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domingo, 14 de septiembre de 2008

Ricky Martin y la subrogación gestacional



Fuente: Aceprensa.
Firmado por Ignacio Aréchaga
Fecha: 2 Septiembre 2008


En los últimos tiempos, la mejor garantía para que una estrella acapare portadas es tener gemelos. Tras los gemelos de Jennifer Lopez y Marc Anthony, han llegado los de Brad Pitt y Angelina Jolie, que eran ya famosos antes de nacer. Angelina Jolie nos fue preparando luciendo su embarazo por toda fiesta y festival que se precie. Pero ha sido Ricky Martin quien ha dado el campanazo al anunciar por sorpresa que se ha convertido en “padre de hermosos gemelos” y que va a dejar la vida loca por un tiempo para dedicarse a criarlos.

Lo novedoso de los gemelos del astro de la canción latina es que no se sabe de qué útero han salido. Las fotos muestran a Ricky Martín jubiloso con un hijo en cada brazo, pero solo. La oficina de prensa del cantante se ha limitado a decir que “nacieron vía método de subrogación gestacional”.

No hay modo más directo de normalizar una práctica antes mal vista que buscarle un nuevo nombre tan aséptico como sea posible. Antes se llamaba a esto “madre de alquiler” o “útero de alquiler”, pero es demasiado crudo, evoca el dinero y hasta puede dar argumentos de telenovela latinoamericana. Así que llamémoslo “subrogación gestacional”, que suena tan neutro como nacidos por cesárea.

Hay que suponer que Ricky Martin considera que se basta él solo para criar y educar a sus hijos. Después de todo, la Ricky Martin Foundation que preside se dedica a abogar por los derechos y el bienestar de los niños. En su web un lema nos recuerda que “Todo niño tiene derecho a jugar, a reír, a aprender el ABC y a ser saludable”.

Pero parece que en la nueva concepción de familia alternativa los niños han perdido un derecho que antes no se discutía: el derecho a tener un padre y una madre. En la declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la ONU en 1959, se lee en el Principio n. 6 que el niño “siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y (...) salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre”. Siempre ha habido niños que, por fatalidad o abandono, no han podido contar con sus dos padres; pero lo nuevo del fenómeno actual es la normalización de “huérfanos de encargo” para satisfacer las ansias de maternidad / paternidad de un adulto.

Sin duda, quien toma esa decisión piensa que con el amor que tiene a ese niño lo va a criar perfectamente y sin que nada le falte. Pero el cariño no suple la ausencia objetiva de uno de los progenitores. En estos casos de procreación artificial en solitario, un adulto decide que su hijo no necesita una madre o un padre. Pero, ¿qué pensaríamos de unos padres que decidieran que su hijo no necesita amigos, porque ya están ellos para darle apoyo, cariño y compañía?

No deja de ser curioso que se intente “normalizar” la maternidad de alquiler en un momento en que la ciencia está comprendiendo mejor que “el embarazo no consiste solo en llevar a un bebé; es una experiencia fundamental que modela a los dos protagonistas: la futura madre y el niño en gestación”, advierte el ginecólogo francés René Frydman. “Apenas estamos empezando a descubrir la complejidad y la riqueza de la interacción entre la madre y el bebé en el útero”.

Pero la “subrogación gestacional” solo atiende a los deseos del que hace el encargo.

miércoles, 18 de junio de 2008

Noticia de libro: La diferencia prohibida.



Sin padre no hay familia
(Aceprensa)

La ausencia del padre es la principal causa del retroceso en el bienestar de los niños. También es un factor crucial para comprender la crisis actual de la familia. Así lo explica el francés Tony Anatrella, experto en psiquiatría social y consultor del Consejo Pontificio para la Familia, en su libro La diferencia prohibida (2), del que resumimos algunos párrafos.
Firmado por Juan Meseguer Velasco
Fecha: 18 Junio 2008


Anatrella advierte que la devaluación de la función paterna tiene consecuencias sobre la estructuración psíquica de los individuos y sobre la sociedad: debilitamiento de la imagen masculina, trastornos de la filiación, aumento de las conductas adictivas, pérdida del sentido de los límites (toxicomanías, bulimia/anorexia, prácticas sexuales reaccionales), dificultades para socializarse, etc.
La sociedad actual valora mucho la figura de la madre. Es verdad que ésta es una fuente de seguridad para el niño, pero la relación de la madre y el hijo necesita completarse con la función paterna. “El padre es el que dice que no (tanto al hijo como a la madre, lo que permite justamente diferenciar a los dos padres), el que introduce la negatividad y el que declara la prohibición, es decir el límite de lo posible”.


La figura del padre es necesaria para el desarrollo psicológico equilibrado de los hijos. El padre es el mediador entre el niño y la realidad; permite al hijo tomar iniciativas, “porque él ocupa una posición de tercero, de compañero de la madre, y no de madre bis”. Gracias a la figura del padre, el bebé aprende a diferenciarse de la madre y a adquirir autonomía psíquica. El niño descubre que él no hace la ley, sino que existe una ley fuera de él.

Gracias a la relación con el padre, el niño y la niña adquieren también su identidad sexual. “La diferencia de sexos encarnada por el padre juega por otra parte un papel de revelación y de confirmación de la identidad sexuada. Tanto la chica como el chico tienen en efecto tendencia, al comienzo, a identificarse con el sexo de la madre, y es el padre, en la medida en que es reconocido por ella, el que va a permitir al hijo situarse sexualmente”.

El padre excluido

¿Por qué se ha impuesto en nuestra sociedad esta idea de la ausencia del padre? Hoy se divulga la figura del padre indigno o incompetente, sostenida por la legislación y estereotipada por los medios de comunicación. “Así, en la mayor parte de los guiones de las series televisivas, es presentado como incapaz de situarse en la relación educativa, de ocuparse de adolescentes, menos todavía de proclamar las exigencias necesarias a la vida en sociedad, incluso de reprender cuando es necesario”.

Muchas mujeres reprochan a los hombres no cumplir con el papel de padre cuando, más o menos conscientemente, ellas se las han arreglado para no dejarles el lugar que les corresponde. “La madre aleja así al padre, con el riesgo de culparlo en un proceso perverso que le permite confirmar su poder y su sentimiento de omnipotencia sobre sus hijos, sobre el hombre y sobre el padre”.

La que está valorada sobre todo es la relación madre/hijo y el padre cree que tiene que ser una segunda madre para hacerse aceptar. Algunos hombres, condicionados por este conformismo, han llegado a identificarse con “el modelo de ‘papás gallinas’, es decir, no un padre, sino más bien un hermano mayor o un tío”.

La ausencia del padre se explica también por la confusión entre procreación y maternidad. Para Anatrella, esta confusión “remite al fantasma femenino de la partenogénesis (es decir, de la fecundación sin macho). La sociedad ha confirmado demasiado fácilmente este fantasma acreditando la idea de que, al no concernir la procreación y la maternidad más que a la mujer, ésta puede educar a un hijo sin padre”.

El desarrollo de los anticonceptivos y la trivialización del aborto han contribuido a sostener esta ilusión de que la mujer domina ella sola la procreación. De aquí ha surgido un eslogan: “Mi cuerpo me pertenece”. Afirmar esto es sobrentender que “la procreación me pertenece”, algo que es muy discutible. “Si la maternidad concierne a la mujer, la procreación es compartida por el hombre y la mujer: no es sólo competencia de la mujer”.

Hijos objeto

Los países occidentales han contribuido a reforzar esta concepción del padre excluido de la procreación. Así ocurre cada vez que se legisla pensando únicamente en “la madre en solitario”. El ejemplo cercano que describe Anatrella es el de las leyes francesas que, en caso de divorcio, hacen depender los derechos del padre de las buenas o malas relaciones que tenga con la madre. Lo mismo ocurre con las decisiones judiciales, al confiar sistemáticamente la custodia del hijo a la madre.

Lo más grave del asunto es que la exclusión del padre penaliza también a los hijos. “¿No se ha creado, al privilegiar los derechos de la madre, una doble categoría de excluidos, por una parte los padres biológicos rechazados, por otra los hijos, propuestos a un padre de sustitución tras otro, o incluso confiados a terceros especializados, ‘hijos-objeto’, ‘hijos-capricho’, ‘hijos-prótesis’, que se ofrecen como valedores?”

La ausencia del padre tiene efectos muy negativos en el desarrollo de los hijos. Según encuestas citadas por Anatrella, en Estados Unidos un niño tiene seis veces más riesgo de crecer en la pobreza y dos veces más de abandonar la escuela si ha sido educado por una madre sola que si pertenece a una familia constituida por dos padres, capaces de ofrecerle puntos de referencia.

La consecuencia última de la ausencia del padre se manifiesta en el aumento de la violencia. Al no llegar a aceptar lo real, por falta del sentido de los límites que debería inculcar el padre, los hijos se rebelan y se multiplican los actos de violencia. Pero la agresividad también se vuelve contra uno mismo y se convierte en autodestrucción.

Repensar la familia

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Para Anatrella, el problema de la ausencia del padre está íntimamente ligado a otro problema más general: el de la desmembración de la familia constituida por un padre y una madre con hijos. “La familia se rompe, en efecto, sobre todo bajo la presión de la pareja actual en la que los individuos, en cuanto tales, no buscan más que su beneficio a través del otro. Se rompe también porque, muy a menudo, omite su papel educativo”.

La crisis de la familia se manifiesta en el descenso de matrimonios y la extensión de las uniones de hecho, la baja fecundidad, la multiplicación de divorcios. Pero tiene una causa más profunda: el problema está en las representaciones sociales de la familia, en la concepción que tenemos de ella.

Para revalorizar la figura del padre, Anatrella propone recuperar el sentido de la familia. Se trata de redescubrir qué significa la experiencia del parentesco y la diferencia de generaciones. Ha de afirmarse que padre y madre son necesarios, que ninguno es más que el otro, que ninguno de ellos es sustituible o canjeable por el otro.

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(2) Tony Anatrella. La diferencia prohibida. Sexualidad, educación y violencia. Encuentro. Madrid (2008). 336 págs. 30 €. T.o.: La différence interdite. Traducción: Lázaro Sanz.

domingo, 18 de mayo de 2008

Congreso sobre la familia en la Universidad Intenacional de Cataluña

Medio centenar de expertos en el Congreso Internacional sobre Familia y Sociedad, que se inauguró el jueves pasado.

