martes, 23 de septiembre de 2008

Un Congreso celebra en Washington los 20 años de la “Mulieris Dignitatem”


WASHINGTON, D.C., martes 23 de septiembre de 2008 (ZENIT.org) La Carta Apostólica de Juan Pablo II “Mulieris Dignitatem”, la primera en la historia dedicada completamente a las mujeres, sigue guiando la reflexión sobre el mundo de la mujer y sobre su contribución a la sociedad.

La próxima semana se celebrará, en el Centro Cultural Juvenil Juan Pablo II de Washington, capital de Estados Unidos, un congreso promovido por la Ave Maria School of Law y por la Catholic University of America Columbus School of Law.

El objetivo, según los promotores, es reflexionar sobre los veinte años de vigencia de la Carta, así como sobre los nuevos desafíos de la sociedad contemporánea sobre el papel de la mujer.

Según explicó a ZENIT la profesora Helen Alvaré, profesora de Derecho en la George Mason University y una de las organizadoras del congreso, muchos de los dilemas que afrontaba la mujer hace veinte años son aún actuales.

“Algunos son ahora más complejos”, explicó. “Pienso particularmente en la cuestión del significado del 'servicio' para las mujeres, madres o no, está lejos de haber sido explorada y armonizada con las oportunidades de la mujer en la sociedad”.

Según Alvaré, hace falta que pase el tiempo para que un documento como la “Mulieris Dignitatem” sea “recibido” y “plenamente valorado”: “como muchos documentos de Juan Pablo II, la 'Mulieris Dignitatem' ha sido pionera en el momento de escribirse, y analiza con mucha profundidad la situación de las mujeres en el mundo, de sus virtudes fundamentales y de sus principales problemas”.

“Incluso 20 años después de haber sido promulgada, aún hay que analizarla en profundidad”, constató.

Los temas

El grupo interdisciplinar de expertos presente en el congreso reflexionará sobre la naturaleza y significado de la maternidad y de la vida consagrada para la sociedad contemporánea, sobre el significado de la igualdad y sobre las tentativas, por parte de la sociedad, de remediar el “desorden” existente entre hombres y mujeres.

A la luz del análisis sobre la persona humana que emerge de la “Mulieris Dignitatem”, los expertos estudiarán problemas como la pornografía, la violencia doméstica y la legislación sobre el aborto, especialmente en el derecho constitucional americano, en el derecho internacional, en el derecho canónico y en el derecho de familia.

Según el decano y profesor asociado de la Ave Maria School of Law Eugene Milhizer, el derecho humano “está irremediablemente unido al derecho natural”, y añadió que “la cultura legal americana se basa en una consideración parcial y superficial de la naturaleza vinculante de la ley, pues considera que solo el derecho humano -o positivo- es plenamente válido y vinculante porque deriva de un poder humano legalmente establecido”

“En definitiva, como dijo una vez el beato Antonio Rosmini, la persona humana es la esencia del derecho”.

En la “Mulieris Dignitatem”, Juan Pablo II afrontó el desafío del feminismo contemporáneo, con una reflexión teológica sobre el verdadero significado de la femineidad, sobre la vocación de las mujeres y sobre su papel en la Iglesia y en la sociedad.

La Carta, difundida en 1988 con ocasión del Año Mariano, se escribió como una meditación sobre la Virgen Marçia, la Madre de Dios, en el contexto del misterio de Cristo y de la Iglesia.

Además de afrontar los desafíos particulares del feminismo contemporáneo, el texto seguía la recomendación de los obispos en el Sínodo de 1987 sobre la vocación y misión de los laicos.

Reconociendo la necesidad de una mayor participación del laicado en la vida de la Iglesia, los prelados exhortaban a un estudio más profundo de las bases teológicas y antropológicas necesarias para afrontar los problemas relativos al “significado y a la dignidad del ser mujer y del ser hombre” (“Mulieris Dignitatem”, n. 1).

Profética

Según la profesora Jane Adolphe de la Ave Maria School of Law, el congreso abordará cuestiones importantes, tanto para la Iglesia como para la sociedad, y la anticipación con que las trata esta Carta Apostólica.

“Vivimos en una época en la que los dones particulares de las mujeres son necesarios en todos los sectores de la sociedad”, afirma. “Por un lado, hay una comprensión mayor del papel fundamental que tienen las mujeres; pero en un mundo lleno de abuso de poder, explotación y violencia, las mujeres a veces 'oscilan' entre dos extremos”.

“En los ambientes liberales, corren a menudo el riesgo de ser consideradas objetos, mientras que en los más conservadores a veces son rechazadas o evitadas. El desafío para todas las mujeres -sobre todo para las laicas- en su respuesta a la llamada a la santidad, es irradiar el amor de Dios en un mundo que se opone a este amor”.

Por su parte, monseñor Grzegorz Kaszak, secretario del Consejo Pontificio para la Familia y uno de los ponentes más señalados del congreso, cree que “en los últimos años se han dado muchos progresos para las mujeres en la sociedad, pero también han surgido nuevos problemas”.

“Este congreso ayudará a concentrar nuestra atención en estos campos, y será útil para la Igelsia y para toda la sociedad”, añadió.

[Por Irene Lagan, traducción del inglés por Inma Álvarez]

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Noticias de libros: Contra el feminismo


Fuente: El Cultural (edición on line)
Firma el artículo:Bernabé SARABIA

Reseña del libro "Contra el feminismo"
Autora: Edurne Uriarte
Edita: Espasa. Madrid, 2008. 272 páginas, 20 euros.


Este libro analiza y deshace los mitos que el feminismo ha ido construyendo en las últimas décadas, mitos de los que se han servido muchas mujeres y algunas instituciones para medrar de modo injustificado. Era difícil que alguien le pusiera el cascabel al gato, dadas las condiciones históricas que ha soportado, y aún soporta, el género femenino. Edurne Uriarte es Catedrática de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y colaboradora habitual del diario ABC y de Mujer Hoy. Sus publicaciones, sus años de docencia en la Universidad del País Vasco y su activismo político en defensa del Estado de Derecho frente al nacionalismo la han situado, desde hace años, en el punto de mira de ETA.

La preocupación por la condición de la mujer es una constante en la vida académica y en la obra de Edurne Uriarte. En 1997 publicó, junto a Arantxa Elizondo, Mujeres en política y en posteriores publicaciones y conferencias ha ido añadiendo capas de reflexión hasta llegar a Contra el feminismo. En esta entrega ha reunido en ocho capítulos otros tantos grupos de falsas ideas impuestas por el feminismo.

La primera frase de este volumen es para recriminarle a la escritora Lucía Etxebarría unas declaraciones en las que decía: “Si fuera hombre, ya estaría en la Academia”. Edurne Uriarte le recuerda “sus ya abundantes y probados plagios”. Desde ahí desmenuza la discriminación de la mujer y lo que ella denomina “una de las invenciones más exitosas y engañosas del feminismo que es la del techo de cristal” o límite invisible que, por arriba, impide la progresión de las mujeres.

Lo que Edurne Uriarte denomina “las tentaciones de la dependencia” ilumina prototipos femeninos como el de las musas de artistas o directores de cine, las hijas de papá o las esposas de, como Hillary Clinton. El modelo Pretty Woman en que él es el héroe y ella el trofeo engarza su crítica con el de la “bella anoréxica”. Muy delgada y eternamente niña es la regla a la que deben atenerse quienes sigan este modelo.

