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lunes, 23 de marzo de 2009

Jornadas laborales más cortas para fomentar la natalidad


(EFE, 2009-03-22)
La crisis trae a Japón recortes de producción y jornadas laborales más cortas, lo que algunas empresas ven como una oportunidad para fomentar los nacimientos en un país envejecido, donde las mujeres tienen una media de 1,3 hijos. La segunda economía del mundo es deficitaria en nacimientos y excesiva en carga laboral, con casi el 11 por ciento de la población activa asumiendo horarios de hasta doce horas de trabajo al día, lo que no facilita el crecimiento de la población.

La mayor federación empresarial de Japón, Keidanren, cree que las empresas deben liberar a sus trabajadores de largas jornadas que les impiden pasar más tiempo con sus familias y algunas compañías tienen ya programas para fomentar este principio.

“Hemos propuesto a todas las empresas miembro que el tercer miércoles del mes de noviembre fuera nombrado como Día de la Familia”, con el fin de que en esa jornada se excluya el trabajo extra, explicó un portavoz de la patronal, que agrupa a 3.000 empresas.

“Irse rápido a casa”
Dieciocho grandes compañías japonesas, entre ellas Canon, han participado de esa iniciativa. Ese gigante de la electrónica ha incorporado a todas sus fábricas de Japón el concepto de “irse rápido a casa” (Go Home Quickly, GHQ), al menos una vez por semana, para conceder tiempo libre a los trabajadores, que así podrán tener más hijos.
“Ello permite que los empleados disfruten de una vida fuera de la oficina, aunque durante períodos de mucho crecimiento económico se hizo difícil reducir la sobrecarga de trabajo”, dijo un portavoz de esa empresa. Daiwa Securities permite a las mujeres con hijos reducir su jornada laboral diaria una hora hasta que el niño cumple tres años, más tiempo del estipulado por ley en Japón, que cubre sólo hasta las ocho semanas del niño.

Esa compañía es pionera en campañas como la que en 2007 trató de educar a sus empleados para que acabaran su jornada antes de las siete de la tarde, algo poco habitual en este país. Un empleado nipón asume que nunca se marchará antes que su compañero y que trabajará más de lo que le pidan, sobredosis laboral que acaba pesando sobre el índice de natalidad de Japón, de las más bajas del mundo (en 2007 nacieron sólo 1,09 millones de niños).

A la baja natalidad, una amenaza para el futuro sistema de las pensiones, se suma a la larga expectativa de vida de la población, a su vez una de las más elevadas del planeta. El Gobierno nipón, que tiene un Ministerio encargado de fomentar la natalidad, prevé que la población japonesa, 127 millones de personas en 2008, se contraerá en 2055 hasta los 90 millones, con una media de edad de 55 años. Entre 2006 y 2030, la fuerza laboral decrecerá en once millones de trabajadores, hasta 55,84 millones, según estima el último Libro Blanco sobre la caída demográfica.
El Gobierno japonés cree que la tasa de natalidad debería acercarse a los dos hijos por mujer para que Japón pueda competir en el futuro frente a economías emergentes como China, la India o Singapur. El primer ministro nipón, Taro Aso, anunció durante un discurso en la Dieta (Parlamento japonés) en enero que el Gobierno aumentaría el número de guarderías para albergar a 150.000 niños más en el año 2010.

El cansancio, el principal motivo
Un estudio del Ministerio de Sanidad reveló en noviembre que el 36,5 por ciento de las parejas japonesas no mantiene relaciones sexuales y señalaba “el cansancio provocado por el trabajo” como principal motivo. Los ciudadanos desean “casarse, tener hijos y continuar trabajando, pero no consiguen cumplirlo”, asegura ese Ministerio.

La preocupación del Ejecutivo japonés y de las grandes compañías niponas ha llevado a elaborar un proyecto de ley que establece facilidades para compaginar el cuidado de los hijos con el trabajo. El proyecto, pendiente de aprobación, plantea exigir a las empresas con más de cien trabajadores que formulen planes para conciliar la vida laboral y personal.

jueves, 15 de mayo de 2008

Madres en busca de un trabajo flexible


Madres en busca de un trabajo flexible
Fuente: The Wall Street Journal
Fecha: 14 Mayo 2008


La periodista Sue Shellenbarger ha acuñado el término SWAT (“smart women with avalaible time”) para referirse a aquellas mujeres con talento que deciden quedarse en casa y trabajar a tiempo parcial. Se trata de una nueva tendencia en Estados Unidos, donde cada vez más empresas contratan a equipos de mujeres cualificadas para proyectos concretos.

Kenan-Flager Business School, una escuela de negocios vinculada a la Universidad de Carolina del Norte, consiguió montar un magnífico equipo de trabajo con ocho madres que trabajaban en casa. Entre las integrantes del equipo había una doctora en neurociencia por la Universidad de Stanford, una con título de maestría por la Universidad de Virginia, una abogada y una alta ejecutiva.

Otro caso parecido es el de Lending Tree, una empresa de servicios que ha contratado a cinco madres cualificadas para llevar a cabo un proyecto. Pueden trabajar siempre a domicilio, o bien ir unos días a la empresa y otros quedarse en casa. Lo importante es que la tarea se haga.

La flexibilidad laboral no es ninguna novedad. Lo que sí es nuevo en estos equipos es que están integrados por mujeres valiosas, con una carrera o una maestría, que decidieron aparcar la vida profesional para atender a la familia. Esta fórmula permite a las madres reengancharse al trabajo cuando los hijos todavía son pequeños.