El congreso es el acto central del décimo aniversario de la UIC. En el marco del congreso, el jueves a las 12 horas se presentó en exclusiva el documental Demographic Winter: the decline of the human family, en el que expertos de todo el mundo analizan los datos demográficos a nivel mundial.

España dedica el 0,7 por ciento del PIB a la familia, cifra que le sitúa a la cola del resto de los países de la Unión Europea (UE), según datos de Eurostat e INE. Además, “la familia española es cada vez más pequeña, con menos hijos, empieza a formarse más tarde y se le dedica menos tiempo, no sólo de cara a los hijos sino entre la pareja”, según el director del Congreso Internacional sobre Familia y Sociedad organizado por la UIC, Raúl Sánchez.

Estos son algunos de los datos que se dieron a conocer durante el I Congreso Internacional sobre Familia y Sociedad, que se inauguró el jueves 15 de mayo, coincidiendo con el Día Mundial de la Familia. La UIC congregó durante tres días a medio centenar de expertos procedentes de diversos países, que respondieron a cuestiones tales como ¿cómo es la familia de hoy en día?, ¿goza de buena salud?, ¿cuáles son sus fortalezas y debilidades?, ¿son suficientes las políticas de ayuda familiar existentes?, entre muchas otras.

Coincidiendo con el primer día del Congreso, la UIC presentó en exclusiva el jueves a las 12 horas el documental Demographic Winter: the decline of the human family, en el que expertos de todo el mundo –demógrafos, economistas, sociólogos, psicólogos, líderes cívicos y religiosos, parlamentarios y diplomáticos– analizan los datos demográficos a nivel mundial. Entre los datos que se desvelan, destaca que los índices de natalidad en el mundo han descendido un 50% durante la última mitad de siglo. En la actualidad, hay 59 países, con un 44% de la población mundial, que tienen unos índices de natalidad por debajo de los necesarios para el reemplazo generacional. En la presentación estuvieron presentes tres protagonistas del documental (Allan Carlson, Dolores Velarde y Sophia Aguirre), así como el director del congreso, Raul Sánchez.

Una Sentencia del Tribunal Supremo histórica para las familias numerosas.


ENTREVISTA A PAU SAUMELL "La batalla de las familias numerosas con la Administración continúa"
El secretario de l'Associació de Famílies Nombroses celebra la sentencia del Supremo que restablece una serie de derechos a este colectivo.
La Vanguardia. Jesús Sancho | 18/05/2008

Las familias numerosas están de enhorabuena. Estos días se ha hecho pública la sentencia del Tribunal Supremo que ha dado la razón a este colectivo al restablecer los derechos que se habían reconocido en el 2003 y que hasta ahora se estaban aplicando de forma más restrictiva. Pau Saumell, padre de once hijos, es el secretario de l'Associació de Famílies Nombroses de Catalunya y el abogado de la Federación Española de Familias Numerosas que ha llevado la defensa del recurso ante el Supremo.


¿Por qué califican la sentencia del Tribunal Supremo de histórica?
Porque es la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre los descuentos a familias numerosas de una manera general y declara nulos de pleno derecho unos puntos del reglamento de la ley de 2006 que nos estaban quitando derechos que se habían establecido en el 2003.

El Supremo ha anulado los artículos que impedían que el descuento en trenes y transportes interurbanos por familia numerosa fuera incompatible con otras ofertas. ¿De qué manera afecta este tema a las familias numerosas?Hasta la fecha se estaban respetando simplemente el descuento que no se acumulaba con otros descuentos existentes y en otros casos ni siquiera se respetaba el descuento. Hay muchas compañías que son concesionarias que no estaban obligadas a aplicar el descuento y ahora no sólo tienen que aplicar el descuento establecido por la ley que es del 20% o el 50%, según la categoría de la familia numerosa, sino que además hay que acumularlos a los que ya hay previstos para todo el mundo.

¿Otro de los puntos destacados de la sentencia es el reconocimiento del derecho de las familias numerosas a tener prioridad en la concesión de becas en todos los centros públicos?Es un tema que puede ser conflictivo porque la legislación afecta a los a centros estatales y el tema educacional está transferido a las comunidades autónomas. En este sentido, está más complicado pero vamos a intentar que esto se traduzca a la práctica porque sino sería unos derechos vacíos contenidos que se extienden a toda España.

¿Y qué otros derechos han conseguido?En el tema educativo también se indica que las ayudas para los libros y el material didáctico no sólo tienen que ser para los centros sostenidos con fondos públicos sino que para todo tipo de colegios.

¿A cuántas familias numerosas repercute la sentencia?A unas 500.000 familias numerosas que se calcula que son unos tres millones de ciudadanos.

¿Cuándo se aplicará la sentencia?Una vez que la sentencia sea firme se hace un plazo de gracia de dos meses para que la Administración aplique voluntariamente estos descuentos. Después de este tiempo se puede acudir al Tribunal Supremo para que obligue a que se ejecuten estos descuentos.

¿Después de estos años de litigios qué sensación tiene tras conocer el fallo del Supremo?Una sensación de alivio ya que han sido años de lucha. Hasta ahora ha habido un poco de resignación ya que es como si te encuentras con una pared que no puedes superar. El hecho de tener una sentencia del Tribunal Supremo es una satisfacción tremenda.

¿Considera que las familias numerosas no han sido lo suficientemente respaldadas por la Administración?Ahora nos sentimos más respaldados por la Justicia. La batalla de las familias numerosas con la Administración continúa y lucharemos por otros derechos.

Por ejemplo…Un tema muy importante y complejo es el de la estimación en las tarifas del agua. Está a punto de hacerse pública una sentencia del Supremo y puede ser también una pauta para todos los miles de municipios de España que están cobrando el agua de forma discriminatoria porque no tienen en cuenta el número personas que viven en cada domicilio.

¿Cree que la familia numerosa ha perdido peso en nuestra sociedad de hoy en día?Damos un plus de aportación a la sociedad. Si miras los índices generales de fecundidad y reemplazo generacional no se garantizan ya que estadísticamente está calculado que no se llega porque la media es de 1,2 hijos y se estima que el 25% de los hogares vive gente sola. Las familias numerosas sí que garantizan este reemplazo generacional e incluso la subsistencia económica de la sociedad.

La familia numerosa empezó con un requisito mínimo de cuatro hijos que con el tiempo se ha reducido a tres. Las personas viudas con dos hijos a cargo también pueden ser consideradas familia numerosa. ¿Qué les parece esta evolución del concepto de familia numerosa?La tendencia de la Administración es ir ampliando el concepto que nosotros no lo vemos bien porque es desvirtuarlo y si se quiere destinar ayudas a otros colectivos de personas afectados por problemas concretos que se les ayude pero que no se les mezcle con las familias numerosas.

viernes, 18 de abril de 2008

Carta de una madre a Corinne Maier

El 4 de abril apareció en la contra de la Vanguardia una entrevista penosa, triste, agria,...me resistí a colgarla en su día precisamente por esa radicalidad en lo negativo. Pero ayer tuve una alegría. Leí en La Vanguardia on line la carta de una madre que, con mucho empuje, saca adelante su vida y es enteramente feliz. A continuación transcribo parte de la contra (todo lo que he podido copiar en La Vanguardia, que no es mucho)para después seguir con la carta dirigida a Corinne Maier.

Fotografía de Corinne Maier.



Corinne Maier, portavoz del movimiento Women Child-Free (mujeres libres de hijos)
"Hay que elegir: o tienes un porvenir o tienes hijos"
LLUÍS AMIGUET - 04/04/2008
La familia es la primera cárcel del espíritu. Existe más pederastia, violencia sexista y violaciones dentro de la familia que fuera... Es un punto de vista. Y más crimen, abuso y represión dentro de la familia que fuera... ¡Cuánta frustración, celos, envidias se sufren bajo la apacible hipocresía de la sacralizada vida familiar!
Pues usted bien que fundó una.
Era joven, estaba enamorada y, sobre todo, no sabía lo que quería.
¿Y ahora sí lo sabe?
Tuve que enfrentarme a mí misma y a largas sesiones de psicoanálisis para darme cuenta de que toda mi vida había estado haciendo lo que creía que los demás querían que yo hiciera: trabajar en una empresa aburrida pero segura; tener hijos y marido; votar, pagar impuestos, tener coche, pagar la hipoteca... Y era muy desgraciada. ¿Ahora no hace todo eso? ...


Foto Angeles Montuenga.



Carta a Corinne Maier
Angeles Montuenga Badía 17/04/2008 - Presidenta Fundación Nins

Querida Corinne:

Me levanto a las 7.00. Me gusta escribir. Estoy leyendo a Irene Némirovsky. Tengo un trabajo peor remunerado de lo que debiera. Soy una experta en detección y eliminación de liendres y piojos. A veces juego al golf (soy handicap 18 y más de una vez lo cumplo). Me encanta la jardinería. He visitado la última exposición de Caixa Forum titulada: Príncipes Etruscos, te la recomiendo.

Hago la compra por Internet y por teléfono. No veo la tele. Disfruto hablando con mis amigas. Se me hace cuesta arriba acompañar a mis hijos a médicos, comprarles zapatos y una cocina por recoger.

Me encanta desayunar café y tostadas rodeada de caritas soñolientas y sonrientes. Sexualmente estoy muy satisfecha. Discutimos con una frecuencia soportable. Nuestros pareceres ponen a prueba la flexibilidad y solidez de nuestra relación en numerosas ocasiones. A los 18 años tuve un accidente que me cambió la vida. Es posible que en breve firme un contrato con una editorial del que seguro se hará eco este periódico.

Sin embargo he de confesarte una cosa: desearía volver a quedarme embarazada para poner en 'pause' lo de más arriba y dedicarme a la contemplación de una nueva combinación de los mayores dones del universo concentrados en un trocito de carne caliente que te mira necesitándote.

El mayor de mis logros es el nombre de cada uno de mis 5 hijos. Mi porvenir más inmenso e inabarcable son sus vidas, mis alegrías se multiplican por el factor 5 y el divisor de mis penas es el mencionado número. Mis afanes por su felicidad se elevan hasta el infinito. Mi capacidad de darme la facilita su simple 'mamá, ¿puedes?'. Mi capacidad de amarme la proporciona su mirada incondicional. Me siento redimida por su pasar por alto mis malos momentos. Ellos me hacen saber que no soy así , que 'estoy' así.