Mediado Contra el feminismo, el capítulo dedicado a lo que supone la dictadura de la estética en las mujeres actuales se detiene en las tetas como santo y seña de la mujer actual. “Las tetas son rentables en cualquier profesión. También en la política”, escribe Edurne Uriarte a la vez que se escandaliza al contemplar cómo las mujeres desde sus nuevas posiciones de poder podrían insistir más en el cerebro y los méritos y dejar de lado el negocio de las tetas.

Páginas adelante recuerda la autora la escandalosa foto de las ministras de Rodríguez Zapatero para la revista Vogue en plan estrellas del glamour. Boquitas entreabiertas tipo Scarlett Johansson y azafatas complacientes dan ocasión para el agudo análisis de Edurne Uriarte. Los capítulos sexto y séptimo se ocupan de dos temas cruciales, la teoría de que las mujeres son genéticamente pacíficas y que biológicamente son superiores. Ni lo uno ni lo otro. La crueldad de las asesinas de ETA y de sus madres o el carácter ridículo de ciertas teorías biológicas desmienten ambos supuestos. Para cerrar este volumen, Uriarte desmonta el viejo supuesto según el cual el sexo es cosa de hombres y las emociones algo propio de las mujeres. En su opinión, sexo y emoción conforman la naturaleza de ambos géneros. No cabe consuelo para las mujeres engañadas.
Volumen audaz y valiente que ha de contrariar a un buen número de personas que contemplan con ojos acobardados y acríticos el rápido proceso de cambio que está transformado la condición femenina en gran parte del mundo.

martes, 16 de septiembre de 2008

"Parlamentarios por la vida" ya tiene web


Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida ya tiene una web que une a cientos de políticos hispanos.


"Confiamos en que este espacio se transformará en un punto de reunión, intercomunicación y de información, y esperamos que disfrute de su visita tanto como nosotros de su construcción", dice la nueva web de la Acción Mundial de Parlamentarios por la Vida.

La nueva web reconoce que "Internet es un medio poderoso de comunicación global y, siendo la defensa de la vida desde el momento de la concepción y hasta el fin natural de la misma un objetivo universal, es que hemos ocupado un espacio en la red para difundir y compartir las distintas actividades llevadas a cabo por Parlamentarios y Gobernantes de todo el mundo, de diferentes credos y un abanico de partidos políticos que traerán aires nuevos a la ciudadanía mundial, unidos en pos de este fin que trasciende cualquier diferencia humana, la DEFENSA DE LA VIDA."

Esta web puede verse en:

http://www.parlamentariosygobernantesporlavida.org

Acción de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida se fundó el 10 de noviembre de 2007 con el "Acta de Santiago", documento que engloba su ideario en defensa de la vida humana. Está presidida por la senadora argentina Liliana Negre, con las vicepresidencias de Fabiola Morales (congresista de Perú), Nelly Jerez (diputada de Honduras), Ángel Pintado (diputado por Huesca en España), Carlos Abascal (Ex Ministro de Interior de México), Carlos Olivares (diputado de Chile) y José Ribeiro E Castro (eurodiputado portugués). En Chile están su secretario general, el diputado José Antonio Kast y su secretario ejecutivo, el concejal Benjamín Correa.




El 2 y 3 de junio de 2008 Parlamentarios por la Vida tuvo un gran encuentro para constituir su sección mexicana en el país centroamericano. Participaron personalidades del país, como José Luis Soberanes Fernández, presidente de la Comisión Nacional Mexicana de Derechos Humanos, Marco Antonio Adame, gobernador del estado de Morelos, e Imelda Márquez Fiol, secretaria general del Tribunal de Justicia Electoral del Poder Judicial de Baja California.

Entre la clase política latinoamericana está creciendo la conciencia de que hay que defender la vida de los niños y las madres frente a la Cultura de la Muerte provocada por el aborto. Así, el 27 de marzo del 2008, 108 diputados hondureños firmaron, en el recinto de sesiones del Congreso Nacional el “Libro de la Vida”, al cumplirse el 60º aniversario de la Convención Universal de los Derechos Humanos comprometiéndose a respetar la vida desde su concepción hasta la muerte natural.

Después, el Libro de la Vida llegó a El Salvador, donde el 5 de junio firmaron todos los diputados, que son 108. El 1 de febrero de 2008 también en Brasil celebraban su primer encuentro de Parlamentarios y Legisladores por la Vida.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Ricky Martin y la subrogación gestacional



Fuente: Aceprensa.
Firmado por Ignacio Aréchaga
Fecha: 2 Septiembre 2008


En los últimos tiempos, la mejor garantía para que una estrella acapare portadas es tener gemelos. Tras los gemelos de Jennifer Lopez y Marc Anthony, han llegado los de Brad Pitt y Angelina Jolie, que eran ya famosos antes de nacer. Angelina Jolie nos fue preparando luciendo su embarazo por toda fiesta y festival que se precie. Pero ha sido Ricky Martin quien ha dado el campanazo al anunciar por sorpresa que se ha convertido en “padre de hermosos gemelos” y que va a dejar la vida loca por un tiempo para dedicarse a criarlos.

Lo novedoso de los gemelos del astro de la canción latina es que no se sabe de qué útero han salido. Las fotos muestran a Ricky Martín jubiloso con un hijo en cada brazo, pero solo. La oficina de prensa del cantante se ha limitado a decir que “nacieron vía método de subrogación gestacional”.

No hay modo más directo de normalizar una práctica antes mal vista que buscarle un nuevo nombre tan aséptico como sea posible. Antes se llamaba a esto “madre de alquiler” o “útero de alquiler”, pero es demasiado crudo, evoca el dinero y hasta puede dar argumentos de telenovela latinoamericana. Así que llamémoslo “subrogación gestacional”, que suena tan neutro como nacidos por cesárea.

Hay que suponer que Ricky Martin considera que se basta él solo para criar y educar a sus hijos. Después de todo, la Ricky Martin Foundation que preside se dedica a abogar por los derechos y el bienestar de los niños. En su web un lema nos recuerda que “Todo niño tiene derecho a jugar, a reír, a aprender el ABC y a ser saludable”.

Pero parece que en la nueva concepción de familia alternativa los niños han perdido un derecho que antes no se discutía: el derecho a tener un padre y una madre. En la declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la ONU en 1959, se lee en el Principio n. 6 que el niño “siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y (...) salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre”. Siempre ha habido niños que, por fatalidad o abandono, no han podido contar con sus dos padres; pero lo nuevo del fenómeno actual es la normalización de “huérfanos de encargo” para satisfacer las ansias de maternidad / paternidad de un adulto.

Sin duda, quien toma esa decisión piensa que con el amor que tiene a ese niño lo va a criar perfectamente y sin que nada le falte. Pero el cariño no suple la ausencia objetiva de uno de los progenitores. En estos casos de procreación artificial en solitario, un adulto decide que su hijo no necesita una madre o un padre. Pero, ¿qué pensaríamos de unos padres que decidieran que su hijo no necesita amigos, porque ya están ellos para darle apoyo, cariño y compañía?