Ver artículo original: How Stay-at-Home Moms Are Filling an Executive Niche.

viernes, 18 de abril de 2008

Carta de una madre a Corinne Maier

El 4 de abril apareció en la contra de la Vanguardia una entrevista penosa, triste, agria,...me resistí a colgarla en su día precisamente por esa radicalidad en lo negativo. Pero ayer tuve una alegría. Leí en La Vanguardia on line la carta de una madre que, con mucho empuje, saca adelante su vida y es enteramente feliz. A continuación transcribo parte de la contra (todo lo que he podido copiar en La Vanguardia, que no es mucho)para después seguir con la carta dirigida a Corinne Maier.

Fotografía de Corinne Maier.



Corinne Maier, portavoz del movimiento Women Child-Free (mujeres libres de hijos)
"Hay que elegir: o tienes un porvenir o tienes hijos"
LLUÍS AMIGUET - 04/04/2008
La familia es la primera cárcel del espíritu. Existe más pederastia, violencia sexista y violaciones dentro de la familia que fuera... Es un punto de vista. Y más crimen, abuso y represión dentro de la familia que fuera... ¡Cuánta frustración, celos, envidias se sufren bajo la apacible hipocresía de la sacralizada vida familiar!
Pues usted bien que fundó una.
Era joven, estaba enamorada y, sobre todo, no sabía lo que quería.
¿Y ahora sí lo sabe?
Tuve que enfrentarme a mí misma y a largas sesiones de psicoanálisis para darme cuenta de que toda mi vida había estado haciendo lo que creía que los demás querían que yo hiciera: trabajar en una empresa aburrida pero segura; tener hijos y marido; votar, pagar impuestos, tener coche, pagar la hipoteca... Y era muy desgraciada. ¿Ahora no hace todo eso? ...


Foto Angeles Montuenga.



Carta a Corinne Maier
Angeles Montuenga Badía 17/04/2008 - Presidenta Fundación Nins

Querida Corinne:

Me levanto a las 7.00. Me gusta escribir. Estoy leyendo a Irene Némirovsky. Tengo un trabajo peor remunerado de lo que debiera. Soy una experta en detección y eliminación de liendres y piojos. A veces juego al golf (soy handicap 18 y más de una vez lo cumplo). Me encanta la jardinería. He visitado la última exposición de Caixa Forum titulada: Príncipes Etruscos, te la recomiendo.

Hago la compra por Internet y por teléfono. No veo la tele. Disfruto hablando con mis amigas. Se me hace cuesta arriba acompañar a mis hijos a médicos, comprarles zapatos y una cocina por recoger.

Me encanta desayunar café y tostadas rodeada de caritas soñolientas y sonrientes. Sexualmente estoy muy satisfecha. Discutimos con una frecuencia soportable. Nuestros pareceres ponen a prueba la flexibilidad y solidez de nuestra relación en numerosas ocasiones. A los 18 años tuve un accidente que me cambió la vida. Es posible que en breve firme un contrato con una editorial del que seguro se hará eco este periódico.

Sin embargo he de confesarte una cosa: desearía volver a quedarme embarazada para poner en 'pause' lo de más arriba y dedicarme a la contemplación de una nueva combinación de los mayores dones del universo concentrados en un trocito de carne caliente que te mira necesitándote.

El mayor de mis logros es el nombre de cada uno de mis 5 hijos. Mi porvenir más inmenso e inabarcable son sus vidas, mis alegrías se multiplican por el factor 5 y el divisor de mis penas es el mencionado número. Mis afanes por su felicidad se elevan hasta el infinito. Mi capacidad de darme la facilita su simple 'mamá, ¿puedes?'. Mi capacidad de amarme la proporciona su mirada incondicional. Me siento redimida por su pasar por alto mis malos momentos. Ellos me hacen saber que no soy así , que 'estoy' así.

No conozco nada humano que no transpire proximidad de otro. No conozco nada verdaderamente dichoso que no pase por la apertura al que espera algo de ti. No entiendo cómo puedes llamar cárcel a la familia. Los enredos, angustias, susceptibilidades, vanidades, orgullos, la autocomplacencia son el entramado que conduce al estado de permanente insatisfacción y soledad. Estar en familia es bajar la guardia. Es quitarte la goma que sostiene tu mejor sonrisa para dejarte caer en los dulces ojos de quien te quiere. Sin más.

En tu infancia, faltó quien te mirara bien. Quien contemplara, con sorpresa, la maravillosa realidad de tu existencia. Es la única explicación a tanto despropósito.

Ojalá los tuyos nunca lean la contra del viernes 4 de abril. En la línea de su horizonte, sólo nubes negras: ni porvenir, ni familia, ni hijos.

miércoles, 16 de abril de 2008

Nuevo papel de los abuelos ante los cambios en la estructura familiar

De padres del “baby-boom” a cuidadores de nietos


Cada vez es más frecuente ver abuelos al mando del cochecito de sus nietos y abuelas que esperan a mediodía la salida de los niños del colegio. Son abuelos jóvenes que, para bien o para mal, viven una segunda paternidad. El nuevo rol de los abuelos es consecuencia también de los cambios en la estructura familiar y de los difíciles horarios de trabajo de sus hijos.

Firmado por Cristina Abad Cadenas
Fecha: 16 Abril 2008




Pieza fundamental para el mantenimiento de la unidad familiar, los abuelos son portadores de la historia, transmisores de cultura y en ocasiones ejercen una labor de mediación en los conflictos entre la segunda y la tercera generación. Históricamente, la figura del abuelo ha sido un referente en la vida de las familias, ligada, sobre todo, a la infancia de los niños. Sin embargo, en nuestros días es frecuente encontrar adultos con abuelas y abuelos vivos.

Los abuelos españoles de hoy conforman un auténtico ejército. Fueron padres jóvenes en la época del baby-boom –entre 1957 y 1977- y son responsables, por tanto, del incremento de población en España. La coincidencia de este fenómeno con el aumento de la esperanza de vida, especialmente en el varón, ha generalizado la experiencia de ser abuelo, mientras que la jubilación más temprana ha contribuido a crear su estatus de hombre relativamente libre en el uso de su tiempo y en buen estado de salud, que puede dedicar más tiempo a sus nietos.

