (día 21), etc.
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jueves, 21 de mayo de 2009
miércoles, 11 de junio de 2008
Informe sobre la comunicación entre madre e hijo durante el embarazo

Recientes avances cambian la forma de entender la embriología
Se presentó en Madrid un informe científico sobre la comunicación entre madre e hijo durante el embarazo
Firmado por Miguel Ángel Sánchez de la Nieta
Fecha: 11 Junio 2008
Los progresos científicos hacen muchas veces que queden obsoletas leyes que se adoptaron sobre la base de conocimientos menos avanzados. Pero no en todos los casos los legisladores muestran la misma receptividad ante lo que dice la ciencia.
Hace dos semanas el Parlamento británico se encendió en un intenso debate por la Ley de Embriología y Fertilidad. Los adelantos de la medicina hacían necesaria una adecuación de la normativa a las nuevas investigaciones. Los líderes de los partidos dejaron que los diputados votaran en conciencia.
También a finales del mes de mayo, el Bundesrat –Cámara Alta alemana– sostuvo un debate en el que se revisaron los límites a la investigación con células madre embrionarias. Nuevamente se acudió a la libertad de voto entre los parlamentarios.
Italia lleva meses envuelta en discusiones sobre el aborto, reabiertas por la llamada que Giuliano Ferrara, un periodista y político agnóstico, hizo a las Naciones Unidas para que adaptara su Declaración de Derechos a los nuevos descubrimientos médicos sobre el principio de la vida humana.
En España, solo los flagrantes abusos cometidos por las clínicas abortistas o algunas declaraciones hechas en el contexto electoral han sido capaces de mantener la cuestión del aborto en el debate político.
Y no es porque la ciencia esté parada. En todos los sitios hay avances, y muy importantes, que desvelan luces nuevas suficientes como para que los legisladores tomaran cartas en el asunto. La semana pasada se presentó en Madrid un informe científico sobre la comunicación materno-filial en el embarazo, realizado por la Universidad de Navarra. Se titula “Células madre y vínculo de apego en el cerebro de la mujer” y ha reunido a expertos en neurobiología, neuroimagen, psiquiatría, sociología y biología molecular. Se trata de un retrato de los lazos que se crean entre una mujer y su hijo desde los primeros días de la gestación.
Diálogo precoz
La técnica de la neuroimagen permite esclarecer los procesos emocionales que unen a la madre con su hijo. Por ejemplo, con tan solo quince días de vida el embrión es capaz de reducir el estrés de la madre mediante la desactivación del cortisol, una de las hormonas que lo favorecen.
Igualmente, se silencian todas las células maternas que generarían el natural rechazo ante el embrión como un cuerpo extraño. Así lo explica una de las autoras del informe, Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica de la Universidad de Navarra y especialista en la tolerancia inmunológica en el embarazo: “Se establece un diálogo molecular que hace que el sistema inmunológico de la madre no rechace al feto. El embrión es un 50% materno y un 50% paterno, por lo que el organismo de la madre debería rechazarlo, cosa que no sucede, lo que no significa que el embrión deje de ser extraño a la madre”.
Más tarde, entre las ocho y las dieciséis semanas, las señales que envía el feto en este diálogo molecular estimulan la producción de neurotransmisores cerebrales en la madre, como la oxitocina (la llamada hormona de la confianza), dando lugar a lo que se conoce como vínculo de apego. Esa hormona alcanzará altas dosis en momentos clave de la relación de confianza materno-filial, como el parto o la lactancia. También se produce en dosis altas cuando el niño da las conocidas patadas en el vientre de la madre.
Cuidados de niño
Cada vez resulta más claro que hay una especie de simbiosis entre madre e hijo. Pues no solo la madre cuida del hijo: también él le presta servicios.
La convivencia de nueve meses hace que algunas células de la sangre del feto y de la placenta pasen a la circulación materna. Estas células madre fetales permanecen en determinados nichos, sobre todo en la médula ósea, para después distribuirse por distintos órganos maternos y contribuir en los procesos de reparación, hasta el punto de que “se han encontrado células madre fetales de varón, portadoras del cromosoma Y, en el corazón de mujeres que padecían enfermedades cardiacas. Es decir, las células del hijo han contribuido a reparar el defecto materno”, afirma López Moratalla.
El estudio recoge artículos publicados en las principales revistas científicas (Nature, Proceedings, Science, Journal of Pediatric Surgery y otras) desde el año 2002 que están cambiando la forma de entender la embriología. Los hallazgos están ya asentados en la comunidad científica, pero son desconocidos en ámbitos ajenos a los especialistas. El objetivo de este equipo interdisciplinar de investigadores es facilitar la divulgación científica. Y es que solo si se conoce el qué, el cómo y el porqué de las cosas, podrán tomarse decisiones legislativas acertadas con respecto a tan cruciales asuntos.