No deja de ser curioso que se intente “normalizar” la maternidad de alquiler en un momento en que la ciencia está comprendiendo mejor que “el embarazo no consiste solo en llevar a un bebé; es una experiencia fundamental que modela a los dos protagonistas: la futura madre y el niño en gestación”, advierte el ginecólogo francés René Frydman. “Apenas estamos empezando a descubrir la complejidad y la riqueza de la interacción entre la madre y el bebé en el útero”.

Pero la “subrogación gestacional” solo atiende a los deseos del que hace el encargo.

Niños ¿cómo colaboran en casa?


Fuente: Wall Street Journal
Fecha: 2 Septiembre 2008


¿Cuánto tiempo dedican los niños de 6 a 12 años a las tareas de la casa? Ni siquiera media hora. Según un estudio de la Universidad de Maryland, los niños de EE.UU. colaboran una media de 24 minutos al día en la limpieza, el lavado de ropa y otros trabajos domésticos, y el tiempo dedicado a estas ocupaciones se ha ido reduciendo progresivamente en las últimas dos décadas, en favor de la lectura, el estudio y otras actividades de ocio, según una información recogida por Sue Shellenbarger, en The Wall Street Journal.

La reducción de la atención a la casa –los niños hacen ahora un 25 por ciento menos de lo que hacían en 1981– “refleja cambios importantes de comportamientos y valores que afectarán a la vida de los próximos años”, según la doctora Sandra Hofferth, directora de la investigación que acaba de publicarse, en la que han participado 1.343 niños. Los padres se preocupan mucho más de generar autoestima en los hijos, hábitos correctos de higiene o alimentación, pero no se dan cuenta de que los beneficios de atender bien el hogar van más allá.

Otros estudios similares sobre esa misma realidad sugieren efectos aún más concretos y auguran que esa ausencia de interés por lo doméstico tendrá repercusiones a largo plazo tanto en el matrimonio como en la vida social. En concreto, la colaboración en casa se ha convertido en un arma crucial para los hombres jóvenes que pretendan conservar su matrimonio. En igualdad de condiciones, los matrimonios de Estados Unidos tienden a ser más estables cuando los hombres participan más en los trabajos del hogar, según los resultados de una investigación basada en 506 parejas, publicada en 2006 en el American Journal of Sociology.

Ver artículo original: On the Virtues of Making Your Children Do the Dishes.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Comisión ¿plural? para la ley del aborto en España.

La vuelta de las vacaciones ha coincidido con esta noticia anunciada por la ministra de igualdad de España. Transcribo aqui un estudio elaborado en el que se nos habla, con leves pinceladas pero muy significativas, quiénes son los que van a formar la comisión de expertos para elaborar la nueva ley. ¿Quién representa a las víctimas de los abortos? ¿quién representa a la alternativa al aborto? El tono del artículo no está exento de carga política, pero pienso que es lo suficientemente esclarecedor como para colgarlo en el blog.


Los 13 "expertos plurales" del Gobierno: todos socialistas o abortistas o ambas cosas

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, anuncia que para 2009 no habrá una "reforma" sino una nueva ley del aborto


Este jueves 4 de septiembre se han sabido los nombres de los "13 sabios" que harán no una reforma sino, según la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, una nueva ley del aborto. La anterior ley, de 1985, ha conseguido que España pasase de los 17.000 abortos de 1987, a los casi 100.000 de 2006, doblándose en los últimos 10 años.

Pese a que cambiar la ley del aborto no figuraba en el programa electoral socialista que votaron los ciudadanos en marzo de 2008, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero se ha puesto manos a la obra, con una selección de expertos que se prometió "plural" pero, que como veremos, es toda del mismo color. Su "neutralidad" y "equidad" saltan a la vista. Repasamos la lista.

Elena Arnedo Soriano

Ginecóloga, aunque más experta en temas mamarios que en aborto; ex-esposa del ministro socialista Miguel Boyer, ex-concejala (de la Mujer) socialista del Ayuntamiento de Madrid; acabó su mandato en 2004. Militante del Frente de Liberación de la Mujer (FLM) abrió en 1974 uno de los primeros centros de anticoncepción de España. Se llamaba ¡Pablo Iglesias! Firmante de un manifiesto en http://www.nonosresignamos.net/derechoaborto.htm en el que pide el aborto sin límites. En una entrevista en El Mundo dice: "Mi hija y yo fuimos dos insensatas, madres a los 21 años". "La hija", dice El Mundo, "divorciada como ella, sin tiempo a ser mujer, madre, trabajadora. Como tantas otras."

María Durán Febrer

Abogada, trabaja temas de violencia de género, ha sido vicepresidenta de EWLA [ http://www.ewla.org ], un lobby europeo de abogadas feministas pro-aborto con presencia estable en Bruselas; también ha presidido la muy feminista "Asociación de Mujeres Juristas Themis". Su especialidad es "constitucionalizar los derechos de género", es decir, hacer pasar como "Constitucional" la ideología generista, sobre lo que escribió una ponencia en 2005 que se puede leer aquí .

Javier Martínez Salmeán

Jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Severo Ochoa de Madrid; fue de los primeros (y escasos) médicos en hacer abortos en la sanidad pública. Explica Hispanidad.com que "acompañó a la empresa Los Arcos [clínica abortista extremeña] para hacer campaña proaborto en Portugal. Es uno de los miembros del equipo Daphne, el chiringuito de Schering para promover la cultura anticonceptiva y promuerte". El equipo Daphne es un lobby desinformativo que premia (con dinero) a los periodistas que escriben según su línea en los grandes medios, como explicábamos aquí en ForumLibertas.

José Luis González Cussac

Es catedrático de Derecho Penal de la Universidad Jaime I de Castellón y un hombre de confianza de la vicepresidenta De La Vega desde hace muchos años. Un curriculum suyo -hasta 2006- puede verse aquí .

Patricia Laurenzo Capello

Catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Málaga. Desde que publicó su libro "El aborto no punible" (1990, Ed. Bosch) no ha dejado de pedir que se cambie la ley para liberalizar aún más el aborto. Quizá 100.000 le parece poco. Solía pedir aborto libre los 12 primeros meses; reconocer el derecho a abortar de las chicas de 16 años; mantener el aborto por razones "físicas o psíquicas" (coladero del 98% de los abortos españoles...). Es compañera de mesa habitual de los portavoces de la patronal del aborto, la ACAI. Sobre ella escribe el periodista especializado Luis Losada en este artículo de 2005.

Consuelo Català

Diputada socialista por Alicante en las Cortes Valencianas. Antes fue enfermera abortista y presidenta y co-fundadora de la patronal ACAI del aborto, hasta el año 2000 que llegó al parlamento autonómico. Tiene un curioso mensaje de apoyo en la web de la parroquia disidente madrileña de Entrevías, que firma como diputada valenciana aquí. Su sucesor al mando de la patronal del aborto, Santiago Barambio, se ha quejado de que hace tiempo que Català no está en la asociación al pie del cañón y que no debe considerarse representante del sector empresarial. En realidad, Barambio está molesto porque la ACAI no tiene un representante más directo en el "consejo de los 13".