Más abuelos con más tiempo


Hay más mayores que cuidar pero también más mayores para cuidar, como explica Lourdes Pérez Ortiz, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid, en su informe “La estructura social de la vejez en España. Nuevas y viejas formas de envejecer”.

El futuro, sin embargo, dependerá de las decisiones de fecundidad de los más jóvenes; y, en este sentido, se prevé que las generaciones nacidas a partir de 1975 cuenten con menor número de abuelos, y estos, a su vez, tengan menos nietos. Según fuentes de la Asociación de Abuelos y Abuelas de España (ABUESPA), “como los jóvenes se están casando a edades superiores y es previsible que sus hijos hagan lo mismo, los abuelos futuros no serán sin duda abuelos jóvenes y no podrán colaborar tanto en la atención de los nietos, ni en el apoyo al matrimonio de los hijos”.

Según los expertos, el cambio de rol de nuestros abuelos se apoya también en otras causas que hacen de ellos unos pioneros: la reducción del núcleo familiar, una mayor valoración de lo emotivo que afecta sobre todo a los varones, la incorporación de la mujer al mundo laboral y la extensión del fracaso matrimonial. A los niños pequeños a los que no pueden cuidar sus padres –por separación o divorcio, porque trabajan o por cualquier otro motivo– ya no los cuidan sus hermanos mayores, porque casi no tienen; los cuidan los abuelos.

Este cambio en la estructura familiar y las consecuencias que de él se derivan ha despertado el interés de entidades de orientación familiar, asociaciones, administraciones públicas e instancias sanitarias. Es el caso del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad de Navarra, donde el Dr. Jorge Pla Vidal impartirá un curso este verano sobre “Ancianidad, familia y salud: retos y oportunidades”, o el de ABUESPA, entidad que nació en 2005 y cuyo objetivo es “unir, formar y animar a los abuelos y abuelas para que, con su experiencia y puesta al día, cumplan con el objetivo de ser más útiles a sus hijos y nietos”.

Segunda maternidad

Según el Dr. Pla Vidal, director del departamento de Psiquiatría y Psicología médica de la Clínica Universitaria de Navarra y consultor clínico del Instituto de Ciencias para la Familia, “los abuelos tienen un papel insustituible como escuela donde desarrollar las virtudes y los afectos, pueden modular los aspectos más tensos de la convivencia paterno-filial, cooperan en las tareas del hogar cuando su salud lo permite, y aportan una visión menos parcial de todas las situaciones por la trayectoria recorrida”.

En principio, y según las encuestas recogidas por la profesora Lourdes Pérez Ortiz en el informe citado, los abuelos valoran la compañía de sus nietos, sobre todo si son pequeños. “Muchas abuelas afirmaron haber sentido mayor alegría por el nacimiento de sus nietos que cuando ellas fueron madres. Además, tener nietos suponía para ellas una fuente de orgullo y enriquecimiento personal, que les ayudaba a sentirse jóvenes y útiles para los demás. Así mismo, para muchos hombres mayores, la función de abuelo puede ser especialmente significativa porque permite superar mejor las consecuencias negativas de la jubilación y representa una segunda oportunidad, para corregir errores u omisiones que cometieron en la relación con sus hijos”.

Cada uno en su sitio

Aunque todo esto es positivo también pueden darse algunos excesos. Con frecuencia, las circunstancias obligan a los abuelos a ejercer funciones que deberían cumplir los padres: la educación y la atención de las necesidades básicas, por ejemplo. “Siempre que no superemos sus propias capacidades es beneficioso que reciban encargos o participen de la vida familiar. El problema surge cuando se acude a ellos para suplir deficiencias que tenemos en nuestro mundo: atender a los nietos cuando son pequeños y no pueden hacerlo el padre o la madre, dar estructura a familias rotas, u otras funciones que pueden generarles tensión”, añade el Dr. Pla Vidal.

Las relaciones entre abuelos y nietos tienen un marco específico que las distingue de las relaciones entre padres e hijos, en especial la “distancia generacional” que puede facilitar el establecimiento de relaciones más libres. Ni los abuelos tienen la misma responsabilidad sobre los nietos que los padres sobre los hijos, ni los nietos sienten la necesidad de rebelarse contra los abuelos.

Cuando esta distancia no se respeta, se producen conflictos familiares, los nietos acusan las ausencias de los padres, y los abuelos –sobre todo las abuelas–, la carga de trabajo que supone el cuidado de los nietos, las diferencias en las culturas de crianza y la ambigüedad con respecto a la responsabilidad última de la atención.

Fuentes de la ABUESPA consideran que “a los abuelos, en general, les satisface mucho colaborar en la educación de los nietos y que los hijos manifiesten respeto a la labor que realizan. No les satisface en absoluto cuando los hijos los consideran simplemente como un recurso para ‘librarse de sus hijos’ y los utilizan como ‘cuidadores’ de los nietos, sin valorar la labor que con ellos pueden realizar”.

Problemas de ansiedad

Esta insatisfacción puede acabar en el médico: “A la consulta llegan personas mayores con problemas de ansiedad y depresión –asegura el Dr. Pla–. Pueden venir derivadas de la atención a nietos, mucho más jóvenes y vitales, que obligan a desplegar unas energías físicas muchas veces mermadas y que genera cansancio y tensión; o de la vivencia de los problemas matrimoniales de los hijos (desavenencias, separación, divorcio, maltrato, etc.) y las consecuencias para estos y los nietos”.

“El estilo de vida más saludable para una persona a partir de la jubilación –agrega el Dr. Pla– consiste en mantener las ilusiones en la mayoría de ámbitos posibles, cumplir la nueva etapa con otro ritmo y afrontar con serenidad y paciencia las dificultades que puedan presentarse. Debe decir sí a lo que le permita seguir con una vida activa, ilusionante, donde los afectos puedan estar presentes, pero debe decir no a lo que le genere ansiedad o supere sus actuales capacidades”.