No conozco nada humano que no transpire proximidad de otro. No conozco nada verdaderamente dichoso que no pase por la apertura al que espera algo de ti. No entiendo cómo puedes llamar cárcel a la familia. Los enredos, angustias, susceptibilidades, vanidades, orgullos, la autocomplacencia son el entramado que conduce al estado de permanente insatisfacción y soledad. Estar en familia es bajar la guardia. Es quitarte la goma que sostiene tu mejor sonrisa para dejarte caer en los dulces ojos de quien te quiere. Sin más.

En tu infancia, faltó quien te mirara bien. Quien contemplara, con sorpresa, la maravillosa realidad de tu existencia. Es la única explicación a tanto despropósito.

Ojalá los tuyos nunca lean la contra del viernes 4 de abril. En la línea de su horizonte, sólo nubes negras: ni porvenir, ni familia, ni hijos.

miércoles, 16 de abril de 2008

Nuevo papel de los abuelos ante los cambios en la estructura familiar

De padres del “baby-boom” a cuidadores de nietos


Cada vez es más frecuente ver abuelos al mando del cochecito de sus nietos y abuelas que esperan a mediodía la salida de los niños del colegio. Son abuelos jóvenes que, para bien o para mal, viven una segunda paternidad. El nuevo rol de los abuelos es consecuencia también de los cambios en la estructura familiar y de los difíciles horarios de trabajo de sus hijos.

Firmado por Cristina Abad Cadenas
Fecha: 16 Abril 2008




Pieza fundamental para el mantenimiento de la unidad familiar, los abuelos son portadores de la historia, transmisores de cultura y en ocasiones ejercen una labor de mediación en los conflictos entre la segunda y la tercera generación. Históricamente, la figura del abuelo ha sido un referente en la vida de las familias, ligada, sobre todo, a la infancia de los niños. Sin embargo, en nuestros días es frecuente encontrar adultos con abuelas y abuelos vivos.

Los abuelos españoles de hoy conforman un auténtico ejército. Fueron padres jóvenes en la época del baby-boom –entre 1957 y 1977- y son responsables, por tanto, del incremento de población en España. La coincidencia de este fenómeno con el aumento de la esperanza de vida, especialmente en el varón, ha generalizado la experiencia de ser abuelo, mientras que la jubilación más temprana ha contribuido a crear su estatus de hombre relativamente libre en el uso de su tiempo y en buen estado de salud, que puede dedicar más tiempo a sus nietos.

Más abuelos con más tiempo


Hay más mayores que cuidar pero también más mayores para cuidar, como explica Lourdes Pérez Ortiz, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid, en su informe “La estructura social de la vejez en España. Nuevas y viejas formas de envejecer”.

El futuro, sin embargo, dependerá de las decisiones de fecundidad de los más jóvenes; y, en este sentido, se prevé que las generaciones nacidas a partir de 1975 cuenten con menor número de abuelos, y estos, a su vez, tengan menos nietos. Según fuentes de la Asociación de Abuelos y Abuelas de España (ABUESPA), “como los jóvenes se están casando a edades superiores y es previsible que sus hijos hagan lo mismo, los abuelos futuros no serán sin duda abuelos jóvenes y no podrán colaborar tanto en la atención de los nietos, ni en el apoyo al matrimonio de los hijos”.

Según los expertos, el cambio de rol de nuestros abuelos se apoya también en otras causas que hacen de ellos unos pioneros: la reducción del núcleo familiar, una mayor valoración de lo emotivo que afecta sobre todo a los varones, la incorporación de la mujer al mundo laboral y la extensión del fracaso matrimonial. A los niños pequeños a los que no pueden cuidar sus padres –por separación o divorcio, porque trabajan o por cualquier otro motivo– ya no los cuidan sus hermanos mayores, porque casi no tienen; los cuidan los abuelos.

Este cambio en la estructura familiar y las consecuencias que de él se derivan ha despertado el interés de entidades de orientación familiar, asociaciones, administraciones públicas e instancias sanitarias. Es el caso del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad de Navarra, donde el Dr. Jorge Pla Vidal impartirá un curso este verano sobre “Ancianidad, familia y salud: retos y oportunidades”, o el de ABUESPA, entidad que nació en 2005 y cuyo objetivo es “unir, formar y animar a los abuelos y abuelas para que, con su experiencia y puesta al día, cumplan con el objetivo de ser más útiles a sus hijos y nietos”.

Segunda maternidad

Según el Dr. Pla Vidal, director del departamento de Psiquiatría y Psicología médica de la Clínica Universitaria de Navarra y consultor clínico del Instituto de Ciencias para la Familia, “los abuelos tienen un papel insustituible como escuela donde desarrollar las virtudes y los afectos, pueden modular los aspectos más tensos de la convivencia paterno-filial, cooperan en las tareas del hogar cuando su salud lo permite, y aportan una visión menos parcial de todas las situaciones por la trayectoria recorrida”.

En principio, y según las encuestas recogidas por la profesora Lourdes Pérez Ortiz en el informe citado, los abuelos valoran la compañía de sus nietos, sobre todo si son pequeños. “Muchas abuelas afirmaron haber sentido mayor alegría por el nacimiento de sus nietos que cuando ellas fueron madres. Además, tener nietos suponía para ellas una fuente de orgullo y enriquecimiento personal, que les ayudaba a sentirse jóvenes y útiles para los demás. Así mismo, para muchos hombres mayores, la función de abuelo puede ser especialmente significativa porque permite superar mejor las consecuencias negativas de la jubilación y representa una segunda oportunidad, para corregir errores u omisiones que cometieron en la relación con sus hijos”.

Cada uno en su sitio

Aunque todo esto es positivo también pueden darse algunos excesos. Con frecuencia, las circunstancias obligan a los abuelos a ejercer funciones que deberían cumplir los padres: la educación y la atención de las necesidades básicas, por ejemplo. “Siempre que no superemos sus propias capacidades es beneficioso que reciban encargos o participen de la vida familiar. El problema surge cuando se acude a ellos para suplir deficiencias que tenemos en nuestro mundo: atender a los nietos cuando son pequeños y no pueden hacerlo el padre o la madre, dar estructura a familias rotas, u otras funciones que pueden generarles tensión”, añade el Dr. Pla Vidal.

Las relaciones entre abuelos y nietos tienen un marco específico que las distingue de las relaciones entre padres e hijos, en especial la “distancia generacional” que puede facilitar el establecimiento de relaciones más libres. Ni los abuelos tienen la misma responsabilidad sobre los nietos que los padres sobre los hijos, ni los nietos sienten la necesidad de rebelarse contra los abuelos.

Cuando esta distancia no se respeta, se producen conflictos familiares, los nietos acusan las ausencias de los padres, y los abuelos –sobre todo las abuelas–, la carga de trabajo que supone el cuidado de los nietos, las diferencias en las culturas de crianza y la ambigüedad con respecto a la responsabilidad última de la atención.

Fuentes de la ABUESPA consideran que “a los abuelos, en general, les satisface mucho colaborar en la educación de los nietos y que los hijos manifiesten respeto a la labor que realizan. No les satisface en absoluto cuando los hijos los consideran simplemente como un recurso para ‘librarse de sus hijos’ y los utilizan como ‘cuidadores’ de los nietos, sin valorar la labor que con ellos pueden realizar”.

Problemas de ansiedad

Esta insatisfacción puede acabar en el médico: “A la consulta llegan personas mayores con problemas de ansiedad y depresión –asegura el Dr. Pla–. Pueden venir derivadas de la atención a nietos, mucho más jóvenes y vitales, que obligan a desplegar unas energías físicas muchas veces mermadas y que genera cansancio y tensión; o de la vivencia de los problemas matrimoniales de los hijos (desavenencias, separación, divorcio, maltrato, etc.) y las consecuencias para estos y los nietos”.

“El estilo de vida más saludable para una persona a partir de la jubilación –agrega el Dr. Pla– consiste en mantener las ilusiones en la mayoría de ámbitos posibles, cumplir la nueva etapa con otro ritmo y afrontar con serenidad y paciencia las dificultades que puedan presentarse. Debe decir sí a lo que le permita seguir con una vida activa, ilusionante, donde los afectos puedan estar presentes, pero debe decir no a lo que le genere ansiedad o supere sus actuales capacidades”.

“El papel de los abuelos es fundamental –concluye los responsables de ABUESPA- porque tienen la experiencia, la sensatez, el criterio y el amor para ayudar en la educación de los nietos. La sociedad debe aprovechar y, sobre todo apreciar, la relación de los abuelos con los nietos ya que ofrece a ambos posibilidades de enriquecimiento humano, profundas enseñanzas y, sobre todo, formación en valores. Su función es ayudar a desarrollar a esos niños como personas, reforzarlos en el plano espiritual. No se trata de opinar y corregir sobre el manejo de la casa, sino colaborar con los padres en la educación de sus hijos. En algunas ocasiones a los padres les falta serenidad para afrontar los problemas educativos, que son normales a la edad de los hijos, por cansancio y falta de reflexión. La educación exige paciencia y constancia, cosa que suele faltarles. Los abuelos podemos ayudarles a ver con más claridad los problemas y con cariño convencerles de que su negocio principal son sus hijos y que a ellos deben dedicarles tiempo, necesario también para reforzar su matrimonio”.

lunes, 10 de marzo de 2008

Entrevista: ¿A qué causas se deben las fracturas en la lealtad matrimonial?



(Por: Jutta Burggraf, Revista Padres & Hijos, 2008-03-05)


A veces se culpa la independencia de la mujer actual. No creo que sea el problema de hoy. Al contrario, es una suerte que exista, porque sólo quien es interiormente libre e independiente puede amar y entregarse verdaderamente a los demás. Voy a enumerar brevemente algunas dificultades:

1.- Dos personas se casan hoy, en general por simpatía y amor; es decir, por motivos subjetivos y menos objetivos. Esto es muy bueno e ideal, si no se dejan completamente de lado los aspectos objetivos como la cultura, la forma de ver la vida, etc. Casarse por amor, me parece que es la única razón aceptable para contraer matrimonio. Sin embargo, hoy en día, no es raro que falten casi todos los motivos objetivos. En este caso, la fidelidad matrimonial es sumamente difícil. Porque cuando se acaba el amor, cuando llega la monotonía cotidiana, hay que perseverar sin un entorno exterior que sostenga.