Francisco Donat Colomer

Ginecólogo, co-autor del manual "Enfermería Maternal y Ginecología". Nos vamos a detener un poco para ver el nivel "científico" de su docencia pro-aborto. En su manual para enfermeras habla del aborto en las páginas 97 y 98; lo define como "la terminación del embarazo antes de que el producto sea viable", cosa que, admite, hoy se produce "antes de la semana 19 o un peso de 450-500 g." [Barambio y la ACAI declaran hacer abortos hasta la semana 26]. Definiendo así el aborto evita mencionar la muerte provocada del embrión o feto y coloca el aborto temprano con píldora después como "anticoncepción de emergencia" en la página 86, pese a que queda claro en el libro que destruye al ser humano en su fase de cigoto, confundiendo a quien estudie enfermería.

Dice Donat del aborto que hay que "informar objetivamente de los riesgos de la intervención", pero, por ejemplo, quita importancia a los efectos psicológicos de abortar, cuya frecuencia dice que es similar a la de tener el niño, citando como fuente tan solo un trabajo de la Dexeus de 1985, desconociendo 23 años de estudios sobre efectos piscológicos del aborto. Dice que las mujeres con riesgo psicológico tras el aborto son "las mujeres muy imaginativas que han elaborado una idea del embrión como un ser independiente, incluso elaborando su imagen y figura" y "casos en que la mujer tiene la sensación de destrucción, de matar el feto", "muy frecuente en el caso de mujeres católicas practicantes, por ser esta idea parte del mensaje de la iglesia romana sobre el aborto" (pág. 101).

Donat Colomer -que debe saber bien por la práctica que la mayoría de enfermeras se oponen al aborto y pueden quitarle clientas al sector- las adoctrina en que "no hay que influir en la decisión de la paciente" y que "si la ideología de un profesional de la medicina o enfermería le crea algún conflicto personal en la cuestión del aborto, debe ejercer la objeción de conciencia prevista por las leyes y abandonar el caso; la asistencia clínica no puede ser territorio de actuación de misioneros ni salvadores". Es decir, la medicina no está para salvar vidas, señorita enfermera. Este es el manual que estudian miles de enfermeras. Donat admite que la píldora RU468 es un aborto, a pesar de que la trata en el apartado de anticoncepción. Y, por supuesto, en la pág. 69 insiste en la "poca fiabilidad práctica" de la regulación natural de la fertilidad.

José María Bedoya Bergua

Catedrático de Ginecología y profesor de Sexualidad Humana en la Universidad de Sevilla, en 1995 publicó un análisis sobre los embarazos adolescentes en Andalucía, y algunos trabajos anteriores sobre embarazadas juveniles.

El resto de los "sabios" son cargos de los distintos ministerios implicados en el feo mundo del aborto:

- José Luis Rodríguez Álvarez, director general de Coordinación Jurídica del Ministerio de la Presidencia
- Justino Zapatero Gómez y Viviana Caruso Fontán, asesores del Gabinete del Ministerio de Justicia;
- José Martínez Olmos, secretario general de Sanidad;
- y Concepción Colomer, directora del Observatorio de Salud de la Mujer, veterana feminista y activista pro-aborto

Todos, pues, son del bando "pro-aborto", y parece que nadie ha trabajado nunca en el campo de las alternativas y la atención a las mujeres embarazadas en situaciones complejas.


Reacciones ante un "comité monocolor"

La ideología abortista unánime de los "expertos" ha sido criticada por el Foro Español de la Familia (FEF, www.forofamilia.org). "No hay nadie que defienda la cultura de la vida, es un grupo totalmente desequilibrado que sólo persigue el beneficio económico que generan las clínicas abortistas", declaraba el miembro de la Junta Directiva del FEF Ignacio García Julián. "No hace falta una nueva ley, basta con aplicar correctamente la que está en vigor", opinó García Julián. "La ley de plazos que proyecta Igualdad pretende legalizar el aborto en cualquier circunstancia, siempre que se haga dentro de las 14 semanas de gestación", ha declarado. "Una nueva ley supondrá añadir 20.000 abortos más a los 100.000 que ya se practican cada año, y 50 millones de euros más de beneficio a los 200 que genera el negocio de las clínicas abortistas", hace números García Julián.

También la presidenta de la Fundación Línea de Atención a la Mujer (www.lineadeatencionalamujer.es), Sandra Gerez, lamentó hoy que el comité de expertos que se encargará de elaborar una nueva ley sobre el aborto "no incluya a ninguna organización que trabaja en favor de la vida y de la mujer embarazada".

Para la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA, www.vozvictimas.org) resulta "decepcionante" que ninguna mujer "afectada por el aborto" esté incluida en el Comité de Expertos, según declaró a Europa Press. "La comisión de expertos debe escuchar a los afectados por esta intervención, no puede estar tan politizada", apuntó la presidenta de AVA, Beatriz Mariscal. "El aborto puede afectar a muchas mujeres y familias y los profesionales sanitarios tienen el deber de proteger a las mujeres de estos graves daños", añadió.
La abogada de AVA, Teresa Boné, indicó que "cualquier comisión que trate un tema tan delicado debe reunirse antes con mujeres que hayan sufrido abusos y manipulación durante su proceso del aborto para aprender de los errores que están encubriendo y fomentando". En la comisión participarán "promotores del aborto directos como Salmeán, Patricia Laurenzo, Catalá y Durán Febrer, e incluso miembros del PSOE como Arnedo, y ningún miembro de entidades de ayuda a la embarazada", señaló. "Es increíble que el Gobierno diga que dialoga y escucha a todos y todavía no nos hayan recibido, sólo escuchan a los de su color y su ideología", criticó Boné.

La presidenta de la Federación Española Asociación Provida (www.provida.es), Alicia Latorre, recordó que "Provida lleva muchos años al lado de la mujer embarazada, y conoce sus problemas antes, durante y después del embarazo" y reclamó expertos que no tengan intereses económicos ni políticos en la práctica del aborto, de modo que "arrojen luz sobre la realidad médica, psicológica y social".

El portavoz de la Plataforma la Vida Importa (http://lavidaimporta.blogspot.com), Juan Sánchez, lamentó que en el Gobierno "están ofreciendo más manga ancha a los empresarios del aborto que se enriquecen con él que a las verdaderas víctimas de esta práctica", ya que "en la mayoría de los casos las mujeres tienen que abortar en contra de su voluntad por la presión doméstica, familiar o laboral". Sin embargo, el problema social que está detrás de esta práctica, dice, "es más complejo de solucionar y al Gobierno le costaría más dinero".

jueves, 7 de agosto de 2008

Memoria y amor interior: ¿cómo se alimenta el corazón?


Memoria y amor interior: ¿cómo se alimenta el corazón?

lunes, 04 de agosto de 2008
Mercedes Malavé
Pontificia Universidad de la Santa Cruz


Mientras leía el inspirador artículo de Jutta Burgraff titulado Aprender a perdonar [Disponible en:http://www.almudi.org/Inicio/tabid/36/ctl/Detail/mid/386/aid/339/Default.aspx], pensaba que sólo un corazón grande y bien alimentado de recuerdos es capaz del perdón. Para que el acto de perdonar sea sincero y profundo -no fingido, ni tampoco superficial o pasajero- se necesita un corazón generoso. Un corazón calculador, flaco, reaccionaría negativamente ante la exigencia de perdonar, por ejemplo, una injusticia. Incluso podría considerarlo un acto "injusto", que no "merece" aquel que ha traicionado a alguien o que ha dejado herida a una persona.