“El papel de los abuelos es fundamental –concluye los responsables de ABUESPA- porque tienen la experiencia, la sensatez, el criterio y el amor para ayudar en la educación de los nietos. La sociedad debe aprovechar y, sobre todo apreciar, la relación de los abuelos con los nietos ya que ofrece a ambos posibilidades de enriquecimiento humano, profundas enseñanzas y, sobre todo, formación en valores. Su función es ayudar a desarrollar a esos niños como personas, reforzarlos en el plano espiritual. No se trata de opinar y corregir sobre el manejo de la casa, sino colaborar con los padres en la educación de sus hijos. En algunas ocasiones a los padres les falta serenidad para afrontar los problemas educativos, que son normales a la edad de los hijos, por cansancio y falta de reflexión. La educación exige paciencia y constancia, cosa que suele faltarles. Los abuelos podemos ayudarles a ver con más claridad los problemas y con cariño convencerles de que su negocio principal son sus hijos y que a ellos deben dedicarles tiempo, necesario también para reforzar su matrimonio”.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Europa: estímulos a la natalidad para rejuvenecer la población


¿Hasta que punto debemos confiar en la inmigración para evitar el envejecimiento demográfico?. Es una solución de "pan para hoy, hambre para mañana", ya que la población joven que llega a Europa nos sustituirá, de acuerdo, pero ¿y sus países de origen?, ¿quién los sacará adelante si los jóvenes huyen en masa?. La solución no me parece buena. En cambio, la respuesta más natural, la de que las europeas afrontemos la responsabilidad de conseguir el relevo generacional, parece que es mucho más dificil ya que se trata de variar el chip, de cambiar mentalidades, de afrontar nuevos estilos de vida en los que se valore más el ser que el tener.

Transcribo un artículo de Aceprensa, comentando las propuestas del parlamento Europeo respecto al envejecimiento demográfico.

El Parlamento Europeo propone adaptar las políticas familiares al envejecimiento demográfico
Firmado por Aceprensa
Fecha: 12 Marzo 2008

El Parlamento Europeo ha aprobado un informe sobre el futuro demográfico de Europa en el que pide a los Estados miembros que adecuen sus políticas sobre la familia al previsible envejecimiento de la población. Si no se hace algo para invertir la tendencia, la media de edad podría pasar de los 39 años en 2004 a 49 en 2050.

Y es que la insuficiente tasa de fecundidad (1,5 hijos por mujer) y el aumento de la esperanza de vida están llevando a notables mutaciones en la estructura de la población. Los cambios en la pirámide de edades se empezarán a notar pronto en la economía, en forma de presiones sobre el gasto público, que aumentará un 10%.

Otra de las consecuencias del envejecimiento poblacional es el aumento de la tasa de dependencia (número de personas mayores de 65 años dividido por el de personas de14-65 años), que pasará del 25% que había en 2004 al 53% en 2050.

Natalidad e inmigración

Al preguntarse por las causas del declive demográfico, la Eurocámara apunta en primer lugar al descenso de la natalidad. Pero sostiene que en esto influyen también los problemas de infertilidad, que afecta a casi el 15% de las parejas. Los diputados rechazaron que los Estados miembros se hagan cargo de los tratamientos por infertilidad, pero acordaron que estuvieran accesibles a los que quisieran recurrir a ellos.

Otra respuesta al problema es la adopción: la Eurocámara propone a los parlamentos nacionales que faciliten los procedimientos de adopción de niños originarios de otros países e instan a los Estados de origen a que no pongan obstáculos a la adopción de niños víctimas de malos tratos y huérfanos.

Para el Parlamento, España es motivo de preocupación por tener una de las tasas más bajas de fecundidad (1,38 en 2006), de modo que el aumento de la población y el empleo solo ha sido posible por la inmigración.

Sin embargo, en el conjunto de los países europeos la inmigración legal no es suficiente para paliar los efectos del progresivo envejecimiento de la población. Por esto el Parlamento recomienda adoptar medidas para aumentar la natalidad de la población residente en la UE. Entre otras cosas, los eurodiputados se han manifestado a favor de la reagrupación familiar de los inmigrantes legales.

Vida laboral y familiar

Otras de las medidas se orientan hacia la conciliación de la vida familiar y laboral, como la propuesta de que los Estados actúen contra los empresarios que discriminen de cualquier modo a las trabajadoras que deseen ser madres. Los diputados también aconsejaron la puesta en marcha de medidas para que las bajas por maternidad o permisos de paternidad dejen de estar penalizadas en el cálculo de las pensiones de jubilación. Incluso plantean la posibilidad de otorgar mejoras en las pensiones de jubilación en función del número de hijos criados.

Los diputados abogan por crear centros infantiles a precios asequibles, en línea con lo decidido en el Consejo Europeo de Barcelona de 2002, que pedía a los Estados miembros que creasen, antes de 2010, centros para, al menos, el 90% de los niños de edades comprendidas entre los 3 años y la edad de inicio de la escolarización obligatoria.

El Parlamento recomienda apoyarse más en los mayores y promover los convenios que permitan la prolongación voluntaria de su vida laboral más allá de los 65 años, así como reducir las prejubilaciones. En el caso particular de España, las cifras de empleo entre las personas mayores son superiores a la media europea y se prevé que sigan aumentando.

Pero aunque la salud de los mayores haya mejorado, el Parlamento también anima a preparar el sistema sanitario para el incremento de demanda de una población que envejece.

viernes, 7 de marzo de 2008

Homenaje de Forges a la mujer trabajadora






Mañana es el día mundial de la mujer trabajadora. He escogido algunos chistes de Forges, publicados en años anteriores. Es un modo de expresar con mucha chispa, temas muy serios.

domingo, 2 de marzo de 2008

Trabajo y salud.