Etiquetas:
embriología,
legislación y ciencia,
Natalia López Moratalla
sábado, 12 de abril de 2008
Artículo: "Humor y cerebro de mujer"

Humor y cerebro de mujer
Autor: Natalia López Moratalla
Fuente: Diario de Navarra, España
Fecha: 2008-04-09
“Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus”, según el conocido título de Gray. Diferencias planetarias al margen, ellos y nosotras convivimos en la Tierra con muchos puntos en común y algunos en franca diferencia. Aprovechando que la alegría cotiza al alza y que hoy celebramos el Día Internacional de la Mujer, el sentido del humor también merece una reflexión. Sí, sí, el humor es algo muy serio. Tanto, que neurocientíficos de la Universidad de Stanford afirman que es necesario el largo viaje entre Marte y Venus para comprobar la diferencia con que ellos y ellas perciben el mundo. Aunque alguien pueda tomarlo a broma, la explicación aparece, tal cual, en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Hombres y mujeres usan de forma distinta el cerebro para percibir y apreciar el humor. En primer lugar, la apreciación del humor supone percibir una incongruencia, para lo que son necesarias varias estructuras de la corteza cerebral, la capa “fría” del cerebro que integra y analiza. Ahí, en las zonas implicadas en el procesamiento del lenguaje, las que participan en la comprensión semántica de lo coherente, no se aprecian diferencias entre sexos. Los gráficos de PNAS muestran cómo se “iluminan” las mismas zonas cuando se les presenta durante seis segundos un chiste dibujado, otro después de pocos segundos, y así sucesivamente. Incluso no hay diferencias en lo que encuentran divertido los hombres y las mujeres. Por tanto, la respuesta al humor presenta características universales.
Ahora bien, las mujeres activan regiones específicas del cerebro en mayor extensión que los varones cuando se les presenta un estímulo humorístico. La estrategia femenina, que tanto desconcierta a los hombres, tiene siempre y para todo un paso adicional por el lado derecho de la capa “caliente” del cerebro. El sentimiento de diversión, o de tedio, o incluso malestar, requiere estructuras subcorticales, de la segunda de las tres capas concéntricas. Es ahí, en el sistema límbico, donde los pensamientos se tiñen del color de la emoción. Y se tiñen con dopamina, que en ellas se fabrica en más o menos cantidad según el grado emotivo y así confiere la correspondiente intensidad humorística a un chiste. Para los hombres no cambia la cantidad de tinte emotivo: basta el conocimiento “a secas”. Pero eso sí, para ambos lo chistoso es gracioso.
Menos tensión y más alegría
Esa misma diferencia de estrategia cerebral, ese paso obligado para el cerebro femenino por el terreno de las emociones, es lo que suele producir el desconcierto mutuo ante la descripción de “¿por dónde se va a tal sitio?”. Ella dirá: ve hacia arriba, hasta la tienda de bolsos que hace esquina; y gira a la derecha, hasta llegar a la casa de tejado verde. Él se limitará a medir en metros o kilómetros, hacia el norte o el sur…
Siempre hemos sabido que ellos suelen tener más sentido de la orientación espacial. Gracias a las neurociencias sabemos por qué. Un equipo de investigación en neuroimagen, compuesto por alemanes, canadienses y suizos, estudió qué ocurre en el cerebro de unos y otras mientras realizan una actividad de rotar mentalmente objetos geométricos en tres dimensiones. Sus conclusiones aparecieron en la revista científica Neuropsychologia. Las mujeres utilizan los dos hemisferios para casi todo, mientras que los hombres usan predominantemente uno: el lenguaje a la izquierda y la habilidad visual-espacial a la derecha. En el derecho de la mujer el terreno que emplea para el lenguaje compite con la orientación espacial.
La estrategia masculina es de “construir” manipulando mentalmente el objeto, a fin de reorientarlo en el espacio (lado izquierdo); la femenina es más de “recuerdo y reconocimiento” (el derecho). Para ir hacia Venus él necesita planos interesterales; ella, con un par de detalles de los que conmueven irá y volverá de Venus a Marte sin perderse.
Bien comprendida y aplicada en la vida cotidiana, la investigación neurocientífica supone una gran ayuda para armonizar las relaciones personales entre hombres y mujeres. Por extensión, un buen uso de este conocimiento favorece unas relaciones sociales menos tensas: con más alegría y sentido del humor.
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