Pero ¿cómo agrandar diariamente el corazón?¿de qué se alimenta? Sabemos que la inteligencia crece mediante el conocimiento, y que la voluntad se robustece mediante la repetición de actos buenos y libres. El corazón crece cuando ama, pero ¿en qué consiste exactamente amar? Si nos concentramos en la dimensión interior del acto de amar, podemos decir que amar es, principalmente, recordar. El amor interior se ejercita mediante un acto de la memoria. De hecho, la palabra recordar viene del latín re-cordaris y significa literalmente "hacer presente de nuevo en el corazón", tener presente continuamente aquello que amamos.

Entendemos por memoria aquella facultad por la cual ejercitamos el acto interior de recordar las cosas previamente conocidas. El célebre San Agustín desarrolló ampliamente este tema de la memoria en su obra De Trinitate. En algunos pasajes explica que todo lo que el hombre conoce por medio de los sentidos corporales queda impreso en la memoria, a manera de imágenes que son semejantes a lo exterior. Luego, el hombre puede traer de nuevo a su interior, aquellas realidades que ahora están ausente. A esta presencia consciente llama San Augstían "mirada interior", y equivale a un recuerdo. La voluntad es la encargada de llevar y traer estos recuerdos, porque tenemos la capacidad de retener o rechazar ciertos pensamientos. Capacidad que no viene dada, pues no es fácil deshacerse de los recuerdos: es necesario ejercitarse con disciplina y constancia para que paulatinamente esos pensamientos vayan disminuyendo en su intensidad y no ofusquen el mundo interior personal.

Cuando la voluntad está lo suficientemente dispuesta a permanecer unida al ser querido mediante un pensamiento o recuerdo constante, entonces decimos que allí hay amor, en su dimensión interior. Amor interior o recuerdo que tiene como su morada o su permanencia en lo que solemos designar con el nombre de corazón. Al referirnos al corazón estamos nombrando una facultad por la que somos capaces de mantenernos fijos en un pensamiento, al tiempo que realizamos otras operaciones del intelecto y la volutnad -tanto internas como externas- como el estudio, el trabajo, el diálogo, la distracción, etc.

Por su parte, el hombre de hoy, saturado de malas noticias y continuamente expuesto a los sufrimientos que padecen tantas personas en el Mundo, encuentra dificultades para recordar cosas buenas y agradables; y por ello puede que experimente un fuerte deseo de limpiar su memoria de recuerdos tristes. Con mucho más motivo, aquellos que han experimentado en su propia vida un dolor fuerte, buscan una explicación que sane sus corazones y que les permita alcanzar un poco de felicidad y serenidad frente al dolor. Tim Guénard, luego de haber sufrido el abandono de su madre, las golpizas de su padre, el maltrato de su madrastra y de los funcionarios que le vigilaban en los diversos reformatorios en los que vivió; después de ser víctima de la violación y del abuso infantil (robo, prostitución, peleas callejeras, etc.), explica en su libro Más fuerte que el odio que durante años sólo vivió por la motivación – el recuerdo – de querer matar a su padre, hasta el momento en que se topó con el amor de las personas lisiadas. Allí, su corazón "se puso de rodillas", y dice: "Les debo la vida y una formidable lección de amor. Este reencuentro inesperado con el Amor conmocionó mi existencia (…) Doy fe de que el perdón es el acto más difícil de plantear. El más digno del hombre. Mi combate más hermoso. El amor es mi puño final". Fue el amor lo que hizo que su corazón se arrodillase y en esta condición, de aparente vulnerabilidad, fue que pudo iniciar ese camino fuerte, de combate duro, que lo condujo al perdón de su padre.


Cuando amamos nos mantenemos en el ser amado, lo contemplamos, es decir, lo miramos desde nuestro interior y por eso nadie puede obligarnos a borrar algún recuerdo, a no permanecer en él. Éste es el acto que hace grande al corazón. Victor Frankl afirma en su biografía que lo que hizo que sobreviviese a los campos de concentración nazi fue el recuerdo de su esposa. Cuando las fuerzas físicas y psíquicas le fallaron, cuando ya no tenía energías para sobrevivir, el corazón demostró su fuerza regeneradora del ánimo y del cuerpo. Fue este acto del recuerdo de su mujer, ese aferrarse interiormente a ella, la fuente de una extraña fortaleza que le permitió superar las torturas de los soldados y del invierno, sin entregarse a la muerte: "la oía contestarme, la veía sonriéndome con su mirada franca y cordial. Real o no, su mirada era más luminosa que el sol del amanecer (...) Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad –aunque sea sólo momentáneamente– si contempla al ser querido".

El corazón se adecua al tamaño y a las exigencias de lo que ama, se pone a su nivel. Si es algo inferior al hombre, el corazón se hace pequeño y mezquino, porque no le exige grandes esfuerzos de conocimiento y de sacrificio personal. En cambio, cuando lo amado es igual o superior al hombre, el corazón se agranda y se hace fuerte, como lo experimentó Victor Frankl. El corazón empequeñecido se suele identificar con el hombre egoísta, que ha reducido su capacidad de mirar el mundo que le rodea, con su belleza y con sus problemas, porque permanece encerrado en sí mismo, encadenado a un amor que le reduce en su capacidad de entrega y de amor. Más adelante volveremos sobre este punto cuando tratemos de las obsesiones y los apegos.

Si amar es principalmente un acto interior, una mirada constante del corazón al ser amado, entonces en el acto de amar confluyen todas las potencias humanas. Hace falta la inteligencia para poder imaginar y conocer al ser amado. Hace falta la voluntad de querer contemplarlo, que se traduce en un continuo sí del amante desde lo más profundo de su intimidad; un sí que no puede ser automático, ni en todo momento inconsciente, porque entonces dejaría de ser libre. De este modo, toda la persona se amolda, adapta sus potencias y las dirige, según aquello que ama. Con razón, dice la Escritura, donde está tu tesoro –y podemos decir, donde están tus recuerdos: ambiciones, ideales, metas, deseos, personas, cosas, etc.- allí está tu corazón, aferrándote cada vez más a ese tesoro.

Veamos con un ejemplo las manifestaciones de comportamiento del corazón pequeño. Hace tiempo leí que en dos países estupendos y con grandes posibilidades materiales, como son Estados Unidos e Inglaterra, los propietarios de mascotas habían invertido altas sumas de dinero en la compra de regalos de navidad para sus animales: joyas de oro y de perlas verdaderas, gastos en hoteles para animales – de habitaciones con aire acondicionado y purificadores-, campos de ejercicios con entrenadores de animales, etc. Todo esto ocurría la misma navidad cuando la UNICEF publicaba su informe titulado «El Estado Mundial de la Infancia 2006: Excluidos e Invisibles». Allí, la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann Veneman, comentaba, en una rueda de prensa en la misma ciudad de Londres, que «no puede haber un progreso duradero si seguimos descuidando a los niños que están más en necesidad – el más pobre y el más vulnerable, el explotado y el abusado». El informe abunda en datos precisos sobre la situación de los niños pobres, desprovistos de los bienes materiales más básicos y sin oportunidades de educación.