Trabajar más de 40 horas semanales perjudica más a las mujeres
(ABC/ EFE, 2008-02-29)


Trabajar más de cuarenta horas semanales es perjudicial para la salud, especialmente la de las mujeres, según un estudio que ha elaborado la Agencia de Salud Pública de Barcelona.

El estudio, que lleva por título "Perspectiva de género en el análisis de la relación entre largas jornadas laborales, salud y percepción del propio estado de salud", lo han redactado Lucía Artazcoz, Imma Cortés, Carme Borrell, Vicenta Escribà-Agüir y Lorena Cascant y lo acaba de publicar el "Scandinavian Journal of Work, Environment & Health", que es una publicación científica bimensual que se edita en Helsinki.

Para elaborarlo, se entrevistó a 2.792 personas, todos trabajadores legales, de ellos un 51% hombres y, el resto, mujeres, durante un año, con cualquier tipo de perfil laboral.

En el estudio se asegura que las largas jornadas laborales afectan diferente a los hombres y a las mujeres, ya que "mientras a los hombres sólo supone dormir un número determinado de horas insuficiente, para las mujeres supone dormir poco, insatisfacción laboral, síntomas de ansiedad y depresión, mayor probabilidad de fumar, hipertensión y no hacer ejercicio en el tiempo libre".

No obstante, aunque para las mujeres superar la jornada de cuarenta horas contrae cargas más negativas para la salud que para los hombres, el estudio señala que no hay "diferencias de género en el estado de salud".

De la población estudiada, son los hombres los que hacen jornadas laborales más largas (30,4% de los hombres frente el 17,1% de las mujeres), sin embargo, son las mujeres las que dedican más tiempo al hogar, que asciende a más de 20 horas semanales (34,4% de la mujer frente el 9,2% del hombre).

Aun así, el estudio apunta que las graves consecuencias que tienen para la mujer las largas jornadas laborales no "se explican completamente con el hecho de tener que asumir tareas domésticas".

Según el estudio, también hay diferencias, según el nivel socio- económico de cada individuo: por ejemplo, mientras que las mujeres de clase más desfavorecidas son las que tienden a trabajar más horas, en cambio, en el hombre es al revés, es decir, los que trabajan más de cuarenta horas semanales son los que tienen un buen nivel socio-económico.

Otro dato destacable es que las mujeres separadas o divorciadas hacen largas jornadas laborales en mayor proporción que los hombres (5,8% frente al 2,2% de los hombres).

De cara a describir la implicación del trabajo en la salud, el estudio destaca que se tiene que tener en cuenta "la posible larga exposición a unas malas condiciones laborales, así como la vulnerabilidad determinada por las necesidades económicas, que sería más frecuentes entre las ocupaciones menos cualificadas".

En este sentido, dentro del estudio se enfatiza una "necesaria aproximación del género de repercusiones en la salud de las largas jornadas laborales", y lo enfoca en algunos colectivos especialmente sensibles a raíz de los datos obtenidos: los trabajadores de hostelería y restauración, los empleados de tiendas y comercios y las mujeres que hacen tareas en industrias y pequeñas empresas.

martes, 29 de enero de 2008

Influencia de los hijos en la trayectoria profesional de la mujer



Los hijos influyen más en la vida profesional de la mujer

Firmado por Aceprensa
Fecha: 23 Enero 2008

¿Cómo repercute el número de hijos en la vida profesional del padre y de la madre? En Francia, según un estudio del Instituto Nacional de Estadística (INSEE), influye mucho más en las madres que en los padres. En España, una encuesta del IESE entre directivos muestra que, a la hora de tomar decisiones sobre la trayectoria profesional, el equilibrio personal/familiar es el criterio predominante entre las directivas.

El estudio francés, cuyos autores son Olivier Chardon y Fabienne Daguet, revela que en el caso de los hombres de 25 a 49 años el tener uno o más hijos o el no tenerlos apenas influye en la tasa de actividad laboral, que se mantiene siempre por encima del 93,5%.

En cambio, en el caso de las mujeres, la permanencia o el abandono del trabajo profesional depende mucho del número de hijos. Las mujeres solteras sin hijos trabajan tanto como los hombres, e incluso tienen superior titulación y sufren menos el paro. Cuando empiezan a tener hijos su situación laboral se ve afectada. Si tienen un hijo, su tasa de actividad pasa al 89,1%; con dos, al 84,8%. Y lo que marca realmente la diferencia es la llegada del tercer hijo, cuando la tasa de actividad cae al 66,2%.

En Francia, de las mujeres nacidas en 1960, el 31% han tenido tres o más hijos, y la actual tasa de fecundidad es de 1,98 hijos por mujer, la más alta de Europa junto con la de Irlanda.

Junto al número de hijos, otro factor que influye en la permanencia en el mercado laboral es el nivel de cualificación. Con tres hijos, el 80% de las mujeres con título universitario siguen trabajando, frente al 50% de las no diplomadas.

También influye la posibilidad de acogerse al permiso parental, por el que uno de los padres puede interrumpir el trabajo hasta tres años para cuidar de sus hijos a partir del segundo, percibiendo un subsidio de 530 euros por mes. En el 98% de los casos es la madre la que pide el permiso. Entre las beneficiarias (unas 500.000), las más numerosas son las que tienen una posición menos ventajosa en el mercado laboral.

El 40% de las mujeres que piden el permiso declaran hacerlo por tener horarios de trabajo incompatibles con sus responsabilidades familiares, y el 37% por no haber encontrado una solución para la custodia de los hijos. Menos de uno de cada diez niños tiene plaza en una guardería.