2.- Muchas veces los esposos tienen distintos campos de acción, ya sea en la familia, en la profesión fuera del hogar. No se ven durante muchas horas del día. Sin embargo, tienen contacto con otras personas, hombres y mujeres, y con ellos comparten sus intereses y planes profesionales. Cuando vuelven cansados a casa, ya no tienen fuerzas para dialogar o hacer planes y esto genera una distancia entre los esposos.

3.- Al mismo tiempo, la opinión pública y las costumbres occidentales no protegen el matrimonio. Incluso se puede decir sin exagerar que se hace propaganda a la infidelidad.

- ¿Qué facilitaría que el matrimonio sea feliz en el transcurso de los años?

- Claro que no hay recetas fijas, pero podemos reflexionar un poco sobre lo que puede facilitar la vida cotidiana.

1.- Amor decidido. Si al contraer matrimonio los cónyuges son conscientes de que toman una decisión para toda la vida y tienen la firme voluntad de permanecer unidos hasta el final, pase lo que pase, en tiempos de sol y de lluvia, de nieve, hielo y tormenta, entonces pueden desarrollarse libremente, en un clima de seguridad y de confianza. Conviene perder el miedo a las crisis. Conflictos y divergencias de opiniones existirán siempre allí donde varias personas viven en estrecho contacto. Lo decisivo es la actitud que se adopta ante aquellas situaciones difíciles, aprovechar la oportunidad de estrechar los lazos de unión superando juntos las dificultades. A menudo, la disposición de perdonar es la única esperanza en el camino hacia un nuevo comienzo. Con los años un cónyuge va amando más al otro porque quiere amarle, porque se ha decidido por el otro de por vida y está dispuesto a soportar desilusiones.

2.- Respeto mutuo. Hoy en día el hombre y la mujer se encuentran en el matrimonio uno junto al otro con la misma dignidad, la misma altura, los mismos derechos y deberes. A veces, existe mucha independencia social y económica y, a la vez, una gran dependencia afectiva. Pero sólo aquel que es interiormente libre y autónomo puede entregarse a los demás. Por tanto, hay que reconocer la necesidad de mantener una sana distancia en el matrimonio. La vida en común no debe convertirse en una atadura o cárcel que restringe la libertad del otro. Un cónyuge no puede quitar al otro la posibilidad de desarrollarse y llevar adelante iniciativas propias; para llegar a una profunda unidad es necesario seguir siendo dos personas individuales. No se ama al otro, mientras no se la ama en sí mismo. El tú no es la prolongación del yo, el tú es el misterio del otro que pide ser afirmado en sí mismo.

3.- Apertura a la vida. Un matrimonio verdaderamente feliz descubre continuamente nuevos horizontes, está abierto a otras personas, también a una futura descendencia. Tiene el valor de transmitir la vida, de conservarla, de amarla y de velar por su desarrollo. Pero si la unión sexual se entendiera exclusivamente como la procreación, se denigraría al cónyuge al tratarlo como un simple medio. En cambio, si están integrados en el amor matrimonial tanto el deseo de tener hijos como la búsqueda de la unión sexual, se puede considerar conseguida la relación.

4.- Sentido del humor. Sebastianne Chamfort tiene una frase que es muy importante para la vida cotidiana de la familia: "cuando hayas estado un día entero sin reír, habrás perdido totalmente ese día". El que tiene sentido del humor puede olvidarse de sí mismo y de este modo está libre para los demás. Tendemos a plantearnos problemas existenciales por cosas insignificantes y esto afecta a las relaciones. Debemos esforzarnos por no contemplar las múltiples cosas pequeñas de la vida desde su aspecto negativo. Cada cosa tiene dos caras y vale la pena centrar la vista en aquella cara de la que podemos reírnos a gusto o al menos sonreír.

- Mucha gente llega a otra conclusión: ya no quieren casarse porque no quieren llevar una vida de engaño, y tampoco quieren tener las complicaciones de un divorcio. Prefieren vivir algún tiempo juntos. Si van bien, se pueden casar y si van mal, se separan sin grandes problemas y desventajas económicas...

- Vivir en una relación abierta, de hecho, es mucho menos atractivo de lo que parece. Si se declara que no es necesario casarse, con frecuencia se llega a exterminar, de un modo muy sutil, el amor entre el hombre y la mujer. Cuando dos personas viven juntas sin casarse, en algún rincón de su corazón queda un resto de desconfianza. Es como decirle: "yo te quiero hoy. Pero no sé si te querré mañana (o dentro de diez años) y por eso prefiero no meterme en líos". Las relaciones abiertas traen consigo muchas frustraciones y decepciones, el amor se enfría con la falta de confianza.

La familia y también el matrimonio pertenece a lo que la naturaleza humana pide. Cuando digo matrimonio me refiero a una relación estable permanente entre un hombre y una mujer que da seguridad y confianza. Me gusta compararlo con un muro, construido alrededor de una gran plataforma, en la cumbre de un monte alto y escarpado. Gracias a ese muro, los niños pueden correr en la plataforma con toda libertad, pueden hacer sus juegos más salvajes, saltar y bailar, sin peligro alguno de caída. En cambio, cuando falta el muro, uno sólo puede moverse lentamente, con cuidado y miedo de perder la integridad. Disminuye la alegría de moverse, de emprender grandes cosas y comerse el mundo.

- En época de dificultad, ¿cómo se replantea la fidelidad?

- El matrimonio, vida común indisoluble, es la mejor garantía para la felicidad de la familia. El matrimonio lleva a una felicidad mayor que el amor espontáneo; éste puede ser muy apasionante pero queda inmaduro si huye de la entrega definitiva. Es un desafío mantenerse unidos uno al otro, también en tiempos de crisis o de poca comprensión. Todo matrimonio pasa por tiempos de crisis, igual que toda persona humana, cuando crece experimenta sus conflictos de desarrollo. Es muy normal que haya momentos duros en la vida. Uno puede notar monotonía, desazón, quizá la falta de una plena realización profesional; ve que los planes se derrumban y que los hijos son muy distintos de lo que deseaba. A veces, con los años aparece el remordimiento de no haber dado al otro todo lo que requería... Pero, toda crisis trae consigo un cambio, y puede ser hacia una madurez mayor, hacia una confianza más plena. El día de la boda no es la última estación, sino al contrario, es el comienzo de la verdadera aventura de la vida del amor. Si se tiene la conciencia clara de que el matrimonio dura hasta la muerte, entonces se esfuerza uno mucho más para hacer de él una empresa atractiva.

- ¿Bastan los deseos de fidelidad?

- Todos conocemos muy bien las debilidades y flaquezas de nuestra naturaleza: hoy sentimos gran pasión por una persona; mañana quizá, por otra. Por eso, no bastan los deseos de fidelidad. Hace falta llegar a una alianza objetiva: comprometerse también cara la sociedad, con implicaciones jurídicas, lo que se traduce en este caso en contraer matrimonio. Esta alianza, hecha exteriormente hacia fuera, es una protección del amor. Es decir a la otra persona: "Yo te quiero verdaderamente, y siempre quiero quererte. No sé todo lo que pasará a lo largo de mi vida. A lo mejor, hay tentaciones y conflictos. Pero tengo la voluntad de superarlas y para probártelo te doy una promesa oficial".

miércoles, 5 de marzo de 2008

La ideología de género se introduce en la legislación española



La ideología de género se ha introducido fuertemente en el ordenamiento jurídico español en los últimos cuatro años, más que en otros países occidentales. Es la tesis de María Lacalle Noriega, profesora de Derecho Civil de la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid), expuesta durante la Jornada sobre Ideología de Género organizada el pasado 16 de febrero por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales. La agencia Zenit resume su intervención.

Fecha: 3 Marzo 2008

Leyes como la del “matrimonio homosexual”, la ley contra la violencia de género, e incluso regulaciones que han tenido menos repercusión como la del “cambio de sexo” en el Registro Civil, suponen una implantación formal de esta ideología en España, que previsiblemente se reforzaría con una introducción de los “derechos reproductivos” si se modificara la ley del aborto.

Según esta investigadora, la ideología de género ha logrado imponerse en España en tres ámbitos legislativos clave: la identidad personal, la familia y la educación.

La ideología del género “parte del convencimiento de que la mujer ha sido explotada por el hombre a lo largo de la historia mediante la imposición de roles y estereotipos sociales totalmente injustos y arbitrarios que la han mantenido apartada de la vida pública, privada de derechos y recluida en el ámbito familiar”, afirma.

La “deconstrucción” de la identidad personal

Según María Lacalle, la ideología de género “pretende instaurar una sociedad en la que todos los individuos sean iguales, una sociedad sin diferencias entre los sexos en la que cada uno, independientemente de las características biológicas con las que nazca, escoja su propia identidad de género y su propia orientación sexual”.

La investigadora cree que esta ideología está detrás de varias de las leyes aprobadas en los últimos años, como la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, en el apartado en el que regula el cambio de sexo en el Registro Civil cuando “no se corresponda con su identidad de género”.

“Esta ley banaliza de una manera alarmante la cuestión de la identidad sexual. En primer lugar, no requiere un estudio psiquiátrico en profundidad, sino que permite que se cambie la inscripción registral con un simple informe psicológico; no exige cirugía de reasignación sexual, y tampoco establece como estrictamente obligatorio el haber seguido un tratamiento médico para acomodar las características físicas a las correspondientes al sexo reclamado”.

Para Lacalle, esta ley muestra “una concepción del ser humano según la cual la identidad sexual es una variable subjetiva de cada persona. Es como si cada uno pudiera ‘inventarse’ a sí mismo: la naturaleza no cuenta, cada uno hace lo que quiere porque la libertad se concibe como una fuerza omnipotente y autocreadora. El deseo de cada uno se convierte en motivo suficiente para pretender alterar la realidad”.

El tabú de la maternidad

La maternidad, como realidad fisiológica exclusiva de la mujer, es una de las cuestiones más atacadas por las feministas de género: los nuevos derechos reproductivos y sexuales “tienen por objeto que la mujer controle por completo la fertilidad, y que tienen como núcleo central el acceso al aborto sin restricciones de ningún tipo, como algo imprescindible para que la mujer pueda ser auténticamente libre”, afirman.

Como detalle que expresa esta concepción, María Lacalle explica que los términos “maternidad” y “procreación” están siendo sustituidos en los textos internacionales por “trabajo reproductivo”. “Este término fue acuñado por Carolyn Hannan, que fue directora de la División para el Avance de la Mujer de la ONU, y desde entonces se utiliza profusamente. Es un término que indica claramente la concepción que tienen de la maternidad. La consideran como una maldición, una carga pesada que la sociedad ha impuesto a la mujer para someterla y recluirla en el ámbito privado, para que no pueda prosperar profesionalmente. Todo lo que sirva para liberar a la mujer de este trabajo reproductivo debe ser promocionado social y jurídicamente”, añade.