Si bien las injusticias sociales y la marginalidad tienden a hacernos reaccionar y decir ¡cómo es posible que estas cosas estén sucediendo en el Mundo!, no siempre reflexionamos acerca de la relación que pueden tener con el egoísmo personal, con la falta de corazón. Se puede pensar que una cosa es el amor a las mascotas, a un capricho, a un lujo, etc., y otra cosa son los problemas del Mundo, cuando en realidad ambas situaciones tienen su punto de encuentro en el corazón de las personas. Un corazón empequeñecido difícilmente notará los problemas que ocurren a su alrededor porque es insensible. Así se paraliza, paulatinamente, el curso de las acciones que podrían llevar a aportar una pequeña solución –o no tan pequeña- a los problemas del Mundo. Pensemos por ejemplo qué hubiese sucedido si en esas navidades del 2006 esos 150 millones de dólares que, según el artículo, fueron gastados en regalos de navidad para animales, se hubiesen invertido en comida y regalos para los 1.000 millones de niños pobres que hay en el Mundo. No toda la responsabilidad de los problemas sociales debemos atribuirla a los gobiernos y a la ineficacia pública de las finanzas.

Pero no es sólo esta dimensión material de la justicia social la que se transformaría si las personas nos ejercitásemos más en este esfuerzo por agrandar el corazón. Sobre todo mejorarían las relaciones humanas, se fortalecería la familia, los matrimonios, el noviazgo. También descubriríamos la verdadera dimensión de la caridad cristiana, que es esencialmente un acto de amor interior. Podríamos comenzar por ejercitarnos en el esfuerzo diario por recordar a aquellos que sufren, porque están solos, porque necesitan amor: los niños, los enfermos, los pobres, los ancianos. Seguramente notaremos cómo el corazón se va senbilizando progresivamente. Adquirir esa profundidad de las personas, "expertas en humanidad", a las que se refería Juan Pablo II cuando meditaba en las necesidades del Mundo de hoy, es una urgencia de este nuevo milenio que no queremos que sufra las guerras y el odio del siglo pasado. Es bueno saber que este acto de recordar no necesariamente conlleva un sentimiento, que basta con un puro y simple acto de la memoria, un "hacer presente en el corazón" aquellas realidades, una y otra vez, para ir adquiriendo una mayor sensibilidad interior frente a los problemas y las personas.

Corazón y proyecto de vida

Decíamos que el acto de amar es un acto del corazón que consiste en recordar, y que en ese acto confluyen la inteligencia y la voluntad. Por eso, el corazón tiene una dinámica unificadora de la persona, que le hace orientar las demás potencias del alma hacia el ser amado. Si reflexionamos un poco notaremos que todos los proyectos que nos fijamos los hacemos a partir de un acto del corazón. Por ejemplo, para elegir una carrera universitaria no basta tener un conocimiento de las diversas materias que estudiaremos, ni tampoco es suficiente saber que contamos con una serie de hábitos y aptitudes que nos aseguran el éxito profesional. Más bien, lo que hace falta es un deseo de orientar nuestra vida hacia ese fin. La elección profesional consiste mucho más en una aspiración de futuro que en unas aptitudes y conocimientos, que apenas se tienen cuando se está comenzando.

Los deseos y aspiraciones también son una especie de recuerdo. Se desea lo que se trae continuamente a la memoria, lo que no se olvida. Si se olvida deja de ser deseado. Por eso, aspirar a algo es un acto de hacer presente al corazón. El amor tiene mucho de deseo, de sed de satisfacción. El corazón, en la medida en que ama, quiere amar más, no se cansa de amar, no se sacia de contemplar lo amado.

Cuando el corazón está enamorado, las potencias del alma actúan empapadas de aquello que se está constantemente contemplando con la mirada interior. Un enamorado es aquel que trabaja, estudia, viaja, descansa, fomenta un tipo de amistades, de aficiones, de diversiones, etc. permaneciendo anclado en lo que ama. Y esto tiende a ser naturalmente así, no hacen falta grandes esfuerzos ni propósitos de recordar, para que las personas vivan orientadas interiormente hacia el ser amado. Un verso de San Juan de la Cruz lo expresa de forma bella: "Y todos cuantos vagan / de ti me van mil gracias refiriendo / y todos más me llagan / y déjame muriendo / un no sé qué que quedan balbuciendo". En el interior del verdadero amante, todas las cosas terminan siempre refiriéndose al ser amado, y allí encuentran un sentido y un significado más pleno para nosotros. Se entienden bien, bajo esta perspectiva, el consejo del Zorro al Principito: "no se ve bien –dijo el Zorro al Principito- sino con los ojos del corazón. Lo esencial es invisible a los ojos". En la vida de una persona que ama todas la cosas adquieren su justo valor y realce cuando son compartidas con el ser amado. Todo lo quiere para el amado, y sin él nada le llena plenamente.

Por eso ¡qué necesario es que el objeto amado esté a la altura de las potencialidades del hombre! Que sea capaz de colmar todos los deseos y aspiraciones humanas. Cuando hablamos de proyecto de vida nos referimos, sobre todo, a esa fuente de amor en la que se desea fijar la mirada interior. El dinero, la honra, la fama, los hijos, las obras de caridad, Dios, cada uno de ellos constituye la aspiración de muchas personas, pero no todos son en realidad fines que nos colman de amor. Sabemos que el corazón no crece ni se sacia con el dinero, ni con la fama, ni con la honra, al contrario, tiende a empequeñecerse. Por su parte, los hijos, la familia, la amistad y las obras de caridad hacia el prójimo, proporcionan relaciones de amistad y amor muy plenas. Sin embargo, también exigen mucha grandeza de corazón, porque pueden llegar a ser, justamente ellas, la principal fuente de discordias y de dolor humano.

La complejidad de las relaciones humanas, esa estructura dramática de la vida que todos experimentamos cada vez que pasamos de la alegría a la tristeza, de la satisfacción al hastío, de la compañía a la soledad, del amor al odio, no son otra cosa que la dinamis, el movimiento, del corazón. Es un proceso que exige un continuo ascenso en la escala del amor, que comporta dolor y sacrificio. Incluso el amor de los buenos esposos, que llena el corazón de satisfacción y plenitud, tampoco está exento de experimentar estos pequeños o grandes "dramas" que debe superar con un poco de dolor y a veces de lágrimas.

Por eso, el amor humano, para que sea pleno, necesita también alimentarse de Dios. Una chica explicaba esta dinámica del corazón y la necesidad de Dios, cuando escribía a una amiga contándole de su noviazgo: "Ya tenemos un año y cuatro meses juntos, y a veces tengo tantas dudas sobre él y sobre lo que será nuestro futuro (...) Una vez terminamos porque se comportó de una forma egoísta, que no soporté y, sinceramente preferí estar sola. Luego me buscó y me pidió perdón. Ahora vamos mejor. Creo que todos merecemos oportunidades y se la di (...) Hoy por hoy te puedo decir que lo quiero y estoy bien a su lado, mas no siento apego por él, si está, bien, y si no está, también. Todo esto de estar con alguien y de vivir el amor me pone muchas veces frente al espejo y pienso: ¿cómo debe sentirse Dios cuando no le correspondo y me comporto de manera egoísta? Esto me produce un sentimiento terrible: sentir que das todo por alguien, y que no se valora el esfuerzo... ¡es decepcionante, triste! ¡Y Jesús nos dio su vida! Si no fui capaz de soportar un acto de egoísmo de mi novio ¿cómo se sentirá Jesús cuando lo ignoramos y nos apartamos de su amistad? Cada vez me doy más cuenta de que las experiencias de amor verdadero con mi novio en realidad provienen de mi relación con Dios, de este mirarme en el espejo y examinar cómo es mi conducta frente a Dios. Y es increíble cómo con cada pequeña experiencia veo tan claro que todo lo que he construido en esta relación, los pequeños detalles, el sacrificio constante y renovado cada día, la comprensión, la paciencia, el perdón... todo me viene de Dios. No me cabe la menor duda de que es Él el que me enseña lo que es amar".