Las decisiones de los directivos españoles

Una encuesta entre directivos españoles, realizada por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE, revela los distintos criterios de hombres y mujeres a la hora de tomar decisiones sobre la trayectoria profesional. Los encuestados, un 67% hombres y un 33% mujeres, procedían de todos los sectores de la actividad profesional. La mitad eran directores de departamento y un tercio, directores generales. El número medio de hijos es superior en los hombres.

Entre las mujeres, el criterio dominante al elegir la trayectoria profesional es el equilibrio personal y familiar, seguido del reto que supone el nuevo trabajo; entre los hombres, esos criterios y la promoción profesional son los mayoritarios.

Entre las situaciones de posible conflicto entre trabajo y familia, la más frecuente es la baja por maternidad/paternidad. La reducción de jornada para cuidar de los hijos es la menos frecuente.

Las dificultades para conciliar trabajo y familia las viven con mayor frecuencia las mujeres, excepto las relacionadas con el cuidado de los padres.

Respecto a los apoyos en el cuidado de personas dependientes, para los hombres el apoyo principal es su mujer, mientras que para las mujeres lo es la empleada del hogar.

Muchos directivos con hijos en edad escolar tienen a menudo la sensación de que dedican poco tiempo a sus hijos, a causa de la dedicación profesional. Por tanto, los autores del estudio, dirigido por Nuria Chinchilla, concluyen que las políticas familiarmente responsables en las empresas deben apoyar no solo a las mujeres que trabajan, sino también a los padres de familia, ayudándoles a conseguir un mejor equilibrio entre vida profesional y familiar.

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Referencias

– Insee Première n. 1171 (enero 2008), “Enquêtes annuelles de recensement 2004 à 2007. L’activité des femmes est toujours sensible au nombre d’enfants.” (http://www.insee.fr/fr/ffc/ficdoc_frame.asp?ref_id=ip1171).

– “Trayectoria, conciliación y rol de los directivos” (2008) (http://insight.iese.edu/es/doc.asp?id=770&ar=13)

lunes, 17 de diciembre de 2007

Perfil de la mujer trabajadora en España

Sólo son datos, pero de los datos se pueden sacar conclusiones. Ahí los apunto, para reflexionar. También aporto un chiste de Forges, para sonreir y que no se nos atraganten las estadísiticas.

El perfil de la mujer trabajadora española es el de una joven
con estudios elementales que trabaja en servicios
• El 46,86% de los trabajadores de Adecco en España han sido mujeres en 2006.
Murcia y Canarias son las Comunidades con mayor representación de mujeres
entre sus trabajadores, un 57,06% y 53,85% del total, respectivamente. Por el
contrario, son Extremadura y País Vasco las que menos mujeres tienen entre sus
empleados, un 34,82% y 37,93%, respectivamente.
• Más de la mitad de las trabajadoras tienen entre 18 y 30 años. Sin embargo,
merece especial atención el colectivo de empleadas mayores de 40 años que
asciende hasta representar el 15,5% del total de mujeres contratadas en 2006.
• Tres de cada cinco mujeres contratadas por Adecco en 2006 poseen estudios
elementales, frente al 14,3% de trabajadoras con estudios universitarios.
• El 81,73% de las mujeres empleadas en el país son españolas frente al 18,27% de
extranjeras.
• El sector servicios es el que proporciona más empleo a las mujeres: el 46,22%
del total de trabajadoras empleadas por Adecco en 2006, seguido por industria,
que ha contratado al 35,32% del total.
• El 74,46% de las mujeres trabaja a tiempo completo frente al 25,54% que lo hace a
tiempo parcial.


RADIOGRAFÍA DE LA CONTRATACIÓN DE MUJERES EN ESPAÑA
El 46,07% del total de los trabajadores contratados por Adecco en España en 2006 han
sido mujeres. Si se analiza cuáles han sido las Comunidades Autónomas que mayor
proporción de mujeres presentan entre sus empleados, destacan Murcia y Canarias muy por
encima de la media española, ya que el colectivo femenino representa el 57,06% del total de
contratados en Murcia, mientras que en Canarias suponen el 53,85%.
Por encima de la media nacional también se sitúan Madrid y Cataluña, en donde las mujeres
representan el 49,53% y el 48,5%, respectivamente, del total de los trabajadores de ambas
Comunidades. Por el contrario, son Extremadura, País Vasco y Galicia las autonomías que
presentan la menor proporción de mujeres en la totalidad de sus contratados. Así, el 34,82% de
los empleados de Extremadura son mujeres, el 37,93% lo han sido en el País Vasco y el
39,02% en Galicia.


PROPORCIÓN DE MUJERES EN LA CONTRATACIÓN DE CADA CC.AA.
Por Comunidades, Cataluña y Madrid han acaparado más de la mitad de la contratación de
Adecco de mujeres en España en 2006: la primera ha dado trabajo al 27,04% de las mujeres
contratadas en el territorio nacional, mientras que Madrid logró el 24,20% del total. Les siguen
la Comunidad Valenciana y Andalucía, con un 8,53% y un 7,79% del total de mujeres
empleadas en España, respectivamente.
El perfil de la mujer trabajadora es el de una joven española de entre 18 y 30 años, con
estudios elementales que desarrolla su carrera profesional en el sector servicios con
una jornada completa.