Esta concepción explica el renovado interés por la modificación de la ley del aborto, reclamada desde las organizaciones feministas cercanas al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de manera especial en los últimos meses.

La “guerra de los géneros”

Otra de las leyes en las que el feminismo radical ha logrado imponerse es la Ley Orgánica 1/2004, de medidas de protección integral contra la violencia de género. En ella, la relación entre el hombre y la mujer se define como “necesariamente conflictiva”. De hecho, en el preámbulo se afirma que “la violencia se dirige contra las mujeres por el hecho de ser mujeres y que es consecuencia de la desigualdad histórica de la mujer en la sociedad”.

“La concepción de las relaciones entre el hombre y la mujer en términos de lucha, de rivalidad, de antagonismo, provoca un desquiciamiento de la propia identidad tanto de la mujer como del hombre”, afirma Lacalle. Además, esta ideologización no lleva realmente a la solución del problema, pues no se tienen en cuenta otras causas directamente relacionadas con el aumento de la violencia, como la drogadicción o las rupturas familiares.

Para la investigadora, se están manipulando los datos: “desde los años noventa han ido aumentando las muertes de mujeres a manos de sus parejas y ex parejas, pero también las muertes de hombres a manos de sus parejas y ex parejas, los suicidios de unos y otros, la muerte de niños, la violencia de los adolescentes contra sus padres y las agresiones a las personas de mayor edad dentro del ámbito doméstico. Por no mencionar la violencia en parejas de lesbianas, que es mucho más elevada que la que se produce en parejas heterosexuales. Pero todos estos datos no se difunden a través de los medios de comunicación, y si no se difunden, no existen”.

¿El fin de la familia?

Según Lacalle, uno de los objetivos del feminismo de género es acabar con la familia, a la que considera “la principal fuente de opresión de la mujer”: “Estamos asistiendo a una transformación radical del Derecho de Familia, que ya no la protege, sino que la crea, la inventa. Es la ley, sin ninguna consideración a la realidad natural, la que decide qué es el matrimonio, qué es la familia y qué es la paternidad”.

Esta ideología subyace en las leyes 13/2005 (por la que se modifica el Código civil en materia de derecho a contraer matrimonio para dar cabida a las uniones homosexuales), 15/2005 (por la que se regula el divorcio unilateral y sin causa), y 14/2006 (sobre técnicas de reproducción humana asistida), así como en la supresión del apartado 3 del artículo 154 del Código Civil, que reconocía la facultad de los padres de corregir moderada y razonablemente a los hijos, y la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía.

Para la profesora Lacalle, las últimas reformas de Derecho de Familia “han suprimido el matrimonio. El matrimonio, en cuanto unión de un hombre y una mujer abierta a la vida y con vocación de permanencia, ya no existe en nuestro ordenamiento jurídico”. Con la ley 13/2005, “se contempla el matrimonio como un invento social que va cambiando y adaptándose a las circunstancias históricas”.

“Parece claro que el inusitado interés en aprobar esta ley no se debía simplemente al deseo de dar entrada al pequeño número de homosexuales que quiere contraer matrimonio –desde la entrada en vigor de la ley hace dos años y medio, unos 4.500– sino de obtener el reconocimiento social para la homosexualidad y redefinir radicalmente el matrimonio, privándole de sus elementos esenciales”, añade.

Por otro lado, la ley del “divorcio exprés” “encaja perfectamente en la ideología de género, pues si cada uno se construye y se inventa a sí mismo, y puede construir su relación como quiera, también se le debe reconocer la capacidad de destruirla a capricho”.

“El concepto de matrimonio que se maneja en esta ley se basa en el mero afecto, prescindiendo de cualquier función social, y se pone todo el énfasis en la satisfacción emocional, psicológica y sexual que proporciona a sus participantes. La ley se fija en el deseo y en la libertad individual. Si uno de los cónyuges desea romper su matrimonio, su deseo ha de hacerse realidad sin más consideraciones. No hay que tener en cuenta al otro cónyuge, ni tampoco hay que pensar en el daño, a veces irreparable, que se produce en los hijos. Sólo el deseo es importante”, añade.

Padres sin hijos, hijos sin padre

Otra de las claves del desarrollo legislativo en cuanto a identidad personal se refiere, es la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida, en la cual se redefine la paternidad y la maternidad como un “derecho” que la sociedad debe satisfacer.

Lacalle explica que la ley reconoce el derecho de acudir a estas técnicas a toda mujer mayor de edad independientemente de su estado civil y orientación sexual. Si es una mujer casada con un hombre, la ley “presume” que el padre es el marido de la mujer; si es una mujer casada con otra mujer, la ley las considera a ambas “progenitoras”; y si es una mujer sola, el niño legalmente no tiene padre, porque según la ley el donante no es un padre sino “el lugar” donde se ha producido el material genético. “No es que su padre no lo quiera reconocer: es que, legalmente, no tiene padre, y no se le permite buscarlo, ni conocerlo, ni relacionarse con él en manera alguna”. Por la misma razón, al ser la paternidad y la maternidad un rol social y nada más, se defiende la adopción por parte de homosexuales.

Además, la legislación se entromete también en el derecho de los padres a educar a sus hijos. Para Lacalle, “es una intromisión bastante sorprendente, teniendo en cuenta las circunstancias, pues parece que el panorama generalizado no es precisamente de autoritarismo de los padres hacia los hijos, sino todo lo contrario. La mayor parte de los padres han tirado la toalla, han abdicado de su autoridad y consienten todo a sus hijos. Y sin embargo, parece que existe un interés en minimizar la autoridad de los padres, en lugar de en reforzarla”.

Lacalle recuerda que en la Ley Orgánica de Educación “no se menciona para nada la autoridad de los padres. Esto ya fue denunciado por el Consejo de Estado en su informe, que recomendó al Gobierno que incluyera algún párrafo que hiciera hincapié en la autoridad de padres y profesores, pero el Gobierno hizo caso omiso”.

Por otro lado, el rebajamiento de la edad de consentimiento para mantener relaciones sexuales ha provocado que muchos padres no sepan nada –ni tengan derecho a ello– de la vida de sus hijos. “Según la legislación vigente, a los trece años se puede consentir en mantener relaciones sexuales, sea con personas del mismo o de distinto sexo, incluso con un adulto. Las propias administraciones fomentan la precocidad de los adolescentes en materia sexual, como queda demostrado en los folletos de sexo infantil que se reparten en los centros escolares de algunas comunidades autónomas”.

Por otro lado, la Ley Orgánica de Educación 2/2006 “está impregnada de ideología de género, lo cual queda claro desde el mismo Preámbulo, donde se dice que son fines de la educación, entre otros, el desarrollo de las capacidades afectivas del alumnado, el reconocimiento de la diversidad afectivo-sexual, así como la valoración crítica de las desigualdades, que permita superar los comportamientos sexistas”.

“En la asignatura Educación para la Ciudadanía esta ideología está presente en todas las etapas, especialmente en la Educación Secundaria Obligatoria. Se rechaza cualquier diferenciación entre varón y mujer, llegando a identificar diferencia con discriminación; se insiste machaconamente en la diversidad afectivo-emocional, en la posibilidad de elegir la propia identidad y orientación sexual”, añade.

María Lacalle afirma que el ataque a la familia “es una constante de todas las ideologías totalitarias que han pretendido un control de la persona. En todo este proceso de ingeniería social o deconstrucción de la sociedad, la familia es un obstáculo. Minar la autoridad de los padres es necesario para manipular libremente a los niños y configurar sus conciencias y su visión del mundo y de las cosas”.

martes, 25 de diciembre de 2007

Cine inteligente.


Desde hace un tiempo estoy suscrita al boletín semanal de CinemaNet, Asociación que promueve lo que llama Cine Inteligente. Un cine que, más allá del simple entretenimiento, proponga valores atractivos e ideales altos que se plasmen en películas excelentes artística y técnicamente. El boletín semanal gratuito de CinemaNet incluye sugerencias de estrenos en la gran pantalla y en DVD, con su correspondiente reseña, y también alguna noticia de cine de interés. Pienso que no me extralimito recomendando que os suscribáis en www.cinemanet.info/boletin.
Espero que lo disfrutéis como yo.

En la felicitación de Navidad que han enviado estos días a los suscriptores, han incluido una imágen de la Virgen María y el Niño que es la noticia sobre todas las noticias, protagonizada por una mujer, así que me permito tomarla prestada del equipo de Cinemanet.

jueves, 20 de diciembre de 2007

El cine y la mujer: "El atardecer"

Llevaba tiempo pensando en incluir un apartado de cine en el blog. Hace unos días se estrenó en España la que reseño a continuación. Es una película de reparto principalmente femenino y afronta las historias de mujeres en su aspecto materno-filial.
Dirección: Lajos Koltai.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 117 min.
Género: Drama.
Interpretación: Claire Danes (Ann Grant), Toni Collette (Nina Mars), Vanessa Redgrave (Ann Lord), Patrick Wilson (Harris Arden), Hugh Dancy (Buddy Wittenborn), Natasha Richardson (Constance Lord), Mamie Gummer (Lila Wittenborn), Eileen Atkins (Sra. Brown), Meryl Streep (Lila Ross), Glenn Close (Sra. Wittenborn).
Guión: Susan Minot y Michael Cunningham; basado en la novela de Susan Minot.
Producción: Jeffrey Sharp.
Música: Jan A.P. Kaczmarek.Fotografía: Gyula Pados.Montaje: Allyson C. Johnson.Diseño de producción: Caroline Hanania.
Vestuario: Ann Roth y Michelle Matland.
Estreno en USA: 29 Junio 2007.
Estreno en España: 5 Diciembre 2007.


SINOPSIS
Una mujer a punto de morir recuerda el momento de su juventud en el que conoció al amor de su vida. Mientras, sus hijas –Constance y Nina– se enfrentan a la inminente muerte de su madre y a sus propias inquietudes.