Sólo Dios puede colmar los deseos del corazón humano y, al mismo tiempo, dejarlo abierto a los demás. Amar a Dios significa buscarlo con el corazón, re-cordarlo, contemplarlo. El cardenal Ratzinger rezaba en el Via Crucis del Coliseo del 2005: "Danos, Señor, la inquietud del corazón que busca tu rostro (…) Graba tu rostro en nuestros corazones, para que así podamos encontrarte y mostrar al mundo tu imagen.". En la persona de Jesucristo el corazón humano encuentra un rostro para recordar, unos ojos a los que mirar, una voz para escuchar, una llamada a la que seguir. San Agustín decía que el corazón humano no cesa de buscar hasta que encuentra el rostro de Dios, y en Él descansa. Contemplar el rostro de Dios en Cristo no es fomentar un recuerdo del pasado, no consiste en aferrarse a una figura histórica que pasó. Jesucristo vive: ésta es la gran verdad del cristianismo que viene predicando desde la Resurrección de Jesús. Por eso podemos preguntarnos y dejar abierta la cuestión ¿No será que la contemplación de Cristo es el modo en que Él se hace presente en nosotros? En este caso estaríamos frente a un tipo de recuerdo diverso, porque se trata de una presencia misteriosamente real.

Cuando el corazón está fundamentado en Dios, todas las relaciones interpersonales mejoran y adquieren un peso, una fidelidad y una riqueza "a prueba de balas": "Creo –decía la chica a su amiga en la carta- que todo esto sirve para que mi novio se dé cuenta de que mi relación con Dios no es un capricho, ni una obsesión, ni fanatismo, sino que lo necesito porque cuando me alejo entonces veo que no soy capaz de amar. Te confieso que a veces me canso porque no lo entiendo, y entonces no me queda más remedio que meterme más en oración y hacer más sacrificios a ver si mejora".

Cualquier proyecto de vida, de compromiso estable, que quiera ser definitivo debe tener a Dios como centro y norte de toda la dinámica del amor interior. Vivir en la esperanza, ser fuerte, paciente, optimista, consiste en mantenerse firme en el recuerdo de que algún día nos encontraremos con Dios, plenitud de todos los deseos del corazón.

Los peligros del corazón

El filósofo Pascal hablaba de las "razones del corazón" refiriéndose, quizá, a esas ideas a las que el corazón se aferra ciegamente, y que le hacen excluir otras razones que su propia inteligencia o el buen consejo de las personas queridas le intentan mostrar. También se usa con frecuencia la expresión "el amor es ciego" para ilustrar que una vez que el corazón ha escogido un objeto de contemplación y amor, se le hace difícil desprenderse de él y juzgar sobre la conveniencia de ese querer. Sin duda el principal peligro del corazón consiste en la tendencia a los apegamientos.

¿Cómo se reconoce un apegamiento? ¿Por qué pueden dañar el corazón? El amor verdadero es el que nos mueve a la generosidad, mientras que el amor egoísta es el que nos encierra en nosotros mismos, porque busca una posesión desordenada e injusta del ser amado. El deseo de poseer marca la distinción clave entre el amor de entrega y el amor de egoísta. Un corazón generoso es aquel que permanece abierto, que se relaciona con las cosas y con las personas de una manera libre, que goza de ellas porque reconoce el bien que hay en cada una, pero que no se cierra nunca a otros seres, sino que permanece dispuesto a conocerlos y a amarlos. Ésta es la clave del desprendimiento interior.

Un corazón cerrado en sí mismo es aquel que se engaña pensando que ama, porque se mantiene en la contemplación del ser amado, cuando en realidad lo está contemplando no por lo bueno que tiene en sí mismo, sino por la satisfacción personal que se experimenta al contemplarlo. En lugar de ensancharse, el corazón tiende a reducirse a grandes velocidades, nacen las obsesiones hacia las personas y las cosas, lo que demuestra una ceguera y un empequeñecimiento de los horizontes existenciales, de las posibilidades de conocer y amar. Tal es el encierro en sí mismas que las personas terminan reduciéndolo todo a su propia conveniencia e intereses. Y las obsesiones, si no se intenta controlarlas, acaban por ahogar la propia personalidad. Es el efecto que tienen las pasiones desordenadas, los vicios, las ideologías. Son las cadenas del odio, de la mentira, de los prejuicios y de los complejos.

Las obsesiones también tienden a crear prejuicios, porque anulan la capacidad de razonar. Los prejuicios actúan como filtros que distorcionan el conocimiento de la realidad y de nosotros mismos; no restan creatividad y valentía para superar los obstáculos que, aparentemente, impiden que realicemos nuestros sueños. ¿Cuáles son estos prejuicios? Los más comunes, en nuestra época, son aquellos que tenemos contra nosotros mismos: más o menos inteligente, complejos físicos, tendencia a pensar que nos critican, etc. También abundan los prejuicios contra los demás. Es verdad que a veces no podemos dejar de juzgar negativamente la conducta de una persona, sus ambiciones injustas o sus reacciones egoístas. Pero no debemos condenarlas, si queremos que el corazón se mantenga libre y puro de malos deseos. Tachar a una persona supone apegarse a un recuerdo, a una valoración negativa. Fomentar el desprendimiento de los propios juicios no es nada fácil pero, sin duda, ayuda a conquistar grandes espacios de libertad interior. Esto no quiere decir que tengamos que amar a esas personas que nos han dejado heridas, obligándonos a tener un buen recuerdo de ellas. A veces convendrá tenerlas más distantes, separarse un tiempo, para que el corazón recupere su capacidad de recordar con cariño una vez que ha sanado su herida.

Las heridas del corazón: las rupturas, el abandono, la soledad, son ciertamente ocasiones de oro en las que podemos decidir si queremos hacer crecer y fortalecer el corazón, o si nos dejaremos arrastrar por la ola de las obsesiones, rencores y resentimientos. Pero para huir de ellas no basta con permanecer estable, sereno, dejando pasar el tiempo, sin preocuparse excesivamente de los asuntos que duelen en el alma. Esta actitud, fría y distante de sí mismo, no siempre es posible y, además, no funciona a largo plazo. Es necesario aprender a desahogarse. Muchas veces el mejor remedio consiste en hablar con un amigo, con un director espiritual, con un familiar o con un especialista, sobre aquello que está presente constantemente en el recuerdo y que está nublando el horizonte y el sentido de nuestra existencia. Esta vía puede ayudar a vencer las obsesiones y caminar hacia el perdón. Si no lo hacemos, si retrasamos el desahogo, el corazón se llena de deseos de venganza, de ira, de desilusión, de desencanto.