DISTRIBUCIÓN DE TRABAJADORAS SEGÚN EDAD
Más de la mitad (58,6%) de las trabajadoras contratadas por Adecco en 2006 han sido
mujeres jóvenes con una edad comprendida entre los 18 y los 30 años. Este dato es
representativo de cómo las trabajadoras con menor edad son las que más y mejor aprovechan
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las oportunidades del mercado laboral, ofreciendo una mayor disponibilidad y adaptándose
mejor a las necesidades de cada sector profesional.
Sin embargo, también merece especial atención el colectivo de empleadas con una edad
superior a los 40 años, ya que el 15,5% de las mujeres contratadas en 2006 formaban
parte de este grupo de edad. Este porcentaje cobra mayor importancia si se tiene en cuenta
que, a priori, las mujeres mayores de 40 años son las que presentan una mayor dificultad para
incorporarse al mercado laboral, ya que en muchos casos se trata de trabajadoras con cargas
familiares o mujeres que tras un periodo de inactividad han decidido volver al mundo
profesional, donde, en la mayoría de los casos, la edad supone un importante obstáculo para
conseguirlo.
Por su parte, el 15,7% del total de mujeres contratadas por Adecco el año pasado tenían una
edad comprendida entre los 31 y 35 años, frente al 10% de mujeres con edades entre los 36 y
40 años.

FORMACIÓN Y PROCEDENCIA DE LAS MUJERES TRABAJADORAS
Tres de cada cinco mujeres contratadas por Adecco en 2006 poseen estudios
elementales (59,6%), frente al 14,3% de trabajadoras con estudios universitarios
(diplomadas o licenciadas). El colectivo de empleadas con estudios de formación profesional
representan el 10,2% del total de contratadas mientras que un 15,85% poseen estudios
secundarios.


SEGÚN ESTUDIOS

Por Comunidades Autónomas, Asturias es la que mayor proporción de trabajadoras
universitarias tiene, con un 36%, seguida por Extremadura (28,8%), País Vasco (20,9%) y
Galicia (19,2%). En el lado opuesto, La Rioja, con un 78,2% de trabajadoras con estudios
elementales, Aragón, con un 72%, y Murcia, con un 69,4%, son las comunidades donde el nivel
formativo de sus empleadas es más bajo.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Feminismo y experiencia.

La entrevista realizada y comentada hace un año o dos, tiene plena actualidad en el presente. Es la mirada hacia atrás de una veterana feminista. Desde esa perspectiva, la del feminismo tras el paso de los años, sus argumentos han cambiado.

Leyendo este artículo me ha venido a la cabeza el libro de Susana Tamaro "Escucha mi voz"... pero para hablar del libro me reservo para otro post.

«Feliz de que me exploten»
(Por: Luis Olivera, Arvo.net, 2006-10-30)



Lo sorprendente es que la que hace esta afirmación tan contundente es Christine Collage, veterana feminista francesa, experta en relaciones de familia. Es una luchadora gala de 72 años, que lleva medio siglo escribiendo sobre la situación de la mujer y que dice de sí misma que es “de izquierdas, agnóstica y laicista”. Ya se ve que el feminismo no es patrimonio de ninguna ideología.Collage vivió intensamente el mayo del 68 en París, que es cuando dejó de escribir en la prensa económica gala para hacerlo sobre otros temas más combativos y necesarios para la dignidad de la mujer. Hace algo menos de un año hizo unas nítidas declaraciones a un diario español de difusión nacional, de las que he extraído sus respuestas más esclarecedoras e interesantes para la mujer de hoy.Y empezó a escribir “sobre la relación de la mujer con su pareja, sobre la contracepción, sobre la mujer y el trabajo... ¡Sobre la liberación de la mujer!”. Todos ellos temas que siguen siendo actuales, aunque haya personas todavía miopes cuando se enfrentan a ellos. – Como feminista, ¿hay algo que defendiera cuando era joven y que hoy ya no defienda? –Sí, claro, ¡pero es que hoy es todo tan diferente de entonces...! En su juventud, allá por 1953, “lo necesario era alentar a las chicas a preocuparse sólo de su camino propio, a volcarse en sí mismas, a autodeterminarse. ¡A liberarse de la carga de la familia, vamos! ¡Y eso propugné! Pero, hoy, a una chica del 2003... ¡le diría todo lo contrario!”, señala ahora, mirando hacia atrás sin ira. Pero hoy ya no les dice que se ocupen de ellas mismas, “ya no, ¡porque eso ya no hace falta hoy, eso ya está claro! Hoy les digo: Chica, no relegues tu vida afectiva y familiar, ¡no renuncies a tener hijos, a crear tu propia familia!”. Vaya giro copernicano de una revolucionaria de izquierdas, pero expresado con vehemencia y convencimiento.Aunque esto, a muchos y a muchas, les sonará a conservador o reaccionario, Collage considera que “no lo es: es sólo que el péndulo había ido demasiado lejos, y ahora ya podemos ver que lo sensato es corregirlo un poco...” ¿Por qué demasiado lejos? “Entre mi generación y la actual hay una generación de mujeres muy infelices por esa causa: son mujeres de cerca de 50 años que han logrado consolidar una buena carrera profesional..., pero han sacrificado su vida conyugal y familiar. No han tenido hijos y, dramáticamente, hoy se sienten muy infelices...”–¿Las imitarán las jovencitas de hoy? –No creo... Ya ven que, si lo hacen, acabarán sintiéndose desgraciadas. Porque una vida plenamente humana es aquella que lleva a su culmen todas sus posibilidades, pese a las adversidades y dificultades del camino. Si no se alcanzan, llega la hora de tu muerte... ¡y sientes una carencia, sientes que tu vida no ha sido completa! –Pero es duro: cultivar una profesión... –...sin olvidarse del reloj biológico. Sí: ¡deberán hacerlo todo a la vez: carrera... e hijos! Christine Collage, puesta a hacer balance, dice que está muy satisfecha de su vida y de haber aplicado lo que ahora defiende en el plano de las ideas para cualquier mujer: “Mis cuatro hijos están casados con mujeres a las que aman y han decidido criar muchos hijos: ¡Tengo 15 nietos! De eso deduzco que lo he hecho bien, pese a todos los percances”. Porque no todo ha sido un paseo triunfal, igual que le pasa a todo el mundo; también ha sufrido trances amargos, como el que ella considera personalmente el más duro: “Con 22 años, uno de mis hijos se sentó a mi lado y me dijo: “Vengo a despedirme de ti, porque voy a suicidarme”. Era un claro “S.O.S.”... Su hijo tenía en aquel momento “todos los problemas en los que pueda meterse un joven de 22 años... Deudas... Todos… ”. Pero Christine le ofreció también todo su apoyo y ayuda: -“Aquí siempre tendrás cobijo y comida”, le dije; “pero todo el resto tienes que arreglártelo tú sólo: no voy a darte más dinero”. Hoy es el padre feliz de una familia numerosa...”.– Y usted, ¿ejerce de abuela?, le preguntan.– Como al 90% de los abuelos... ¡Me explotan! ¡Y estoy muy feliz de que me exploten! Esta feminista, agnóstica y laicista francesa tiene muy claro qué pasaría en la sociedad actual si hoy todos los abuelos y abuelas se esfumasen: “¡Sería un cataclismo, una catástrofe social! Sin abuelos, desaparecería la mujer moderna: la pareja trabajadora con madre autónoma se sustenta sobre los abuelos. Sin ellos..., habría que reinventar la comuna”. Abuelos o comuna: vaya alternativa. No creo que el problema sea que lleguen a faltar los abuelos, dado el incremento de la esperanza media de vida. Excepto, claro está, que los aparquemos en residencias de gente mayor y, así, impidamos que puedan cumplir esa gran función en la sociedad de transmitir valores y de dar cohesión a la familia. Porque su misión es algo más que hacer de ”canguros” de sus nietos. El problema podría ser el que, siguiendo las tendencias actuales entre las parejas jóvenes, de tener miedo al compromiso y al sacrificio que supone tener hijos y educarlos, no hubiera nietos de los que ocuparse. Pero espero que el sentido común que nos transmite la experiencia y el consejo de Christine Collage, contribuyan a invertir esas tendencias actuales. El testimonio de esta mujer, que es el de la vida misma, nos ayuda a ser optimistas. A pesar de las miopes de siempre, cuya presunta revolución les va a llevar a la soledad y al vacío existencial.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Conciliar familia y trabajo