[DeCine21]
Ann se muere. Anciana postrada en el lecho del dolor, cuida de ella una enfermera, y la atienden también sus dos hijas, Connie, feliz madre de familia, y Nina, que vive con su novio, pero, insegura, se siente incapaz de dar el sí definitivo. Como entre delirios en esa etapa final, Ann habla de Harris, un antiguo novio, del que las hijas ignoraban su existencia. Y se agolpan los recuerdos de cierto fin de semana en una preciosa mansión junto al mar, casi medio siglo atrás, cuando fue la dama de honor de su amiga Lila, una joven de la alta sociedad, a punto de casarse. Se entrecruza la narración de lo acontecido entonces, las dudas sobre la conveniencia de ese matrimonio en ciernes, y los amores imposibles por las barreras sociales, con las historias del presente de las dos hermanas.
El director de fotografía húngaro Lajos Koltai debutó el pasado año como director a secas con Sin destino, un notable drama sobre el holocausto. Ahora, en su primer film en inglés, insiste en la vertiente dramática adaptando una novela de Susan Minot, convertida en guión por ella misma y el también novelista (y guionista) Michael Cunningham. La estructura narrativa es impecable, son suaves y adecuadas las idas y venidas del presente al pasado, y viveversa. Y sirven para construir muy sólidamente el andamiaje de las cuitas amorosas. En el pasado tenemos la novia que ama al hijo del ama de llaves, médico; la amiga que también se enamora de él; el hermano indolente que esconde unos sentimientos más complejos; los padres, que desean la boda perfecta; y un hecho traumático, que va a marcar a todos, y que está muy bien utilizado por cierto "regate" inesperado; en el presente está la agonizante; la hija feliz, aunque cansada, y la hija infeliz, a la que la noticia de que está en estado podría salvar.
Porque alrededor de la bien trabada maraña de relaciones y afectos, sobresale el amor maternofilial, preciosamente descrito en sus múltiples manifestaciones, y que ayuda a sobrellevar cualquier situación: los errores son menos errores, si es que lo son, se viene a decir, porque están los hijos. Es verdad que se juega la carta de la fatalidad, a la que tanto partido dramático se puede sacar, pero a cambio conviene señalar la honestidad de un subrayado poco habitual, el de que en esta vida hay que saber pasar página, y que las cosas no tendrían porque haber sido necesariamente mejores si hubieran discurrido de otra forma.
Koltai demuestra una gran madurez narrativa, y logra una magnífica dirección de actores. Está claro que en el pasado hacía algo más que iluminar y preparar los movimientos de cámara (lo cual no impide que aquí, también, la fotografía sea excelente). Capítulo aparte merece el reparto, perfecto. Ésta es de esas películas que justificarían la creación de una nueva categoría de Oscar, al mejor reparto. Porque los intérpretes, mayoritariamente femeninos, son una delicia. Resulta obligado mencionar a todos: desde Vanessa Redgrave y Natasha Richardson (madre e hija, en la pantalla, y en la vida real), a Meryl Streep y Mamie Gummer (madre e hija de verdad, dan vida al mismo personaje, adulto y joven), pasando por Claire Dannes, Toni Collette, Glen Close y Eileen Atkins. Y aunque los chicos tengan menos papel, obligado es citar a Hugh Dancy, en el personaje clave de Buddy, el hermano de Nina, y a Patrick Wilson, el que enamora a todas.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Divorcio: feminización de la pobreza.

Con el estudio publicado ayer en ForumLibertas podemos disponer de datos para evaluar los riesgos de las rupturas familiares. ¿Qué soluciones podríamos aplicar a estos datos?, tal vez entre todos podríamos aportar nuestro granito de arena, procurando evitar con fuerza la ruptura en nuestra propia familia. Ese esfuerzo tal vez no será nunca noticia, pero ayudará a reforzar el entramado de la sociedad en la que vivimos.




8 costes sociales del divorcio: a la sociedad le conviene evitarlos
(ForumLibertas.com, 2007-12-18)


Desde el 2000 las rupturas en España han crecido un 52%; las consecuencias médicas, escolares, de seguridad y económicas son malas para todos.En el 2006 hubo en España 155.475 rupturas, lo que supone un incremento del 4,25% respecto al 2005 y un crecimiento del 52% respecto al 2000. En ForumLibertas varias veces nos hemos preguntado: ¿qué pasaría si la siniestralidad laboral creciese un 50% en 6 años? ¿No invertiríamos millones en prevención, campañas, alternativas, formación? ¿Por qué no se invierte en prevención de la siniestralidad familiar? En el Reino Unido calculan que las rupturas familiares implican una pérdida de 24.000 millones de libras anuales. A las que habría que sumar los costes en el fracaso escolar, tras relacionado con el fracaso familiar.

Hay al menos 8 consecuencias bien estudiadas por las que el fracaso familiar debería combatirse y prevenirse.

1. El divorcio de los padres aumenta la tasa de delincuencia en los hijos.

Los hijos de familias monoparentales cuyo progenitor nunca se casó son los más propensos a verse involucrados en delincuencia o en crímenes juveniles. Pero los estudios sugieren que los hijos de hogares divorciados o separados les siguen muy de cerca [1]. Por ejemplo, un informe a partir centros correccionales juvenilesde EE.UU. muestra que sólo el 13% de los delincuentes provienen de familias intactas; en cambio, un 33% tiene padres divorciados o separados y un 44% tiene padres que nunca se casaron (viven con un padre soltero) [2]

2. Los hijos que no viven con ambos padres juntos, delinquen con crímenes más graves.

Otro estudio en Estados Unidos, que hizo el seguimiento de más de 6.400 niños en un período de 20 años (incluso dentro de su edad adulta), encontró que los hijos sin sus padres biológicos en la casa cometerán crímenes con penas de encarcelamiento tres veces más que los hijos de familias intactas. Resultados similares se han visto en estudios de otros países[3]. Las prisiones y manutención de presos son un gasto que quizá convendría prevenir antes de que se cometan los delitos.

3. Los adolescentes que no viven con ambos padres juntos tienen más riesgo de alcoholismo y drogas

Las tasas de alcoholismo y drogadicción son mucho menores en aquellos criados en familias de matrimonio intacto que en las familias rotas [4].

4. Riesgo de que un progenitor abuse de sus hijas: los padrastros lo multiplican por seis.

La tasa de abuso sexual en niñas a manos de sus padrastro es al menos seis o siete veces mayor que a manos de su padre biológicos en familias conmatrimonios estables [5].

5. Es 70 veces más probable que a un bebé le asesine su padrastro, que no su padre biológico.

Un equipo de profesores de psicología en la Universidad McMasters, en Canadá, concluyó que los niños menores de dos años de edad tienen de 70 a 100 veces más posibilidades de ser asesinados a manos de sus padrastros que a manos de sus padres biológicos.

6. Más sexo precoz y más hijos fuera del matrimonio en hijos de divorciados

Los hijos de padres divorciados tienden a una iniciación sexual más temprana [6] y a una mayor frecuencia de relaciones. Junto con la precocidad sexual, se observa también que los hijos cuyos padres se han divorciado tienen una mayor tendencia a engendrar hijos fuera del matrimonio. En Gran Bretaña se ha concluido que los hijos de padres divorciados tienen hasta tres veces más hijos fuera del matrimonio, que los hijos de matrimonios estables [7].

7. Los divorciados aumentan su riesgo de enfermedad mental, suicidio y accidente mortal

El divorcio afecta también a las relaciones entre los cónyuges y sus respectivos equilibrios psicológicos e incluso en enfermedades fisiológicas. El profesor chileno Ramón Florenzano resume así la evidencia empírica existente al respecto: "Las estadísticas americanas muestran que los divorciados tienen seis veces mayor frecuencia de problemas psiquiátricos que quienes permanecen casados, así como tienen el doble de posibilidades de suicidio, más problemas de alcoholismo y abuso de sustancias químicas y, curiosamente, más riesgo de morir por enfermedades médicas tales como enfermedades cardiovasculares y cáncer".[8]Específicamente en el tema de abuso de alcohol y adicción a éste, se ha encontrado en EE.UU. que los divorciados o separados son 4,5 veces más propensos a llegar a estos resultados en comparación con las personas con matrimonios estables Cuando se analiza según sexo, se observa que las mujeres divorciadas o separadas tienen entre el doble y triple probabilidad de morir en un accidente, suicidio u homicidio. Comparado con hombres casados, entre los divorciados o separados son de 3 a 5 veces más probables las muertes debidas a accidentes, suicidios, homicidio y cirrosis.También se ha demostrado que existen entre los no casados mayores tasas de fallecimiento por enfermedades crónicas, como la diabetes, que requieren un comportamiento regulador o tratamiento[9]

8. El divorcio engendra pobreza, y además la feminiza.

El resultado global del divorcio es la creación de hogares monoparentales, generalmente encabezados por mujeres lo que da lugar al fenómeno de "feminización de la pobreza". El resultado final es que el estado se ve enfrentado a mayores demandasde asistencia social, de vivienda, de servicios judiciales y de salud mental y física. Las familias monoparentales se transformanen el foco prioritario de los programas sociales dirigidos a las personas de extrema pobreza, comprometiendo parte importantede los recursos del país. En EEUU los hogares tienen ingresos familiares muy por debajo del que logran familias biparentales. Distintos estudios, hablan de una disminución en el ingreso familiar producto del divorcio en un rango entre un 28 a un 42%. En el año 2000, un 34% de las familias monoparentales mantenidas por mujeres se encontraban en condiciones de pobreza Alrededor de un 50% de los hogarescon hijos que pasan por un divorcio terminan con niveles de ingreso bajo la línea de pobreza, producto de éste. Alrededor del 40% de las familias que recibieron ayuda en 1995 de los programas de Aid to Families with Dependant Children (AFDC) son hogares monoparentales con padre separado o divorciado.Si se considera que los gastos anuales para subsidiar y sostener familias monoparentales en EE.UU. alcanzan los 150.000 millones de dólares anuales, podríamos afirmar que las rupturas matrimoniales tienen un costo estatal importante. [10]En Inglaterra, en 1992, un quinto de todas las familias con hijos contaba sólo con un padre, situación que afectaba a 2,3 millones de niños116. Esto equivale a alrededor de 1 millón y medio de familias, de las cuales un 33% son divorciados. El gasto del Estado en familias monoparentales alcanza los 6.000 millones de libras.Actualmente un 30% recibe alguna ayuda del padre, pero el monto promedio aportado por hijo es muy bajo. En 1990, un 70% de las familias monoparentales dependían de la seguridad social. En cuanto a los hogares con jefaturas maternas, sólo el 11% de las familias con mujeres divorciadas tenían ingresos superiores a la denominada "línea de pobreza", comparado con un 71% de la población total. Aún más, la revista Economist del 9 de abril de 1994 destacaba ya que en Gran Bretaña el 77% de las madres separadas (divorciadas o no) vivían con la ayuda que les prestaba el Estado.