Tim Guenard –que mencionábamos al principio– después de haber perdonado a su padre, explica cómo hace para mantenerse en el perdón: "El pasado se despierta por un efecto de un sonido, de una palabra, de un olor, de un ruido, de un gesto, de un lugar apenas entrevisto...Basta una nada para que surjan los recuerdos. Me zarandean, me desgarran. Me recuerdan que aún tengo la sensibilidad a flor de piel. Aún me duele. Quizás nunca me apacigüe del todo. Sin duda deberé renovar el perdón, una y otra vez (...) Para perdonar, es preciso recordar. No hay que esconder la herida, enterrarla, sino, al contrario, exponerla al aire, a la luz del día. Una herida escondida se infecta y destila su veneno. Es preciso que se la vea, que se la escuche, para poder convertirse en fuente de vida. Yo doy fe de que no hay herida que no pueda ir cicatrizando lentamente gracias al amor"

Tampoco debemos tener miedo a llorar de vez en cuando. San Efrén, que vivió hacia el año 306 en Mesopotamia, en un bellísimo relato que se titula "Lágrimas que devuelven la vida" explica con una metáfora el efecto cicatrizante del llorar. Aunque se refiere al pecado, puede ser aplicado a las penas corazón: "Mira el ejemplo del ave fénix que resucita a sus hijos (…) cuando los polluelos nacen, se alegra inmensamente, y los estrecha con tanto afecto, que termina por asfixiarlos. Al verlos muertos e inmóviles, pasa tres días destrozado por el dolor y la angustia. No come ni bebe, pero tampoco se mueve de su lado: no se separa de ellos y los custodia. Al cabo, desgarra su cuerpo y los baña con su sangre, y entonces (…) los pequeños cuerpos vuelven a la vida. Si Dios se compadece de un pelícano y resucita a sus polluelos, ¡cuánta mayor compasión tendrá de tu alma! (…) ¡Llora, pues, por causa de tu alma! ¡Vierte sobre ella ríos de lágrimas y así la devolverás a la vida!" Es muy gráfica la metáfora del ave fénix porque nos enseña que, en ocasiones, es el mismo corazón el que se hace daño cuando no vigila su tendencia al apegamiento, y se relaciona de modo egoísta con el ser amado. El corazón puede asfixiar su propio amor. Es paradójico pero sucede así: los que más se quieren son los que más daño se pueden causar. El corazón necesita, sin duda, pasar por un proceso de purificación o rectificación.


Corazón y verdad

Lo que voy a decir no es una metáfora y puede sonar un poco abstracto: no hay nada más purificador para el corazón que la verdad: la verdad de nosotros mismos –lo que realmente somos-, la verdad de los demás y de los compromisos adquiridos. El amor a la verdad de la vida que tenemos y de los compromisos estables y definitivos que hemos adquirido, produce una fuerza que nos impulsa a salir fuera de nosotros mismos, a abrirnos a la realidad, a descubrir todo lo bueno que hay en el mundo y en las personas que nos rodean en cada momento de la vida. Posee un efecto sanador que cura, desde lo más profundo del sentido de nuestra existencia hasta lo más superficial y externo, como nuestro modo comportarnos individual y socialmente. La verdad se descubre con la razón, que no está sólo para hacernos comprender aquellas realidades de carácter científico o técnico, sino para enseñarnos también a vivir-por y a permanecer-en lo que debemos amar; a mantenernos fieles, desde el corazón, al amor, al don de nosotros mismos.

También la verdad tiene fuerza de perdón. Reconocer que no nos hemos comportado con generosidad, que hemos sido posesivos y, como el ave fénix, hemos estrangulado el amor, apoderándonos injustamente del proyecto de vida de los demás –de los hijos, del esposo o la esposa, del amigo- por no rectificar a tiempo los deseos egoístas y el afán desordenado de dominio del ser amado, etc., todo esto nos puede mover a buscar el perdón, a recomenzar a amar con un corazón nuevo, purificado, desprendido. Cuando admitimos hemos sido egoístas o descuidados, y aceptamos las obsesiones y los complejos que permanecen en nuestro recuerdo; cuando nos decidimos a afinar la conciencia de lo que invade nuestra memoria, que manifiesta una visión egoísta de la vida, de los proyectos que hemos diseñado, entonces experimentamos la alegría de sentirnos liberados de las cadenas que oprimen el corazón. Benedicto XVI lo explica en su Encíclica Spe Salvi: "No reconocer la culpa, la ilusión de inocencia, no me justifica ni me salva, porque la ofuscación de la conciencia, la incapacidad de reconocer en mí el mal en cuanto tal, es culpa mía". Nada puede cerrar el corazón -ni el sufrimiento más terrible, ni la soledad más prolongada- sino el propio hombre. Quizás en esto consiste la opción radical por la que han optado muchos santos que han sufrido lo mismo -o tal vez más- que los hombres más tiranos y despiadados de la historia de los dos últimos siglos.

Una memoria pura, un corazón limpio, es aquella que ha sido perdonada de sus malos deseos, porque todos necesitamos –además de perdonar- ser perdonados. Ningún hombre es completamente inocente de sus pensamientos interiores, todos tenemos mucha necesidad de perdón. Quizás a esto se refería Jesús cuando dijo que hasta el hombre más justo peca más de siete veces al día.

Por último, la verdad que libera el corazón de las cadenas del odio, del deseo de venganza, de los apegos obsesivos, etc., tiene que ver con el recuerdo constante de que nada en esta tierra es lo definitivo y que todos vamos a morir. Leon Kass, científico, nombrado por el Presidente Bush director de la Comisión Presidencial de Bioética de los Estados Unidos, ha estudiado mucho el tema de la muerte y de su aceptación por parte de la ciencia moderna, empeñada en buscar la fórmula de la inmortalidad, para que las personas puedan disfrutar más y más de las satisfacciones de la tierra. En sus reflexiones sugiere que las personas no deberían ver la inmortalidad como una bendición, sino todo lo contrario: la bendición es que somos seres mortales, porque es imposible prolongar en este mundo la satisfacción, ni se pueden colmar las aspiraciones del corazón humano, por más que las condiciones sean las mejores: "La limitación de nuestro tiempo de vida –se pregunta Kass- ¿no es la razón por la que nos tomamos esta vida muy en serio y la vivimos apasionadamente? Cuando los Salmos de la Biblia nos invitan a «contar nuestros días» para conseguir «un corazón sabio», el salmista nos enseña una verdad de largo alcance".

Reconocer la verdad de nuestra vida y de lo que somos capaces de amar, es el camino que nos conduce a la felicidad. El corazón experimenta deseos de eternidad, que se traducen en profundas ansias de amor y satisfacción, que sólo llegarán a su verdadero y único culmen cuando alcancemos el momento "pleno de satisfacción, en el cual la totalidad nos abraza y nosotros abrazamos la totalidad" como dice el Papa Benedicto XVI en la "Spe Salvi". Vivir una vida apasionante, aprender a tener un corazón abierto y libre, fiel a los compromisos adquiridos, joven para ilusionarse con cada ser que nos presenta a lo largo de nuestra vida. ¡Vale la pena esforzarse por tener un corazón grande!