A continuación transcribo un artículo aparecido en Aceprensa el 23 de noviembre de 2007. Aporta datos acerca de lo que ha sido la formación de la mujer española en el siglo XX. En especial destacan los datos ofrecidos sobre la decisión que toman las mujeres ante un puesto de dirección en una empresa.

El siglo de las luces... femeninas


Fecha: 23 Noviembre 2007
En 1900, el 71,4% del total de mujeres españolas eran analfabetas. Un siglo después, en 2001, solo el 3,4% de mujeres por encima de 9 años. Si su tasa de analfabetismo sigue siendo superior es debido a la mayor esperanza de vida femenina. El dato lo ofrece el estudio Actividad y territorio. Un siglo de cambios, de la fundación BBVA, realizado en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas.
Esta espectacular mejora en el acceso de la mujer a la educación vivida durante el siglo XX queda corroborada por los datos de cualificación profesional femenina. En 1960 solo el 0,4% de las mujeres tenía estudios superiores en España, frente al 1,68% del total de la población. En 2001, las mujeres superan en estudios superiores a los varones: el 12,96% de aquellas tiene estudios superiores, frente al 12,61% del total.
El aumento de la tasa de actividad durante el último siglo no ha sido especialmente pronunciado en España, del 40% en 1900 al 46,9% en 2001. Pero, eso sí, el aumento se debe a la incorporación masiva de la mujer al mercado de trabajo: la tasa de actividad femenina pasó del 14,2% al 37,2% en esos años, mientras que la masculina se ha reducido del 66,9% al 57%. A comienzos de siglo XX, solo el 19,1% de la población activa española era femenina; cien años más tarde, supone el 40,4%. Además, el porcentaje de asalariados respecto a la población ocupada ha subido del 63,2% en 1960 al 82,3% en 2001. En el caso de las mujeres el aumento va del 57,9% al 86,1%.
Pocas mujeres al timón
“La mayoría de las mujeres piensa en sus salarios en relación con lo que necesitan, en lugar de pensar lo que vale ese trabajo en relación a su calidad o esfuerzo invertido”: de ahí que a la hora de reclamar salarios, “las mujeres no piden, piden menos y consiguen menos”. Las citas están tomadas de un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre Mujeres directivas: transición hacia la alta dirección. Se refiere a él la columnista Soledad Gallego-Díaz (El País, 23-11-2007) para tratar de extraer conclusiones.
“Los directivos de las empresas suelen respetar más a los candidatos que presionan para que se les pague más, así que al no pedir aumento de sueldo, las mujeres no sólo sacrifican ingresos adicionales sino que pierden también el respeto y la consideración de sus jefes”, dice el estudio del CIS. Glosando el estudio, Gallego-Díaz señala que “una consecuencia de esa falta de costumbre de pedir es que las mujeres tampoco tienen muchas habilidades para negociar y eso es un problema real para acceder a altos cargos de dirección. Como lo es también el poco hábito de frecuentar espacios sociales donde se consolidan redes y se cierran tratos”.Y cuando llegan a directivas, hasta un 30% de esas mujeres acaban renunciando a su cargo, en favor de una mayor dedicación al resto de parcelas de su vida, especialmente la familia. Lo indicaba el estudio Frenos e impulsores en la trayectoria profesional de las mujeres directivas, realizado por el IESE Business School, de la Universidad de Navarra. Nuria Chinchilla, coautora del informe, explicaba en El País (10-11-2007) que, de ese 30%, el 32% de ellas invoca como motivo de la renuncia “estilos de dirección imposibles [reuniones a última hora, exceso de horas, etcétera]”. Y la solución es que “el 59% cambia de trabajo para conciliar, el 27% crea su propia empresa y el 12% de mujeres acaba optando por el autoempleo. El resto abandona”.