[1] Larson, D. B. Swyers, J. P. y S. S. Larson The Costly Consequences of Divorce: Assessing the Clinical, Economic, and Public Health Impact of Marital Disruption in the United States. National Institute for Healthcare Research. Rockville, Maryland

[2] Estudio realizado por Wisconsin Department of Health and Social Services (1994), citado en Larson, Swyers y Larson (1994), op. cit., pág. 15.

[3] Ob cit pag 53

[4] Hoffman, J. y Johnson, R. (1998), "A National Portrait of Family Structure and Adolescent Drug Use", Journal of Marriage and the Family, Vol. 60, N° 3, págs. 633- 645, citado en Fagan y Rector (2000), op. cit., pág. 8.

[5] Wilson, M. y Daly, M. (1987), "The Risk of Maltreatment of Children Living with Stepparents", en Child Abuse and Neglect: Biosocial Dimensions, foundations of Human Behavior, pág. 228. citado en Fagan y Rector (2000), op. cit., pág. 7.

[6] Citado en: Informe sobre el divorcio: la evidencia empírica internacional; Instituto de Ciencias de la Familia, Facultad de Derecho; Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Universidad de los Andes, pag 54.

[7] Ob cit Pag 54

[8] Ob cit pag 62

[9] Ob cit pag 63

[10] Ob cit pag 76

jueves, 13 de diciembre de 2007

Feminismo y experiencia.

La entrevista realizada y comentada hace un año o dos, tiene plena actualidad en el presente. Es la mirada hacia atrás de una veterana feminista. Desde esa perspectiva, la del feminismo tras el paso de los años, sus argumentos han cambiado.

Leyendo este artículo me ha venido a la cabeza el libro de Susana Tamaro "Escucha mi voz"... pero para hablar del libro me reservo para otro post.

«Feliz de que me exploten»
(Por: Luis Olivera, Arvo.net, 2006-10-30)



Lo sorprendente es que la que hace esta afirmación tan contundente es Christine Collage, veterana feminista francesa, experta en relaciones de familia. Es una luchadora gala de 72 años, que lleva medio siglo escribiendo sobre la situación de la mujer y que dice de sí misma que es “de izquierdas, agnóstica y laicista”. Ya se ve que el feminismo no es patrimonio de ninguna ideología.Collage vivió intensamente el mayo del 68 en París, que es cuando dejó de escribir en la prensa económica gala para hacerlo sobre otros temas más combativos y necesarios para la dignidad de la mujer. Hace algo menos de un año hizo unas nítidas declaraciones a un diario español de difusión nacional, de las que he extraído sus respuestas más esclarecedoras e interesantes para la mujer de hoy.Y empezó a escribir “sobre la relación de la mujer con su pareja, sobre la contracepción, sobre la mujer y el trabajo... ¡Sobre la liberación de la mujer!”. Todos ellos temas que siguen siendo actuales, aunque haya personas todavía miopes cuando se enfrentan a ellos. – Como feminista, ¿hay algo que defendiera cuando era joven y que hoy ya no defienda? –Sí, claro, ¡pero es que hoy es todo tan diferente de entonces...! En su juventud, allá por 1953, “lo necesario era alentar a las chicas a preocuparse sólo de su camino propio, a volcarse en sí mismas, a autodeterminarse. ¡A liberarse de la carga de la familia, vamos! ¡Y eso propugné! Pero, hoy, a una chica del 2003... ¡le diría todo lo contrario!”, señala ahora, mirando hacia atrás sin ira. Pero hoy ya no les dice que se ocupen de ellas mismas, “ya no, ¡porque eso ya no hace falta hoy, eso ya está claro! Hoy les digo: Chica, no relegues tu vida afectiva y familiar, ¡no renuncies a tener hijos, a crear tu propia familia!”. Vaya giro copernicano de una revolucionaria de izquierdas, pero expresado con vehemencia y convencimiento.Aunque esto, a muchos y a muchas, les sonará a conservador o reaccionario, Collage considera que “no lo es: es sólo que el péndulo había ido demasiado lejos, y ahora ya podemos ver que lo sensato es corregirlo un poco...” ¿Por qué demasiado lejos? “Entre mi generación y la actual hay una generación de mujeres muy infelices por esa causa: son mujeres de cerca de 50 años que han logrado consolidar una buena carrera profesional..., pero han sacrificado su vida conyugal y familiar. No han tenido hijos y, dramáticamente, hoy se sienten muy infelices...”–¿Las imitarán las jovencitas de hoy? –No creo... Ya ven que, si lo hacen, acabarán sintiéndose desgraciadas. Porque una vida plenamente humana es aquella que lleva a su culmen todas sus posibilidades, pese a las adversidades y dificultades del camino. Si no se alcanzan, llega la hora de tu muerte... ¡y sientes una carencia, sientes que tu vida no ha sido completa! –Pero es duro: cultivar una profesión... –...sin olvidarse del reloj biológico. Sí: ¡deberán hacerlo todo a la vez: carrera... e hijos! Christine Collage, puesta a hacer balance, dice que está muy satisfecha de su vida y de haber aplicado lo que ahora defiende en el plano de las ideas para cualquier mujer: “Mis cuatro hijos están casados con mujeres a las que aman y han decidido criar muchos hijos: ¡Tengo 15 nietos! De eso deduzco que lo he hecho bien, pese a todos los percances”. Porque no todo ha sido un paseo triunfal, igual que le pasa a todo el mundo; también ha sufrido trances amargos, como el que ella considera personalmente el más duro: “Con 22 años, uno de mis hijos se sentó a mi lado y me dijo: “Vengo a despedirme de ti, porque voy a suicidarme”. Era un claro “S.O.S.”... Su hijo tenía en aquel momento “todos los problemas en los que pueda meterse un joven de 22 años... Deudas... Todos… ”. Pero Christine le ofreció también todo su apoyo y ayuda: -“Aquí siempre tendrás cobijo y comida”, le dije; “pero todo el resto tienes que arreglártelo tú sólo: no voy a darte más dinero”. Hoy es el padre feliz de una familia numerosa...”.– Y usted, ¿ejerce de abuela?, le preguntan.– Como al 90% de los abuelos... ¡Me explotan! ¡Y estoy muy feliz de que me exploten! Esta feminista, agnóstica y laicista francesa tiene muy claro qué pasaría en la sociedad actual si hoy todos los abuelos y abuelas se esfumasen: “¡Sería un cataclismo, una catástrofe social! Sin abuelos, desaparecería la mujer moderna: la pareja trabajadora con madre autónoma se sustenta sobre los abuelos. Sin ellos..., habría que reinventar la comuna”. Abuelos o comuna: vaya alternativa. No creo que el problema sea que lleguen a faltar los abuelos, dado el incremento de la esperanza media de vida. Excepto, claro está, que los aparquemos en residencias de gente mayor y, así, impidamos que puedan cumplir esa gran función en la sociedad de transmitir valores y de dar cohesión a la familia. Porque su misión es algo más que hacer de ”canguros” de sus nietos. El problema podría ser el que, siguiendo las tendencias actuales entre las parejas jóvenes, de tener miedo al compromiso y al sacrificio que supone tener hijos y educarlos, no hubiera nietos de los que ocuparse. Pero espero que el sentido común que nos transmite la experiencia y el consejo de Christine Collage, contribuyan a invertir esas tendencias actuales. El testimonio de esta mujer, que es el de la vida misma, nos ayuda a ser optimistas. A pesar de las miopes de siempre, cuya presunta revolución les va a llevar a la soledad y al vacío existencial.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Conciliar familia y trabajo





A continuación transcribo un artículo aparecido en Aceprensa el 23 de noviembre de 2007. Aporta datos acerca de lo que ha sido la formación de la mujer española en el siglo XX. En especial destacan los datos ofrecidos sobre la decisión que toman las mujeres ante un puesto de dirección en una empresa.

El siglo de las luces... femeninas


Fecha: 23 Noviembre 2007
En 1900, el 71,4% del total de mujeres españolas eran analfabetas. Un siglo después, en 2001, solo el 3,4% de mujeres por encima de 9 años. Si su tasa de analfabetismo sigue siendo superior es debido a la mayor esperanza de vida femenina. El dato lo ofrece el estudio Actividad y territorio. Un siglo de cambios, de la fundación BBVA, realizado en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas.
Esta espectacular mejora en el acceso de la mujer a la educación vivida durante el siglo XX queda corroborada por los datos de cualificación profesional femenina. En 1960 solo el 0,4% de las mujeres tenía estudios superiores en España, frente al 1,68% del total de la población. En 2001, las mujeres superan en estudios superiores a los varones: el 12,96% de aquellas tiene estudios superiores, frente al 12,61% del total.
El aumento de la tasa de actividad durante el último siglo no ha sido especialmente pronunciado en España, del 40% en 1900 al 46,9% en 2001. Pero, eso sí, el aumento se debe a la incorporación masiva de la mujer al mercado de trabajo: la tasa de actividad femenina pasó del 14,2% al 37,2% en esos años, mientras que la masculina se ha reducido del 66,9% al 57%. A comienzos de siglo XX, solo el 19,1% de la población activa española era femenina; cien años más tarde, supone el 40,4%. Además, el porcentaje de asalariados respecto a la población ocupada ha subido del 63,2% en 1960 al 82,3% en 2001. En el caso de las mujeres el aumento va del 57,9% al 86,1%.
Pocas mujeres al timón
“La mayoría de las mujeres piensa en sus salarios en relación con lo que necesitan, en lugar de pensar lo que vale ese trabajo en relación a su calidad o esfuerzo invertido”: de ahí que a la hora de reclamar salarios, “las mujeres no piden, piden menos y consiguen menos”. Las citas están tomadas de un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre Mujeres directivas: transición hacia la alta dirección. Se refiere a él la columnista Soledad Gallego-Díaz (El País, 23-11-2007) para tratar de extraer conclusiones.
“Los directivos de las empresas suelen respetar más a los candidatos que presionan para que se les pague más, así que al no pedir aumento de sueldo, las mujeres no sólo sacrifican ingresos adicionales sino que pierden también el respeto y la consideración de sus jefes”, dice el estudio del CIS. Glosando el estudio, Gallego-Díaz señala que “una consecuencia de esa falta de costumbre de pedir es que las mujeres tampoco tienen muchas habilidades para negociar y eso es un problema real para acceder a altos cargos de dirección. Como lo es también el poco hábito de frecuentar espacios sociales donde se consolidan redes y se cierran tratos”.Y cuando llegan a directivas, hasta un 30% de esas mujeres acaban renunciando a su cargo, en favor de una mayor dedicación al resto de parcelas de su vida, especialmente la familia. Lo indicaba el estudio Frenos e impulsores en la trayectoria profesional de las mujeres directivas, realizado por el IESE Business School, de la Universidad de Navarra. Nuria Chinchilla, coautora del informe, explicaba en El País (10-11-2007) que, de ese 30%, el 32% de ellas invoca como motivo de la renuncia “estilos de dirección imposibles [reuniones a última hora, exceso de horas, etcétera]”. Y la solución es que “el 59% cambia de trabajo para conciliar, el 27% crea su propia empresa y el 12% de mujeres acaba optando por el autoempleo. El resto abandona”.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Patricia Matte : Familia e igualdad de oportunidades - Pobreza y educación


Patricia Matte -conocida socióloga chilena- recibió la semana pasada el Premio Bicentenario, otorgado por la Corporación Patrimonio Cultural de Chile, en conjunto con la Universidad de Chile y la Comisión Bicentenario.

En la página de la Universidad de Chile (estatal): Patricia Matte recibe Premio Bicentenario 2007 en Casa Central

Me gustaría presentarles un extracto de su discurso de agradecimiento, publicado en el diario El Mercurio:

Debemos crear conciencia de que el círculo negativo de la pobreza comienza a cerrarse en la familia, y en la medida en que los déficits iniciales no se suplan a tiempo, se van acrecentando las desigualdades.

Todos sabemos que resulta trascendental en la generación de un círculo virtuoso de oportunidades lo que suceda con el capital humano, y es ahí donde todos hemos coincidido en que resulta esencial mejorar la calidad de la educación. Este es uno de los elementos centrales de esta estrategia.

Pero la acumulación de capital humano es un proceso dinámico. Las destrezas adquiridas en un período del ciclo de vida determinan lo que sucede en la etapa siguiente, y es ahí donde resulta trascendental el papel de la familia.

En nuestra discusión pública sobre desigualdad se da demasiado énfasis a elementos como el gasto por alumno o el tamaño de las salas de clases o el número de horas que el niño estudia, y muy poco énfasis al tema de la familia y del trabajo. Familia, escuela y empleo son partes del ciclo de formación de destrezas, y todos interactúan entre sí en este proceso formativo. Lo que resulta más grave, y que viene a explicar nuestros pocos avances en materia de distribución de ingresos, es que las destrezas se acumulan en un círculo virtuoso: destrezas crean más destrezas; en cambio los déficits acumulan más déficits, y eso lleva a que las distancias entre aquellos que poseen las destrezas para insertarse en esta sociedad del conocimiento y los que no las tienen se vayan acrecentando en el tiempo.

Este proceso es el que hay que entender para diseñar políticas públicas efectivas para nuestro país.

Lo que las investigaciones recientes en capital humano nos sugieren, entonces, es que cada medida que se tome sea evaluada pensando que las intervenciones en la etapa temprana del ciclo formador de destrezas son lejos las más rentables y eficientes. Es por ello que ha surgido con tanta fuerza el tema de la educación preescolar, sobre todo en sectores pobres. No hay duda tampoco de que las intervenciones preescolares más efectivas son aquellas que incorporan un trabajo intenso con los padres, única forman eficaz de romper el ciclo negativo que se comienza a gestar desde el momento del nacimiento del niño si la familia es disfuncional.

En estas circunstancias, ¿quién suplirá a las familias, tan necesarias en el proceso formador de destrezas? Este es un tema que me preocupa y veo con alarma los efectos que estos hechos tienen en la calidad de los alumnos que recibimos en nuestras escuelas. Revertir los daños que la ausencia de familia produce en los niños resulta tremendamente costoso. Lo que logran los buenos colegios es simplemente evitar que el niño caiga más abajo y crear una serie de hábitos, todo lo que hoy día se llaman destrezas no cognitivas o de inteligencia emocional, que le permiten al niño asumir en mejor forma su situación inicial deficitaria; pero que difícilmente lo iguala a aquel niño que proviene de una familia habilitada o funcional e inicia su círculo virtuoso de formación de destrezas a una edad más temprana.

Muchas de las inversiones que hoy estamos pensando acrecentar están focalizadas, en cierta forma, en reemplazar la labor de la familia. ¿No sería menos costoso diseñar políticas públicas destinadas a fortalecer las familias habilitadas y dar señales claras en este sentido? Creo que estos temas deben aparecer con más frecuencia en la agenda pública y me gustaría un Estado más activo en este sentido.

Los nacimientos fuera del matrimonio o en madres adolescentes no son neutrales; traen asociados costos que se acumulan en el tiempo y de los cuales, posteriormente, debe dar cuenta la sociedad como un todo. Debemos crear conciencia de que el círculo negativo de la pobreza comienza a cerrarse en la familia, y en la medida en que los déficits iniciales no se suplan a tiempo, se van acrecentando las desigualdades y se hace cada vez más costoso revertir sus efectos.

Es verdad que resulta difícil en una sociedad como la nuestra tocar estos temas, pero no nos engañemos, los efectos de la ausencia de familia han sido devastadores en aquellos países que nos llevan la delantera en estas materias. Tampoco resulta simple intervenir o reemplazar a las familias que no cumplen su papel, pero creo que en el diseño de las políticas públicas no podemos dar señales erradas.

Debemos también ser cuidadosos cuando incentivamos el trabajo de la mujer sin aumentar la flexibilidad laboral para que las mujeres puedan lograr una mejor compatibilización de trabajo y familia. Podría suceder que aumentara el ingreso nacional y el de los sectores más pobres, pero desapareciera el papel trascendental de la madre como transmisora de capital social y cultural. Hoy en muchas familias eso está sucediendo. Los educadores están experimentando día a día esta realidad.


domingo, 25 de noviembre de 2007

Familias numerosas.

Solteros con dos hijos, familia numerosa; casados con dos hijos, no
(ForumLibertas.com, 2007-11-23)


Entidades familiares señalan el agravio comparativo: “parece que se premia la ruptura”

Nuevo golpe de efecto en el Congreso ‘contra’ las familias numerosas: la aprobación de una enmienda a los Presupuestos de IU-ICV, pactada con el PSOE, que desdibuja la figura de los matrimonios con tres o más hijos y otorga a las familias monoparentales con dos niños los mismos beneficios de que gozan las numerosas.

A partir de 2008, solteros, separados o divorciados que tengan dos hijos a cargo tendrán la misma consideración y ayudas a las que puede optar una familia numerosa, o sea la formada por una pareja o matrimonio con tres o más hijos. Podrán solicitar ayudas, becas y todas las subvenciones que la Administración prevé para este colectivo.

La noticia ha puesto en pie de guerra a las asociaciones y organizaciones que defienden los derechos de las familias numerosas. Consideran que una cosa son las políticas familiares y otra muy distinta medidas de asistencia social a personas con hijos en situación crítica tras una separación.

“Familias de primera y de segunda”

Esta decisión “discrimina a casi tres millones de parejas con dos niños, 2.916.000 familias, que representan al 21 por ciento de los hogares, a los que impide esta consideración”, por lo que se está falsificando y prostituyendo el concepto de familia numerosa”, considera el Instituto de Política Familiar (IPF).

El presidente del IPF, Eduardo Hertfelder, que pidió la “rectificación inmediata” de la enmienda, opina que ésta “genera familias de ‘primera’ clase y familias de ‘segunda’”.

También cree Hertfelder que, además, la decisión tomada en el Congreso de los Diputados “va a provocar situaciones de injusticias para numerosos colectivos familiares con necesidades especiales, como familias con dos hijos mellizos o gemelos, familias con dos niños adoptados o familias con personas mayores a su cargo”.

Para el IPF “es incoherente asimilar las familias monoparentales, que tienen tres miembros, con las numerosas, ya que muchas de las medidas destinadas a ellas se basan en sus necesidades especiales”, como ocurre, por ejemplo, con la reducción en el impuesto de matriculación del 50% para monovolúmenes o coches grandes, o con el derecho a Viviendas de Protección Oficial mayores de 90 metros cuadrados.

“No es razonable”

Al mismo tiempo, el presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, cree que las políticas de apoyo a las familias numerosas “se basan en el número de hijos que tiene una familia, lo que merece ayudas”, mientras que la “situación especial de una madre o padre solteros con dos hijos, que también requiere ayudas”, no debe considerarse “familia numerosa”.

Blanco opina que “no es razonable que si se considera numerosa a una familia cuando tiene tres hijos, a personas solteras o separadas se les incluya en las ayudas a las familias numerosas a partir de sólo dos hijos”. De esa forma “se pierde el concepto de familia numerosa”.

Por otra parte, la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) denuncia que esta medida hace que se desvirtúe el concepto que las agrupa, definido hasta ahora por el número de hijos.

“También pueden sentirse discriminadas las familias con un hijo que vivan en el medio rural, donde sus hijos tienen muchas menos oportunidades”, argumenta Eva Holgado, presidenta de la FEFN, quien cree que si la intención es evitar una supuesta discriminación, no parece que vaya a dar resultado.

Institución socialmente valiosa

Las ayudas al matrimonio y la familia por parte del Gobierno deberían estar basadas en el hecho de que se trata de una institución valiosa para la sociedad en su conjunto, argumentan las asociaciones críticas con la decisión del Congreso.

Este hecho no implica una desatención de las familias monoparentales. Deben recibir asistencia, sí, pero en el marco de las políticas de ayuda social, no en el de las ayudas a la familia numerosa. Si llaman familia numerosa a todo, entonces nada es realmente familia numerosa.

“Las familias monoparentales, así como otras con situaciones especiales, tienen unas necesidades específicas y las administraciones públicas deben tenerlas en cuenta, pero para adoptar medidas específicas para ellas, no incluirlas en medidas destinadas a otros fines”, aseguró el presidente del IPF.

Además, estas organizaciones consideran que, dando prioridad en las ayudas a las familias monoparentales con dos hijos, parece que se está premiando la ruptura o la monoparentalidad. Lo idóneo es que cada niño tenga padre y madre.